A diestro y siniestro, la inteligencia aleatoria

Comencemos con una pregunta: ¿Eres zurdo? Si tu negativa es rotunda, seguro que hay alguien de tu alrededor que lo sea. Algún amigo, algún familiar o algún conocido que en cierta ocasión haya presumido de su inteligencia, de que su zurdera es fuente inagotable de sabiduría. Pues sí, aunque haya gente que no dé crédito, existe una creencia que asegura que los que usan su mano izquierda tienen una sapiencia superior a sus contrarios. Y esta cuestión llega a ser casi tan polémica como ese tópico tan recurrente de: ¿eres de ciencias o de letras?

© Andrea Espiñeira

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Que nadie se asuste. Nada de esto está comprobado aún. Las investigaciones y muestras llevadas a cabo no han sido concluyentes al respecto. Lo único que parece ser indiscutible es que los zurdos y diestros son diferentes porque desarrollan distintos hemisferios del cerebro. Mientras los diestros tienen mayor destreza en las ramas de la lingüística y la ciencia, la minoría zurda presume de ser más creativa. De nuevo, esto no es del todo cierto. Hay estudios que afirman que a pesar de todo, el hemisferio dominante puede ser coincidente con el uso de su mano.

Los zurdos y diestros son diferentes porque desarrollan distintos hemisferios del cerebro

Muchos os preguntaréis cuál es el origen, cuál es el motivo que determina ser zurdo o diestro. ¿Acaso es un algo aleatorio que marca la biología? Según una revista norteamericana, el gen LRRTM1 tiene un papel preponderante a la hora de determinar qué lado será el más ágil. De todas formas, sigue sin haber una conclusión clara. Hay diversos motivos que no tienen que estar directamente conectados con la genética, puesto que el  factor ambiental también es decisivo. Por ejemplo, una persona que nace zurda puede convertirse en diestra por la presión social.

Según una revista norteamericana, el gen LRRTM1 tiene un papel preponderante a la hora de determinar qué lado será el más ágil

Esto último parece tener una cierta legitimación histórica. Los zurdos se han visto discriminados de las diversas esferas sociales y al no seguir las directrices generales se les obligaba a cambiar su forma de escribir.

Por último, no podemos olvidar que Leonardo Da Vinci fue zurdo y fue un genio en diversos ámbitos artísticos y científicos. ¿A qué conclusión se llega con esto? A ninguna clara. Todavía no hay pruebas suficientes que nos conduzcan a uno u otro camino. Lo único que se puede decir es que por el momento ni los zurdos son más listos ni mucho menos los diestros. Al estimular diferentes partes de su cerebro, también tienen de alguna manera, formas distintas de ver la vida.

Imagen destacada: Andrea Espiñeira