Sic semper tyrannis

Broma que circula estos días por internet. ¿Con quién quieres compartir tu estado de Facebook?

Broma que circula estos días por internet. ¿Con quién quieres compartir tu estado de Facebook?

¿Qué tienen en común Julio César y Abraham Lincoln? Se dice (lo cual no significa que sea cierto) que cuando ambos fueron asesinados, de la boca de sus homicidas salió la frase “Sic semper tyrannis”. “Así siempre a los tiranos”. Es decir, que no merecen otra cosa que la muerte por la espalda.

Si usted tiene Facebook, está siendo monitorizado. Si usa Windows o Mac, también. Si usa Linux pero se conecta a internet, también. Si usa cualquier empresa que tenga sede en suelo americano, también. Es más, haga lo que haga, está siendo monitorizado. Llamaban locos a los que avisaban de esto hace unos meses, pero ahora que un exespía de la CIA que trabajó para la Agencia de Seguridad Nacional americana (NSA) ha revelado que todo esto era cierto, no queda otra que aceptarlo. Incluso aquellos que prefieren mirar para otro lado ahora tienen que girar la cabeza con mayor esfuerzo. El mejor y más grande sistema de control y vigilancia de la población es internet. Pero no porque internet sea malo. Internet es la herramienta. Es porque esta herramienta ha sido usada por… sí, ha acertado, los tiranos.

Cuando a partir del 11-S en Estados Unidos nace la Patriot Act, una ley anticonstitucional que permitía espiar a los americanos sin orden judicial, muchos se llevaron las manos a la cabeza. Pero otros decían: “Es por la seguridad y para luchar contra el terrorismo”. Resulta que ahora se descubre que fue en 1999, dos años antes, cuando la NSA ya había puesto puertas traseras en Windows. Antes del 11-S. Antes de los terroristas. ¿Y qué son las puertas traseras? Una forma de entrar en un sistema sin que nadie se de cuenta. Una forma de saber qué hace en su ordenador sin que ni usted, ni su antivirus, ni nadie lo sepa.

Traducción: ¿Progreso? Escuchas en una oficina. Escuchas en el país entero.

 

“Voy a dejar de usar internet”. Esta es la primera reacción cuando uno reconoce como cierto lo que en el fondo intuía. “No quiero ser esclavo” es el primer grito interior; un grito de honestidad, de sinceridad y de libertad. Odiar las cadenas por el hecho de ser cadenas.

“Me da igual, que espíen lo que quieran”. Ante la impotencia de no poder romper las esposas, el siguiente estado es la resignación. Preferir pensar que no tiene importancia, que la vida es así, que siempre ha sido de esta manera y que en realidad no va a tener ningún efecto negativo este espionaje en su vida diaria.

Julian-AssangeAl terminar estos dos estados es cuando uno puede quedarse eternamente resignado, o decidir levantarse. Aparecen dos grupos: Los esclavos y adoradores de la tiranía, o los guerreros libres y héroes suicidas. Hoy vamos a hablar de los segundos. De Edward Snowden, de Julian Assange, de Bradley Manning, de Kim Dotcom, de Aaron Swartz… y podría decir nombres hasta llegar a William Wallace.

Gente que, en contra de cualquier pensamiento razonable, deciden tirar su vida por la borda y vivir en la clandestinidad, perseguidos por la ley de cada país, y siendo calumniados diariamente en cada medio de comunicación. Y todo… ¿Por qué? Porque prefieren morir de pie que vivir arrodillados. No es necesario darle más vueltas o buscar otra explicación.

Lo empezó Clinton. Lo avanzó Bush. Lo perpetró Obama. El mismo que en 2008 prometía acabar con las escuchas si le votaban. La NSA no es estúpida. Hay que tener en cuenta que prefieren a un presidente demócrata que haga exactamente lo mismo que el predecesor pero que tenga calmadita a la gente porque… es guay.

Google, Apple, Microsoft, Facebook, Yahoo, Skype… son los brazos del gobierno. ¿Estas empresas han querido colaborar con el gobierno o han sido obligadas? Muchos argumentan que no les quedaba otra. Que el gobierno se lo ordenó. Que tenían el mandato federal de compartir información y de no poder hacer público que estaban a compartir dicha información. Aunque esto fuese cierto, siempre hubo otra opción. Podrían haber elegido no estar de rodillas.

No lo hicieron. Han sido unas cómplices traidoras de nuestra confianza, de nuestra intimidad y privacidad. Decir que Orwell tenía razón con 1984 o Ray Bradbury con Farenheit 451 es quedarse corto. La NSA usa un sistema denominado PRISM para monitorizar absolutamente todo. Desde el GPS de nuestro móvil a con qué velocidad escribimos en el teclado. Y toda esta información, que separada parece inútil, hace que sepan más de nosotros que nosotros mismos. Incluso nos conocen mejor que nuestras madres (que ya es decir). Pueden observar en tiempo real los movimientos sociales, y prever el futuro más inmediato usando patrones de conducta.

Es interesante la jugada de la NSA respecto a las empresas porque, para disimular, les piden algunos datos “con orden judicial”. Es decir, de cara al público da la imagen que todo el mundo espera, que es “que investigan cumpliendo la ley”. Y por detrás, hacen lo que les da la gana. Si se saltasen el primer paso, el de dar una imagen legal, levantarían demasiadas sospechas…

En una calle de Barcelona. ¿Ironía? Sí.

En una calle de Barcelona. ¿Ironía? Sí.

“Estoy abrumado. ¿Qué hago? ¿Existe alguna opción a parte de claudicar?” Acción y reacción. Los americanos lo hicieron en su día contra sus tiranos ingleses hace ahora más de 200 años. Cuando te dedicas a esclavizar a la gente, aparecen los Assange y los Snowden. Y estos dan fuerza, energía y son el motor de que otras personas decidan seguirles. Gracias a Assange el pueblo es consciente de lo que sabía pero no aceptaba, que aquí los asesinos viven a sus anchas en la Casa Blanca. Y si usted ya lo sabía, querido lector, Assange hace que se lo crea de verdad e incluso que se replantee si es normal que no importe saberlo, si es normal aceptarlo. Contestando a la pregunta de este párrafo… Por supuesto: hay métodos para hacer muy complicada la monitorización.

El gobierno federal americano persiguió a Aaron Swartz, otro héroe de internet, hasta que este se suicidó en su habitación. ¿Qué acto terrorista cometió Aaron? Compartir material educativo. Y después de que el FBI entrase con helicópteros en la mansión de Kim Dotcom para extraditarlo, este se levantó y creó la mayor empresa de privacidad de la historia. Este es el único camino razonable para la gente común (usted, yo y nuestros amigos): usar empresas que no estén en suelo americano. Boicotearlas y que en su bolsillo sepan que las tenemos en el punto de mira. Empezar a usar servicios encriptados, de forma que nuestros datos no puedan ser monitorizados. Si este tema le parece importante, que no le desanimen las respuestas de sus conocidos cuando comente con ellos esto. Habrá a quien le de absolutamente igual, y habrá quién le responda (los clásicos pretenciosos): “¿Y te sorprende?”. “Me sorprende usted, caballero”. Hay que tener en cuenta que si una nave espacial se posara en su jardín y fuera a contarle a sus amigos que los extraterrestres existen, alguno siempre diría: “¿Y te sorprende?”

El mundo en el que nos movemos es digital pero andamos con piernas analógicas, por eso en Compostimes durante este verano podréis seguir una serie de artículos que explicarán cómo funciona el universo de los bits y qué es lo más aconsejable para no tropezar. Enseñaremos por qué es fácil robar una contraseña del router y así animar a que la gente tenga más cuidado con sus comunicaciones. Que Obama te espíe es inevitable, pero que lo haga tu compañero de piso sí se puede impedir. No te resignes. Cuanto mayor es el cuidado, menor es el riesgo.

Cómo se las gasta Obama. Cuatro helicópetros y más de treinta agentes del FBI para arrestar a un hombre que tenía un negocio legal en internet:

El mensaje es claro: No te metas con el tirano. No ataques a los lobbies. Un grupo de presión como Hollywood moverá los hilos necesarios a través del tirano, porque el tirano necesita el apoyo del grupo de presión. “Te estamos observando, mucho cuidado”.

Todo este artículo suena a idealismo. Normal, lo es. Pero sin idealismo las cadenas son más frías. Antes de terminar, recalcar algo: ¿Por qué hace esto Estados Unidos? Porque puede. Cualquier gobierno del mundo envidia este control sobre los ciudadanos, y cualquier gobierno del mundo lo haría si tuviese la capacidad. Es curioso que un país que nace a partir de una guerra contra la tiranía se convierta en el mayor tirano del planeta. Curioso, pero poético.

Sólo pido una cosa: CIA, cuando leas esto, dale a “me gusta”.