Una carrera marcada por las lesiones

Después de la penúltima carrera celebrada en Motegi el pasado fin de semana, finalmente el título de Moto GP será cosa de dos. Pese a que las posibilidades de Dani Pedrosa eran muy remotas, matemáticamente aún era posible, pero su tercer puesto en el GP de Japón lo sitúa a 38 puntos del líder Marc Márquez, una distancia insalvable a falta del último GP de la temporada.

Dani Pedrosa (Castellar del Vallés, 1985) es muchas veces criticado por no haber conseguido todavía ningún campeonato mundial en la categoría de MotoGP, se le tacha de “eterno segundón” y de “llorica”, pero si miramos varios años atrás, podemos ver como con su escaso 1,60 m de estatura, ha logrado grandes cosas.

Nunca había conducido una moto de marchas y por su baja estatura no llegaba con los pies al suelo cuando se subía en ella

Desde muy pequeño destacaría en competiciones de minimotos, pero los escasos recursos económicos de su familia harían que se planteara dejar ese mundo por el de la mountain bike. Es en el año 1999, cuando su familia se entera de la existencia de unas pruebas para la Movistar Activa Cup y no dudaron en aprovechar la oportunidad. Pese a que nunca había conducido una moto de marchas, y que por su baja estatura no llegaba con los pies al suelo cuando se subía a la moto, Pedrosa pasó las pruebas y consiguió una plaza en esta copa de promoción.

El piloto con la equipación de la Movistar Activa Cup Foto: Moterus

El piloto con la equipación de la Movistar Activa Cup | Foto: Moterus

Los pilotos participantes en la Movistar Activa Cup contaban con un gran incentivo, ya que los tres primeros clasificados conseguirían una plaza para correr el Campeonato de España en el equipo de Alberto Puig. Pese a que Dani solamente consiguió un octavo puesto, la confianza que Puig tenía depositada en él hizo que fuera uno de esos tres elegidos. Una confianza que años después se vería recompensada.

Al término de su primer año en el Campeonato de España, su gran amigo y manager Alberto Puig le comunicaría que la siguiente temporada competiría en el Mundial de Motociclismo en la categoría de 125cc. Así es como en el año 2001 empezaría a despuntar.

Dani Pedrosa conseguiría su primer título mundial en el GP Malasia en el año 2003

Tras un primer año en el que se situó octavo al final de temporada, su progresión fue continua: en el 2002 ocupó la tercera plaza y en el 2003 comenzaban sus años de gloria. A falta de dos carreras para finalizar la temporada, Dani Pedrosa conseguía su primer título mundial en el GP Malasia. Se convertía en aquel entonces en el segundo piloto más joven en conseguir un mundial de 125cc, detrás de Loris Capirossi. Una semana después empezaría la otra carrera de Pedrosa, la de la lucha contra las lesiones.

En los entrenamientos del GP de Australia sufría un grave accidente en el que se rompía los dos tobillos, algo que lo descartaba para el final del campeonato. Pese a que este hecho no afectaba al resultado de ese año, esta lesión le condicionaría para dar el salto a la categoría de 250cc. Sin casi poder hacer pretemporada, por estar recuperándose de esa dura lesión, aterrizaba en 250cc. Allí tendría que luchar con motos más grandes y más potentes, al mismo tiempo que con pilotos más experimentados, por lo que no partía como uno de los favoritos al título. Pero la sorpresa para los seguidores del mundial de motociclismo fue mayúscula, ya que a mitad de temporada se situó primero en la clasificación y en el GP de Australia conseguía su segundo título mundial, convirtiéndose así en el piloto más joven en ganar el título en la categoría de 250cc y también el bicampeón más joven de la historia.

Dani Pedrosa celebrando el título 250cc  Foto: Reuters

Dani Pedrosa celebrando el título 250cc | Foto: Reuters

En el año 2005 se repetía la historia, de nuevo marcada por las lesiones. En el GP de Japón se rompía la cabeza del húmero, lo que haría que los resultados de las siguientes carreras no fueran buenas y tuviera que esperar a Australia para proclamarse de nuevo campeón del mundo.

Con tres títulos consecutivos bajo el brazo, da el salto a la categoría reina y empieza su andanza en MotoGP, siempre de la mano de Honda, la marca que le ha acompañado durante toda su vida en la competición. En su primera temporada en esta cilindrada consigue situarse quinto del campeonato, obteniendo también su primera victoria en MotoGP. Pese a que, casi terminado el campeonato, estuvo en negociaciones con otras escuderías, firmó un nuevo contrato con Honda por dos años más.

Al año siguiente, en 2007, partía como uno de los grandes favoritos, pero se tuvo que conformar con el subcampeonato, ya que los problemas con los neumáticos Michelin fueron constantes durante toda la temporada. La mala fortuna se volvería a cebar con él en el 2008, ya que volvería a ser noticia por las lesiones. Una fractura de la mano derecha complicaría su pretemporada y estando líder del mundial, una caída en Alemania le obligaría a pasar por el quirófano y operarse de una lesión en la rodilla izquierda, por lo que se esfumaron todas sus opciones. Dos carreras sin puntuar lo relegaron al tercer puesto de la tabla.

2009 se presentaba como una nueva oportunidad para el piloto catalán, pero de nuevo los golpes estarían presentes. En plena pretemporada, en unos test en Qatar, se rompía el brazo izquierdo y la cicatriz de la rodilla se le volvía a abrir.

Ya comenzada la temporada 2011 tenía que volver a pasar por el quirófano

Se esperaba que por fin, en el 2010 estaría libre de cualquier tipo de lesión y podría pilotar al cien por cien, pero finalmente este año quedaría marcado por una de sus lesiones más complicadas. En el GP de Japón sufría una caída en los entrenamientos que le fracturaba la clavícula izquierda, una lesión que perduraría en el tiempo. Ya comenzada la temporada 2011 tenía que volver a pasar por el quirófano para extraer la placa y los tornillos que sujetaban la clavícula rota y así recuperar la movilidad encima de la moto. El piloto aprovechaba el mes de abril, en el que se da un breve parón en la competición, para someterse a esta operación y así no perderse ningún GP. Su gran esfuerzo por recuperarse se veía empañado poco tiempo después. El 18 de mayo volvía a pasar por el quirófano, y esta vez era la clavícula derecha la dañada. El motivo de esta lesión fue un toque en la carrera de Le Mans, con el desgraciadamente fallecido Marco Simoncelli. Si no era suficiente una operación, fueron dos las veces que la clavícula derecha hizo pasar a Dani por la mesa del cirujano. Fue un año para olvidar en su carrera.

Toque con Marco Simocelli que lo obligó a pasar por el quirófano. Foto: EFE

Toque con Marco Simocelli que lo obligó a pasar por el quirófano. | Foto: EFE

Tras la retirada de Stoner en el 2012 y el gran final de temporada que hizo Pedrosa, volviéndose un piloto más agresivo y menos conservador, el 2013 se presentaba como su gran año. Se presagiaba que el título se jugaría entre Lorenzo y él, ya que en un principio el papel de Márquez no se presentaba como muy relevante. Gran error. El rookie ha hecho una temporada brillante, siendo el más rápido y batiendo todos los récords de precocidad.

El pasado fin de semana, en el GP de Motegi, las opciones de Dani Pedrosa se desvanecían. A falta de la carrera de Cheste, el mundial queda en manos de Márquez y Lorenzo. Por suerte, esta temporada el piloto catalán no ha tenido que pasar por el quirófano, pero se podría decir que las lesiones le han influido, ya que tras una caída en el GP de Alemania no pudo disputar esa carrera por sufrir mareos y tener la tensión baja.

Pedrosa en el GP de Motegi. |  Foto: Plus Moto

Pedrosa en el GP de Motegi. Foto: Plus Moto

La temporada 2013 se termina para Dani Pedrosa, pero el catalán ya está con la vista puesta en el 2014 y en un nuevo intento por conseguir esa corona que le falta, el ansiado mundial de Moto GP.