La vuelta al significado

Una entrevista a dos nuevos poetas, Jesús Castro Yáñez y Vicente Vázquez Vidal

Si el pasado año fue altamente prolífico en lo que a poesía se refiere, parece que este 2016 contará también, al menos en la poesía gallega, con nuevos autores. Es el caso de Vicente Vázquez Vidal y de Jesús Castro Yáñez, que publican su primera obra en este nuevo año.

Ani(vers)ario, el título del poemario de Vicente Vázquez, es un texto marcadamente narrativo que, según el propio autor, supone “a crónica dunha ausencia anunciada”. Y es que en el poemario se habla de un cumpleaños al que nadie asiste, dejando al yo poético solo consigo mismo, en la necesidad “de que o tempo ―el verdadero protagonista― avance, e, á vez, se deteña nos momentos fermosos”.

Por su parte, Os nomes e os himnos, de Jesús Castro, supone “un intento de coñecer a palabra e as súas posibilidades”, en un ejercicio de construcción de palabras nuevas a partir de las ya existentes.

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Jesús Castro Yáñez.

Es notable en los dos autores la importancia que en sus poemarios adopta el significado. Si se observa la poesía actual se verán, como mínimo, dos tendencias. Una, la predominante, que asimila el poema a la imagen en cuanto a la búsqueda de una finalidad puramente estética por encima del significado. Se trata de una tendencia muy ligada a las redes sociales y a las exigencias que de ella se derivan. Otra, más minoritaria, vuelve al significado del poema, al querer decir por encima de la expresividad estética como fin en sí mismo. Así, Vicente Vázquez destaca que procura “darlle máis importancia ao que quero dicir que ao xeito de dicilo”. Pero esta vuelta al significado no implica necesariamente el retorno de la poesía social. A este respecto, él mismo opina que ahora “temos outras loitas, outras inquedanzas”, ya que “non vivimos a guerra, non pasamos fame nin frío”.

Y esas preocupaciones comunes se observan, por ejemplo, en la aparición de temas como el tiempo, la identidad o la memoria, a los que Jesús Castro cree que es difícil renunciar, “en tanto que son calidades que nos conforman a todos e a todas”, por lo que supondría, incluso, “un reto o renunciar por completo a conceptos tan inherentes á nosa existencia”. Querer trasmitir determinadas cuestiones es algo que, en su opinión, siempre está presente de una u otra manera.

Además de los temas comunes, los dos poetas comparten el haber ganado un premio literario dedicado a la poesía joven ―en el caso de Jesús, el Premio Nacional de Poesía Xosemaría Pérez Parallé; Vicente quedó accésit en el Premio Francisco Añón de Poesía―. Son muchos los premios dedicados a la poesía joven que existen hoy en día, y se trata de un tema sobre el que hay cierta controversia. ¿Son necesarios tantos concursos? ¿No será contraproducente su existencia?

Vicente Vázquez cree que este tipo de premios son muy necesarios, ya que funcionan como punto de encuentro entre el lector y el autor, “porque non é só o premio, o recoñecemento e os cartos, tamén son os recitais públicos, a publicación ou as presentacións”. Es decir, se crea un medio que ayuda a visibilizar la nueva poesía para hacerla accesible a un lector que de otro modo tendría muy difícil poder conocer a esos jóvenes creadores. Por su parte, Jesús Castro, que también considera este tipo de concursos una plataforma a valorar, apunta que no se debería depender de premios o certámenes para darse a conocer, algo que se podría conseguir, por ejemplo, mediante “un panorama editorial menos conservador e aberto a propostas anovadoras”.

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Vicente Vázquez. © Poesía e Microrrelato en Compostela

Jesús Castro y Vicente Vázquez tienen muchas cosas en común. Plantean los mismos temas, publicarán su primer libro gracias a la misma plataforma, participan en recitales poéticos. Y estas son solo algunas de las características que comparten. Por ejemplo, ambos se valen de las redes sociales para dar a conocer su obra.

Sin embargo, a pesar de estos puntos comunes que se observan en sus trayectorias literarias, los dos autores se resisten a hablar de una nueva generación poética. Los dos creen que aun es pronto, ya que se trata de un suceso que está pasando actualmente. Además, al estar implicados de forma directa, carecen de la suficiente distancia como para ser capaces de referirse a la cuestión generacional. Jesús Castro opina, además, que ese no es un tema que preocupe a los poetas. Será la posteridad la encargada de resolver la cuestión, dado que, como indica Vicente Vázquez, “xa nas sociedades primitivas o poeta non se definía como poeta a si mesmo, era definido como tal polo grupo ao que pertencía”.

En lo que están de acuerdo es en que se está viviendo un momento de renacimiento en la poesía joven contemporánea. Y dentro de ese momento de esplendor, las letras gallegas están aportando su sello diferencial, de la mano de autores como Jesús Castro y Vicente Vázquez.

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Poema de Jesús Castro
(Traducción al castellano del propio poeta)

Jesús Castro Yáñez.

 

REGRESO

A neve deita por riba da espera.
Na guerra tamén se bocexa:
é preguizoso desfilar,  o dos restos.
Esgota a goteira máis lenta,
detén o tempo en fervenzas de pedra.
Ves xa como se derreten as ruínas?
Pousámonos na terra coma neve,
da que ninguén di que cae vencida.

 

REGRESO

La nieve se acuesta encima de la espera.
En la guerra también se bosteza:
es perezoso desfilar, el de los restos.
Agota la gotera más lenta,
detiene el tiempo en cascadas de piedra.
¿Ves ya cómo se derriten las ruinas?
Nos posamos en la tierra como nieve,
de la que nadie dice que cae vencida.

 

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Poema de Vicente Vázquez
(Traducción al castellano de Laura Villar)

Vicente Vázquez

Vicente Vázquez.

ás 18:25 vou espindo as patacas
co pelador verde que me mercaras
porque         es un chafalleiro e deixas
a metade da pataca na prana
e para remedialo
fuches correndo ao bazar da rúa do lado,
escolliches o verde,
paraches por unha barra de pan camiño da casa
acórdome porque a comemos a bocados
mentres eu ía batendo os ovos.
       tan pouca tortilla
ti dicías              non ten moito sal
e eu dicía que ben lle chegaba
que o sal sobe a tensión
e que se non a comías era
porque xa non tiñas moita fame
e que un morre pola mesma boca
que logo usa para bicar ata romper
a pel finísima dos beizos.
 
bicabamos xa pouco neses días
bicabamos como comiamos a tortilla sen sal
porque xa non tiñamos moita fame.
 
 
a las 18:25 voy pelando las patatas
con el pelador verde que me compraste
porque          eres un desastre y dejas
la mitad de la patata en la monda
y para remediarlo
fuiste corriendo al bazar de la calle de al lado,
escogiste el verde,
paraste a por una barra de pan de camino a casa
me acuerdo porque la comimos a bocados
mientras yo iba batiendo los huevos.
       tan poca tortilla
tú decías           no tiene mucha sal
y yo decía que le llegaba de sobra
que la sal sube la tensión
y que si no la comías era
porque ya no tenías mucha hambre
y que uno muere por la misma boca
que después usa para besar hasta romper
la piel finísima de los labios.
 
besábamos ya poco en esos días
besábamos como comíamos la tortilla sin sal

porque ya no teníamos mucha hambre.