Emilio Fernández Suárez: “La argumentación negacionista es ideología sin ciencia detrás”

Desde el año 2008 nos encontramos inmersos en una crisis económica y de valores casi sin precedentes, que nos mantiene asustados y en vilo, con inmensos interrogantes sobre nuestro futuro y un nivel de vida que, hasta hoy, parecía intocable. Pero esta no es la única crisis a la que nos enfrentamos. El medioambiente también se encuentra en un callejón sin salida, y nosotros cerramos los ojos ante el problema, creyendo que desaparecerá tal y como vino. El cambio climático es la crisis en la sombra, el asunto medioambiental más ambicioso y menos respaldado por la sociedad.

Emilio es doctorado en Biología por la Universidad de Oviedo y ha desarrollado trabajos post-doctorales en el Plymouth Marine Laboratory del Reino Unido y en el Rosenstiel School of Marine and Atmospheric Sciences de EEUU. En agosto de 2005, fue nombrado Director General de Desarrollo Sostenible de la Consellería de Medio Ambiente e Desenvolvemento Sostible de la Xunta de Galicia; y ha actuado como miembro de la delegación de España en las cumbres mundiales sobre cambio climático de Montreal (2005), Nairobi (2006), Bali (2007) y Poznan (2008). Actualmente, es profesor de Ecología en la Universidad de Vigo y, desde 2009, ocupa el puesto de director del Campus do Mar.

¿Cuál es la línea de investigación que siguen sus estudios?

Mi línea de investigación es oceanográfica, centrada en el ciclo del carbono del océano, es decir, en el ciclo del carbono natural. En ese sentido, hemos cuantificado la capacidad de captación de los océanos y hemos realizado numerosos trabajos de gran escala al respecto.

Contamos con numerosas fuentes que afirman el cambio climático, pero también con otras muchas que nos lo refutan, ambas utilizando, aparentemente, datos rigurosamente científicos. ¿Cómo podemos crearnos una opinión acertada? ¿Existe desinformación o exceso de información?

Yo creo que no hay desinformación científica, en ciencia hay una cantidad enorme de información y muy ordenada, además de que existen una serie de principios fundamentales aceptados. Ahora bien, sí que es curioso cómo se transcribe a la sociedad. De los artículos publicados en revistas científicas, no hay ninguno que vaya en contra del cambio climático (ya que no hay indicios que respalden ir en su contra), pero, en cambio, cerca del 53 o 54% de lo que se publica en revistas no científicas lo critica y refuta, sin olvidarnos que este tipo de artículos no tienen respaldo científico. Lo que quiere decir esto es que debe vender más algo que vaya contra la corriente general.

Artículos científico y divulgativos

Por otro lado está la cantidad de intereses que existen tras este tema, y la naturaleza del asunto. Hablar del cambio climático no es como contar un problema de contaminación puntual, como la suciedad de un río.

Es muy difícil concienciar a la gente de un problema que no ve, no siente, que tiene consecuencias a un larguísimo plazo y cuyas soluciones suponen ciertas restricciones en sus vidas diarias.

¿Nuestra sociedad está preparada para asumir sacrificios en su comodidad en pro de la sostenibilidad de generaciones venideras?

Yo creo que no. Simplemente podría producirse algún cambio en la mentalidad de las personas si viesen una catástrofe natural drástica, y este tipo de catástrofes no son predecibles. Esto es un problema de sistema, el cambio climático es una consecuencia del modelo social y económico que tenemos. Abordar el cambio climático y enfrentarse a él sólo pasa por cambiar el sistema del planeta entero, y eso no lo vamos a hacer. Escucharás cosas como que en años pasados ya nos hemos enfrentado a cosas como esta y hemos salido del paso, y el ejemplo que suelen poner es el tema del agujero de la capa de ozono. Pero este es un asunto diferente. Lo que causó este agujero fue una liberación de cloro por parte de los refrigerantes de las neveras y los congeladores. Esas partículas de cloro llegaban a la atmósfera, rompían el ozono y regeneraban el cloro, con lo cual el elemento que rompía el ozono no se perdía nunca. Bien, este problema está en camino de arreglarse, pero no eliminando los refrigerados, porque nuestra sociedad no puede vivir sin neveras, sino sustituyendo ese refrigerante por otro que no emite cloro. Por lo tanto, lo único que hemos sido capaces de hacer ha sido sustituir una molécula por otra distinta que hace la misma función. Pero por ahora no hemos encontrado el sustituto ideal para el combustible, la única alternativa que tenemos es la energía nuclear, y ésta también tiene sus complicaciones.

¿Qué me dice del título de la película-documental de Al Gore Una verdad incómoda? ¿El cambio climático incomoda a nuestros gobernantes?

Gran parte de los gobiernos capitalistas están influenciados por el gran capital y por los lobbys financieros, con lo que el cambio climático les resulta una verdad ciertamente incómoda, ya que las soluciones que se le plantean al problema son muy drásticas, y pasan por un cambio en nuestro sistema, de lo cual saldrían tremendamente afectados todos aquellos sectores que dependen de nuestro consumismo. Un consumismo, por otra parte, que tiende a aumentar, ya que cuanto más tenemos, más consumimos y, por lo tanto, más contaminamos.

¿Cree que es un acierto considerar Una Verdad Incómoda como la explicación básica definitiva del problema del calentamiento global y sus consecuencias?

El trabajo de Al Gore está muy sustentado científicamente, pero el film no dice la verdad, o bueno, la dice pero de una manera enormemente catastrofista. Mucha gente le echa en cara a Al Gore haber estado en las más altas esferas del poder norteamericano y no haber hecho nada, pero eso no es cierto. La génesis del Protocolo de Kioto está en él, que ya era ambientalista antes de ser político. Cuando decide hacer esa cruzada por el cambio climático, lo asesora un brillante equipo de científicos, incluyendo hasta Premios Nobel en el grupo. A partir de ahí, Gore escribe un libro, Una verdad incómoda, del que más tarde saldrá la película. El problema de la película es que es demasiado hollywodiense y, como ya he dicho antes, muy catastrofista. Esto podemos notarlo, por ejemplo, cuando recrea la subida del nivel del mar en Nueva York. Además, peca en acelerar demasiado la velocidad con la que se producen los procesos de los cambios, lo que lleva a que pierda su credibilidad científica, porque son cosas que impactan pero que no son estrictamente reales. Yo tuve la suerte de asistir a una sesión en España de dos días en los que Al Gore estuvo hablando durante 8 horas, y ahí lo hace muy bien. Pero la traducción que se hace a la película lo que provoca es dañar su imagen. Desde mi punto de vista, la lógica que él siguió es incorrecta.

Las teorías del calentamiento global están respaldadas por una institución gubernamental, el IPCC (Intergovernmental Panel On Climate Change) ¿Cómo funciona? ¿Los intereses políticos contaminan las declaraciones científicas?

Yo creo que no. Hasta donde yo alcanzo a conocer no lo detecto. El IPCC funciona de una manera en la que manipular la información en busca de una serie de intereses es muy complicado. Lo primero que hay que aclarar es que el IPCC es una convención de gobiernos, lo dice en su propio nombre, no lo esconde. Su funcionamiento tuvo momentos mejores y peores, como es lógico, pero lo que está claro es que es muy difícil que en una institución como esta imperen los intereses de una corriente concreta, ya que está gobernada por gobiernos muy distintos. Por otro lado, los documentos del IPCC no son internos, de hecho yo tengo aquí mismo los documentos sobre el siguiente informe que harán. Y como a mí, se los envían a miles de personas con el fin de revisarlos, corregir los errores en un punto, añadir lo que falta en otro… Con ese sistema abierto de revisión que existe, no te creas que es fácil manipular el informe. El documento final, como documento científico, no creo que esté influenciado.

IPCC

¿Qué opina del movimiento ecologista?

Para empezar, tiene una función neutral, que es la capacidad de concienciación que  los ecologistas tienen en la sociedad. Y este debate y esta tensión social que crean es necesaria, porque dinamiza la opinión pública. Es cierto que el ecologismo tiene su parte extremista, pero como en todo. Es importante diferenciar entre grupos con una proyección local y otros que cuentan con una más general. Los que más sigue la gente suelen ser los que tienen un alcance más próximo, es decir, los locales.

Es curioso ver como las personas que critican al movimiento ecologista luego le piden ayuda para que salven los ríos de sus regiones.

Pero bueno, en general, gracias al ecologismo la gente está más preocupada por su medio ambiente, por lo menos se plantean pensar en él de vez en cuando.

¿Qué nos puede decir sobre las siguientes afirmaciones?

1. “El cambio climático ha llevado a evitar el desarrollo en los países en vías de desarrollo” (Patrick Moore, cofundador de Greenpeace)

Eso es falso. Lo que me acabas de leer está escrito antes del boom de China, y como es obvio, el cambio climático no ha frenado sus consecuencias. Lo mismo ocurre con países como Brasil, por ejemplo. No se puede ir contra el crecimiento económico. De hecho, es al contrario. Hay acciones relacionadas con el Protocolo de Kioto que permiten el intercambio de tecnologías entre América, Europa y Asia, con el fin de que aquellas empresas que establezcan su tecnología en zonas de países en vías de desarrollo tengan la posibilidad de incrementar sus emisiones de CO2 a la atmósfera. Y esta transferencia de tecnología ayuda mucho al crecimiento de los países en potencia.

2. “Los climatólogos necesitan que haya un problema para conseguir subvenciones” (Roy Spencer, líder del equipo de satélites climáticos, NASA)

No te digo ya la climatología, sino muchas otras cosas. Es cierto que hay mucha investigación que se justifica con el cambio climático. A mí me molesta profundamente ver una tesis doctoral o un proyecto donde la justificación por la que se hace esa investigación es el cambio climático, cuando en realidad hay muchas otras razones. Es cierto que hay un sobreuso del tema para conseguir subvencionar investigaciones, pero eso es problema de los investigadores particulares. Eso sí, de ahí a decir que el cambio climático está creado como un problema superficial para conseguir subvenciones…eso no tiene consistencia. Además, no son sólo los climatólogos están trabajando en este asunto, todo el mundo en ciencia está estudiando los cambios en nuestro clima y están encontrando indicios esclarecedores.

3. “Mucha gente se está forrando a base de dar conferencias sobre el cambio climático”

De nuevo ahí hay un tema relacionado con Al Gore, que es cierto que ha tenido un impacto mundial impresionante pero es verdad que ha generado de forma paralela esa reacción, porque el único que gana esas millonadas por dar conferencias es él. El concepto de científico y millonario es muy raro que aparezcan juntos, excepto los científicos que se dedican a la investigación del petróleo. El argumento, además, es un poco curioso, porque no he visto a nadie quejarse de los millones que cobran los expresidentes de los gobiernos por dar conferencias y charlas, que tampoco es que tengan mucho que contar…

4. “La mayor parte del aumento de la temperatura de nuestro planeta tuvo lugar en las primeras décadas del siglo XX, entre 1905 y 1940, cuando la producción industrial era relativamente pequeña. De hecho, durante el boom económico de la posguerra, la temperatura cae en picado y no vuelve a subir hasta la recesión económica de los 70” (La gran estafa del cambio climático)

Eso no es verdad. Ahí hay un problema de análisis, tú no puedes analizar la temperatura de la tierra de esa manera, ya que ésta es el resultado de muchos otros factores añadidos como, por ejemplo, el vapor de agua y todos los intercambios de gases que se efectúan entre la tierra, la atmósfera y los océanos. Si observamos una gráfica de la media de la temperatura de todo el planeta, encontraremos el cambio natural de las temperaturas, esas oscilaciones tanto ascendentes como descendentes, que son lógicas. Esto quiere decir que sobre el crecimiento que está habiendo ahora de las temperaturas, existe una variable humana. Lo que importa en el clima es la tendencia, y como tendencia está subiendo. Lo que importa es la tendencia general, es decir, si a mí me das datos de 10 años en los que aumenta o disminuye la temperatura como consecuencia del cambio natural no me vale de nada. Con lo que, analizar las temperaturas de esa forma, como hace la afirmación que me dijiste, no tiene sentido, tenemos que dotarnos de series muy largas. Simplemente es un mal análisis de datos.

Emisiones

5. “La producción de CO2 por parte de los volcanes, los animales, las bacterias, los vegetales muertos y, sobre todo, los océanos es enormemente superior a la de los seres humanos” (La gran estafa del cambio climático)

Eso es ignorancia, directamente. Lo que hay que entender es el hecho de que las emisiones que no proceden de los humanos son cantidades naturales, de las cuales una parte se intercambia con la atmósfera y mantienen una cantidad constante de CO2. En cambio, los humanos hemos añadido una importante cantidad de este gas que no se intercambia, simplemente se une a la cifra natural de CO2. Es decir, estamos añadiendo unidades de CO2 que antes no estaban.

Porcentajes

6. “Este hombre (por Al Gore) adopta una postura tan radical en los temas medioambientales que estaremos hasta el cuello de búhos pero ningún norteamericano tendrá empleo”. (George Bush)

Ese es un argumento muy general, y tremendamente irresponsable cuando viene de dirigentes políticos, que influyen mucho en la opinión de la gente. Pero hay que entender que esto es el pensamiento de la doctrina neoliberal, que no puede soportar que le digan cuánto tienen que consumir, cuántas toneladas pueden emitir… Y, por otro lado, no podemos olvidar que Bush es un empresario petrolífero y, como tal, no está nada interesado en un sistema en el que se restrinja el uso de los combustibles. Sea como fuere, este tipo de argumentación es ideología, no existe ciencia detrás.

Emilio, ¿cómo ve el futuro del cambio climático? ¿Negro, gris, blanco, verde?

Yo soy muy pesimista. No soy capaz de ver, viviendo en la sociedad que vivimos, una solución que pueda ser posible. Se intenta incentivar mucho la acción individual, pero la realidad es que no vale de nada una acción aislada. La única solución posible es la acción conjunta, en masa, de todos los países y a la vez. Y si tenemos que conseguir eso…sí, soy tremendamente pesimista.