La perra realidad de los perros

La raza humana es monstruosa por naturaleza. Y, sin embargo, brillante. Somos capaces de lo mejor y de lo peor y es en esa bisagra de ambigüedades donde moran los monstruos que pululan sigilosos por entre las calles. Esos individuos que, bien bajo el manto oscuro de la noche, bien a plena luz del día, son capaces de cometer los mayores actos de crueldad para con aquellos que conviven con nosotros.

España, país líder en abandono de animales. Todo un trofeo. | ©PACMA

España, país líder en abandono de animales. Todo un trofeo. | ©PACMA

Supimos en 2014 que España es el país de Europa que más abandona a sus mascotas, llegando a recibir las protectoras la friolera de algo más de 100.000 perros. Un 15% más que en 2006. De todos esos animales abocados a vivir un infierno, 23.000 fueron abandonados en Galicia. Si en algo nos hemos equivocado ha sido en no querer verlo. El maltrato y el abandono animal han ido escalando puestos y aceptación social en aquellos momentos de nuestra historia en los que basamos nuestra convivencia con otras especies en una relación tiránica, relegando a los perros a la condición de súbditos en vez de compañeros, de esclavos en vez de ayudantes. Por suerte, hay un segmento de la sociedad, cada vez mayor, que se deja la vida en frenar el maltrato y en hacer germinar la concienciación para con los animales en las nuevas generaciones. Sin embargo, no es suficiente.

¿Son los animales una propiedad o seres con sentimientos y derechos? La pregunta encierra, ya de por sí, una ignorancia y prepotencia preocupantes en cuanto a la forma que tenemos de entender la vida. A pesar de ello, ha sido necesario ir configurando una respuesta. La Unión Europea, en su Tratado de funcionamiento, reconoce a los animales “la capacidad de sentir, y se insta a los Estados miembros a que adapten la legislación para proteger a los animales de su maltrato, asegurando su bienestar”. Una buena forma de cubrirse las espaldas institucionalmente, puesto que la instancia que se hace a los territorios europeos se configura como una formalidad, no como una sentencia firme.

Hasta junio de 2015, la ley española mantuvo una regulación débil y que parecía más un amparo de la impunidad que de la condena. La nueva ley supone un endurecimiento que permite calificar de delitos el maltrato de un animal que acabe en muerte o lesiones graves, el maltrato cruel, la explotación sexual de los animales y el abandono. Se inhabilitará a la persona condenada para trabajar con animales e incluso para la tenencia, y se registra una pena máxima de 18 meses de cárcel para aquellos casos en que el maltrato tenga un final irremediable. No obstante, las competencias están delegadas a las autonomías en este tema, lo que hace especialmente difícil endurecer unas condenas cuyo castigo oscila tanto entre unas comunidades y otras.

Pere y Asia, en adopción en OS Palleiros | © Protectora de animales Os Palleiros

Pere y Asia, en adopción en OS Palleiros | © Protectora de animales Os Palleiros

En octubre de ese mismo año, se produjeron las dos primeras encarcelaciones. Eugenio Sánchez, condenado a ocho meses de prisión por matar a garrotazos a su caballo en 2012. Andrés Feria Romero cumplirá un año por dejar morir de hambre y de abandono a su perro en abril de 2013. En el caso de este último, la magistrada María Jesús Campos Barciela, responsable de juzgar ambos delitos, alegó que no permitiría la computación de la pena de prisión por una sanción económica, puesto que entiende que cometer una barbarie como esta define al señor Feria Romero como una persona enfermiza y que “podría conseguir un nuevo perrito gratis y volver a abandonarlo a su suerte y matarlo de hambre en la intimidad de su hogar”.

Sin embargo, no siempre se hace justicia. Y si no que se lo digan a Gloria Cubas, presidenta de la Protectora Os Palleiros, una de las asociaciones animalistas más vivas en la provincia de Pontevedra y afincada en la ciudad del Lérez. Ella y todos los trabajadores y voluntarios de Os Palleiros tuvieron que sufrir cómo la ley les pasaba por encima y les hacía una mueca socarrona desde el otro lado del juzgado. Ocurrió con la perrita Tany, una de las tantas historias que se van acumulando en la recámara. “Un día el Seprona se puso en contacto conmigo y me dijo que habían recibido la denuncia de unos vecinos de que había unos perros en mal estado en una finca. Decían que uno ya estaba muerto y que el otro se encontraba en muy malas condiciones. Nos preguntaron si nos hacíamos cargo. Yo le dije que lógicamente sí. Pero tenían un dueño, por lo que tenía que ser él quien lo entregase”. El dueño en cuestión accedió a la entrega, pero tardaron varios días en localizarlo y el tiempo corría en contra del animal. Gloria no olvida el momento en el que la perra entró por la puerta. “Venía en un estado deplorable. Decatética, deshidratada… La veterinaria hizo todo lo humanamente posible pero a los once días murió por culpa de las lesiones que le causó estar en ese estado. Hubo un juicio y solamente le cayeron 400 euros de multa. Fue a declarar la Guardia Civil, la Policía, nosotros… y nada. Todo porque el señor dijo que la perra tenía junto a ella un saco de pienso. Así es la realidad”. Quizá lo más doloroso e impactante fue que al protagonista de esta macabra historia le cayó el atenuante de haber llevado a la perra a una protectora.

Gloria, incansable voluntaria de Os Palleiros | © Carolina Neira

Gloria, incansable voluntaria de Os Palleiros | © Carolina Neira

La historia de Tany hace que los ojos de Gloria asomen vidriosos. Y no es para menos. En este caso, no era un abandono, Tany no estaba deambulando por las calles. Tenía dueño. En su artículo Animales en propiedad privada: cuando la propiedad es ponerlos a salvo, la abogada especializada en Derecho Animal, María González Lacabex, explica cómo la ley vasca de protección animal permite a la autoridad retirar preventivamente a un animal que presente indicios de haber sido maltratado, una retirada que puede tornarse definitiva si el responsable es sancionado. Pero no todas las regulaciones amparan de una forma tan clara el derecho de los animales a una existencia digna.

Otros puntos que quedan en el vacío son los del sacrificio y la esterilización. La ley catalana es la única que prohíbe el sacrificio de animales sanos en las perreras. Algo que en Galicia no ocurre. “La perrera sí que sacrifica, la protectora no. Nosotros luchamos hasta el final, solamente se

El sacrificio de animales sanos es una práctica legal y diaria en todas las perreras de nuestro país | © PACMA

El sacrificio de animales sanos es una práctica legal y diaria en todas las perreras de nuestro país | © PACMA

sacrifica cuando las condiciones de vida del animal le hacen sufrir y no es compatible, pero si no luchamos todo lo que podemos, porque los animales no tienen culpa de que exista gente que no tiene conciencia”, sentencia. Raquel, trabajadora en SOS Pelines, una protectora de A Coruña, se muestra tajante con la forma de trabajar de las perreras: “La perrera es un recogeperros, un servicio social que paga el ayuntamiento porque los perros molestan en la calle. Ellos lo que quieren es que se vayan los perros de allí y sino los matan, porque no caben… y porque no quieren colaborar con protectoras porque el ayuntamiento les paga por cada animal recogido, es un servicio casi a comisión”. Además, en la perrera no se pasa ningún tipo de filtro a la hora de conceder las adopciones, lo que conlleva un riesgo muy elevado de no saber quién se lleva el perro ni para qué. En las protectoras, sin embargo, las entrevistas pueden llegar a ser muy específicas. En Os Palleiros tienen claro que hay ciertos perfiles a los que no les darán luz verde. “Ayer mismamente vino una persona para adoptar y dijo que era para tenerlo en una finca para que se la vigilara. Para tener un perro al que sólo vayas a atender diez minutos para darle de comer, no. El perro necesita sociabilizarse”, explica Gloria, además de comentar la rotunda negativa que reciben todos aquellos que cruzan las puertas de la protectora diciendo “quiero un perro para regalar”.

Este tipo de anuncios inundan las redes sociales y los portales de venta, tipo Milanuncios, después de Navidad | © PACMA

Este tipo de anuncios inundan las redes sociales y los portales de venta, tipo Milanuncios, después de Navidad | © PACMA

En cuanto a la esterilización, tanto SOS Pelines como Os Palleiros la exigen obligatoriamente en machos y hembras. “En el caso del cachorro, cuando haces la adopción, no se puede esterilizar porque todavía el perro no está desarrollado. Entonces, se le da una cita que firma en un contrato. Si en esa fecha te vienen con la tontería (porque nos ha pasado y tenemos dos demandas judiciales por incumplimiento de contrato) con que no lo quiere castrar, tienen que hacerlo igual. Ellos han firmado un contrato”, apunta Gloria, que recuerda los riesgos de no esterilizar: “tú date cuenta de que una hembra en edad fértil cada seis meses tiene un celo. En un año puede llegar a tener doce perros. Multiplícalo sólo por cinco. ¿Cuántos cachorros? Y luego hay que multiplicarle las hembras que traiga esa camada”. “Yo es que en este momento soy muy nazi, nadie puede tener un perro sin castrar”, sentencia Raquel. “La gente lo que no quiere es pagarlo. Pero en ese caso, no tengas perro. Tú tienes un niño y le tienes que vacunar o escolarizar. Pues esto es lo mismo”.

Ante el aumento de las cifras de abandono animal ni Gloria ni Raquel se escandalizan. Raquel cree que no hay tal abandono a mayores, sino que se mata menos: “el paisano de la aldea antes los cogía y los mataba al nacer. Ahora no los mata, les deja que crezcan un par de meses y después los abandona”. Gloria cree que la diferencia radica en que la gente a día de hoy tiene más valor para denunciar, pero no para llevarlo hasta el final, sino que descuelgan el teléfono para pedir el auxilio de la protectora y zafarse de esa manera de un posible enfrentamiento con quienes son sus vecinos. “Yo puedo entender el miedo”, razona Gloria, “pero hay que hacerlo, porque cuantas más denuncias se pongan, más presión se hará”. La abogada González Lacabex se une a esta reivindicación, a este llamamiento a la acción porque “como vecinos y vecinas de un municipio, nuestras denuncias y peticiones dirigidas al Ayuntamiento tienen un especial valor: a través de ellas ponemos de manifiesto a los poderes públicos nuestra demanda de que los animales con los que convivimos en nuestro pueblo o cuidad sean, como exige la ley, adecuadamente protegidos y respetados”. Pero hay que tener cuidado y no resignarse a la vía de la denuncia como forma de combatir esta lacra, ya que tal y como apunta PACMA “el mecanismo de denuncias, a pesar de ser el único recurso del que actualmente disponemos, no es el más eficaz para atajar el problema. Lo que de verdad sería deseable es la existencia de un sistema de emergencias, un cuerpo especial de protección y rescate animal similar al ya presente en otros países, como EEUU”. En este 2016, América sigue dando pasos de gigante ante la defensa animal, puesto que el FBI ha comenzado a registrar el maltrato como un delito contra la sociedad, equiparándolo a la violencia de género, las agresiones sexuales o el maltrato infantil.

A pesar de la dureza de los datos, de la realidad sádica e impune que los animales que sufren bajo la mano del hombre, parece que se camina hacia una mayor concienciación de la sociedad. Os Palleiros ocupa parte de su tiempo en dar charlas y conferencias por los colegios y otras asociaciones, ya que, como recalca Gloria, hay que empezar desde la más temprana edad. La mentalidad de respeto, de convivencia interespecie, hay que hacerla crecer en la mente de los más pequeños. Por otro lado, está la ayuda de las redes sociales, que permite a SOS Pelines ejercer su trabajo con más efectividad, llevando las adopciones a sitios que de otra forma no llegarían.

Gracias a ellos estar cabizbajos es un regalo | ©

Gracias a ellos estar cabizbajos es un regalo | © Charlie Peartree

Puede que haya luz al final de un túnel que nosotros solos hemos cavado, pero la esperanza en nuestra especie se merma cuando, al momento de terminar este reportaje, se publica en La Voz de Galicia una noticia como esta. La raza humana es monstruosa por naturaleza.