Las defensas de cinco: el éxito inesperado del Mundial

Chile, México, Uruguay, Costa Rica, Holanda, Italia y hasta Argentina, en su partido contra Bosnia, han jugado durante este Mundial con una zaga de cinco defensas. Siete selecciones, de las que todas, excepto Italia, se han plantado en octavos de final de la Copa del Mundo. Y los números, desde luego, son excepcionales, pues los equipos que han planteado sus partidos con este tipo de defensa no han perdido en este mundial salvo contra otros equipos con esa misma zaga de cinco hombres. Así, Holanda venció en sus tres partidos de la fase de grupos con su inamovible 5-2-1-2. Chile hizo lo propio en dos de los tres partidos, cayendo solo con Holanda. Costa Rica, por su parte, venció a Italia y Uruguay con su 5-2-2-1, empatando en la última jornada con Inglaterra. México venció a Croacia y Camerún con su 5-3-2, empatando en la última jornada de la fase de grupos ante Brasil. Uruguay e Italia solo jugaron un partido con defensa de 5, el que se enfrentaron entre ellos. Argentina también venció a Bosnia partiendo con este esquema. En total, 11 victorias, 2 empates y 2 derrotas, a los que se pueden sumar tanto el empate durante los 120 minutos del primer partido de octavos donde pudimos ver una defensa de cinco, el Chile-Brasil de ayer tarde, como el Holanda-México de hoy.

Selecciones que, siendo muchas de ellas inferiores sobre el papel a sus rivales han vencido cómodamente bajo la norma básica de una defensa de cinco hombres. Desde luego, que esto suceda una vez puede ser casualidad. Dos también. Pero cuando este fenómeno se repite muchas veces, debemos reflexionar: ¿A qué se debe este cambio? ¿Puede haber un cambio de paradigma en el fútbol moderno? ¿Han sabido algunas selecciones adaptarse tácticamente al calor brasileño y al cansancio de una temporada agotadora?

Las selecciones con zagas de cinco hombres solo han perdido contra otras defensas de cinco. En total, en la fase de grupos estos planteamientos han sumado 11 V-2 E-2 P

Muchas pueden ser las respuestas, así que la mejor manera de dar con ellas es analizar a los tres planteamientos principales que en el Mundial hemos podido ver con defensas de cinco brevemente y luego sacar conclusiones.

Modelo Chile y Holanda (5-2-1-2)

11 habitual de Chile | Fuente: creación propia.

11 habitual de Chile | Fuente: creación propia.

Tres puntas de lanza de gran calidad y/o velocidad y siete perros de presa por detrás son el esquema básico tanto de Sampaoli como Van Gaal. Sneijder, Robben y Van Persie por un lado y Alexis, Vargas y Vidal por el otro forman de esta forma el conjunto de espadas de dos selecciones acostumbradas a la velocidad y el contraataque. Junto a ellos, unos laterales llegadores y mediocentros con capacidad de asociar rápido vuelven los esquemas de ambos equipos más que incómodos para el rival, minimizando del mismo modo las posibles flaquezas de sus tríos de centrales (de dudoso nivel si los juzgamos individualmente a cada uno de ellos).

Con matices, hablamos por lo tanto de planteamientos similares, ya que ambos seleccionadores buscan ahogar al rival por el centro y obligarlo en los mejor casos a tener que atacar por la banda, siendo en otros el pelotazo la única salida posible.

Planteamiento habitual de Chile cuando ataca | Fuente: Creación propia.

Planteamiento habitual de Chile cuando ataca | Fuente: creación propia.

Por último, está claro la presión chilena ha sido mucho más asfixiante y la calidad y velocidad holandesa más rutilantes, pero ambas selecciones han conseguido frenar el juego de toque y asociación como han demostrado ante España.

Modelo México (5-3-2)

La principal diferencia con el modelo chileno u holandés radica en que México tan solo cuenta con dos puntas de lanza (Gio y Peralta), ninguno de ellos del nivel de Alexis o Robben. Debido a esto, las apariciones de Guardado y Herrera, los volantes, y sobre todo, Aguilar y Layún, los carrileros, en ataque, se vuelvan más constantes y el juego de contra rápida que se puede ver en Holanda desaparezca para dejar en su lugar como resultado un juego de asociación rápida y ocupación de espacios en ataque, relativamente prolífico en ataque como hemos visto en la fase de grupos del Mundial y sobre todo, muy seguro en defensa.

Once habitual de México en el Mundial | Fuente: creación propia.

Once habitual de México en el Mundial | Fuente: creación propia.

Es ahí donde radica la principal fuerza de la zaga de cinco hombres mexicana: seguramente ni el Maza ni Márquez estuviesen hoy en día para formar en una defensa de cuatro, pero en la de cinco, mucho más resguardados junto a Héctor Moreno, son capaces de frenar a sus rivales e impedir los ataque claros. En el centro, adquiere una importancia vital la figura de un recuperador como el “Gallo” Vázquez, mientras Herrera y Guardado basculan, bien para ayudar a los laterales, bien para ocupar el centro, realizando una labor oscura pero básica en el buen hacer defensivo mexicano.

Tan solo la ausencia de Moreno, Vázquez y el cansancio han podido con la selección mexicana, eliminada hoy frente a Holanda.

Modelo Costa Rica (5-2-3)

Es el más defensivo y, sin ningún tipo de dudas, el esquema más preparado para jugar a la contra. Los tres hombres de más calidad se reúnen arriba con libertad, al igual que en el caso de Holanda y Chile, sin embargo, el resto prácticamente se dedica a defender, con muchas menos incorporaciones de los laterales (Gamboa y Júnior Díaz) y, sí lo hacen, enseguida el medio centro más defensivo, Tejeda, queda incrustado entre los centrales.

De esta forma, Bolaños y Bryan Ruiz la calidad y la espera, mientras Campbell corre buscando el hueco hasta encontrar un último apoyo o el disparo. Simple y convincente, sobre todo dada la buena condición física con la que el equipo tico ha parecido llegar al Mundial, muy por encima de los equipos europeos y de la media.

Once habitual de la selección de Costa Rica en el Mundial | Fuente: creación propia.

Once habitual de la selección de Costa Rica en el Mundial | Fuente: creación propia.

Con esto, ha logrado superioridad atacante en al menos cinco/seis contraataques por partido, de los que siempre (menos contra Inglaterra) ha conseguido anotar al menos uno, mientras que tan solo le han realizado tres/cuatro ocasiones claras por encuentro. Ahí, recordemos, tienen a Keylor Navas.

Conclusiones

Desde luego, hay tres factores que podemos apreciar en común en todas estas selecciones: 1) en su parcela defensiva, maximizan la ocupación de la zona central, permitiendo la entrada por banda (algo que, contra España, Italia o Croacia, sin extremos, no han sufrido), 2) reúnen a los tres/cuatro hombres de más calidad arriba para aguantar el balón y lanzar el contraataque, y 3) asfixian constantemente con sus medios defensivos (perros de presa) a los jugadores de mayor calidad rival, impidiendo que puedan pensar (algo que se agrava dado el calor de Brasil y el cansancio de esta fase de la temporada).

En general, muchos de estos factores podrían solventarse en un club con la preparación táctica de los partidos por parte de las selecciones que se enfrentan a estas defensas, sin embargo, en un Mundial, los jugadores de un mismo equipo “apenas se conocen” sobre el campo, aun habiendo jugado X partidos cada año durante los últimos Y. Es una realidad que los partidos de selecciones son tácticamente peores que los de clubs (a la vez que gozan de mayor intensidad, por ejemplo), y esto provoca que una selección ordenada y con gente medianamente bien físicamente pueda incomodar e impedir avanzar a una selección por mucho que tenga a los mejores del mundo. Si a esto unimos que estamos en Brasil, con unas temperaturas desmadradas, y tras 9/10 meses de una competición durísima, apaga y vámonos.

Esto es lo que le ha pasado a España, por ejemplo, en sus enfrentamientos con Chile y Holanda, y es que realizar los movimientos unas décimas de segundo más lento con siete hombres colocados perfectamente en posición de robar el balón, conlleva como resultado lo que hemos visto.

Unos carrileros con capacidad para subir y bajar por la banda es vital para que este planteamiento permita tener superioridades constantes

El último punto a resaltar en la defensa de cinco es la importancia de tener unos laterales ofensivos, con pulmón y que lleguen bien físicamente. Y aquí también hay un matiz en común a todas estas selecciones que habitualmente han jugado con cinco zagueros: ni Layún, ni Aguilar, ni Janmaat, ni Blind, ni Gamboa, ni Díaz ni Mena han tenido una temporada de las denominadas “cargada” y que yo asocio a las ligas más potentes con varias competiciones, etc. Isla podríamos decir que sí, pero ha sido suplente en la Juventus, por lo que entraría en el club anterior. Esto les ha permitido a estos equipos ser dos jugadores más en ataque (atacar con 5/6 hombres, con superioridades en muchos contraataques) y ser dos hombres más también en defensa (defender con 7 jugadores, incluso 8 en el caso mexicano). Contra jugadores cansados, la superioridad numérica siempre es relevante.

¿Cómo se podría contrarrestar el poderío de una defensa de 5 en el Mundial entonces?

Para mí la solución, pudiendo salir bien o mal, está clara. Con bandas. Si alguien coloca 5/6 hombres en el centro, salvo que sea el Barcelona de Guardiola quien ataca, es muy difícil superarlo, tanto en un Mundial como en la temporada.

Laterales e interiores doblando y centrando son la mejor arma para contrarrestar esta defensa de cinco hombres

Seguramente en la segunda si un Levante (caso hipotético) plantease esta defensa los equipos tendrían tiempo y estudiarían sus defectos hasta poder atacarla, sin embargo, en el Mundial, por falta de tiempo, esto es imposible, así que debemos pensar en formas rápidas. Y las bandas es la solución más intuitiva.

Y cuando digo bandas no me refiero a un 4-3-3 donde los tres hombres del medio estén ahí, en el medio, sino hablo de bandas con laterales doblando y a poder ser siempre dos hombres en el área buscando el remate (pues el poder de un solo nueve, salvo casos como Fernando Llorente, es muy controlable). Es, por lo tanto, el 4-4-2 la alineación que yo creo que mejor podría combatir la línea de cinco zagueros, siempre con laterales llegadores e interiores con la capacidad tanto de centrar como de tocar. Esto obligaría o bien a medios centros o a defensas centrales a hacer la cobertura en los equipos de cinco defensas, con la última improbable opción de colocar a los Robben/Alexis de turno a cerrar las bandas, algo que no creo válido ya que el equipo de cinco defensas se quedaría sin opción de salir al ataque.

De momento, esto no lo hemos visto en el Mundial. Los casos más parecidos han sido Brasil contra México (un solo nueve, extremos como Hulk y Neymar más de encarar como central) y Holanda también contra México hoy mismo (el mejor ejemplo, pero quizás doblando con laterales más encarado a romper que a centrar), y la verdad, ha dado resultado.

Seguro que habrá más formas, pero a mí esta me parece la más clara. Lo que sí veo seguro es que por mucho que una selección toque en el centro, no romperá este tipo de defensa.

Para terminar: ¿Se podrá importar este fenómeno a la temporada de clubes?

Desde luego, en mi opinión esta respuesta es un rotundo NO. Salvo en casos muy concretos (fortalecer la defensa teniendo excelentes contraataqueadores), y en ligas donde los extremos brillen por su ausencia esta táctica no es válida de salida. También las ligas con un ritmo de juego habitual muy bajo pueden permitir este esquema, pero desde luego para mí son la excepción. Los ejemplos en estos casos de ausencia de extremos centradores y ritmo bajo son claros: Brasil e Italia. Las dos ligas que ya cuentan con muchos equipos con carrileros. Pero vemos que eso a la hora de competir contra grandes equipos se vuelve inválido. Solo hay que ver el ejemplo este año de la Juventus, quien en sus partidos contra el Real Madrid se vio obligada a cambiar a una línea de cuatro atrás, ya que la velocidad de Bale-Ronaldo-Carvajal-Marcelo estaba claro que dejaría en mal lugar tanto a Lichtsteiner como a Asamoah si no recibían ayudas en defensa.

Por ello, En España, la expansión de este esquema sería imposible. Aquí hasta los equipos más humildes tienen extremos para romper por la banda (a bote pronto, Rubén García, Piti, Omar, Aleix Vidal, Diego Castro, etc.) mientras en Italia esa figura escasea. Allí es mucho más ver al habitual trequartista (Cossu, Mauri), figura que aquí rara vez vemos salvo en los inhabituales Barkero o Quique De Lucas.

El tipo de jugadores que sale habitualmente de las canteras españolas impide que las defensas de cinco hombres puedan tener éxito en nuestra liga

Además, vuelvo a lo repetido anteriormente: la defensa de cinco cuenta en un Mundial con el beneficio del desconocimiento del rival, tanto sobre los atípicos Chile o Costa Rica como sobre ellos mismos, pues recordemos que no son los 23 jugadores que juegan habitualmente juntos, sino cada uno de su padre y de su madre.

Dicho esto, solo auguro vida a Holanda con su planteamiento, pues la calidad y mordiente en ataque va a volverse cada vez más importante, y a la hora de la verdad (y contando con la eliminación de Chile y Uruguay) es la selección que más peligro puede crear.