La casta por la ventana

Ponteareas está de moda. Algunos no habréis oído hablar de ella más que por la fiesta del Corpus Christi, muy famosa porque durante la misma las calles del pueblo se cubren con coloridos pétalos de flores formando así sus típicas alfombras. Pero a los demás seguro que al menos os suena de oídas, y puede que uno de los motivos sea una anécdota un tanto surrealista que tuvieron la suerte de presenciar en vivo y directo sus habitantes. Una de esas historias que si nos comentan que ocurrió en un pueblo de Mozambique, nos sorprenderíamos de lo jamados que están los mozambiqueños. Pues sí, esta villa ha saltado a la fama durante las últimas horas porque, como suele ser costumbre en estos tiempos, la sacude como a muchas otras el escándalo político

Vayamos al grano. Hace un par de días comenzaba un pleno en el ayuntamiento con la ausencia de la oposición. El PP, en estos momentos al frente de la alcaldía, asegura que ésta llegó tarde a la reunión, mientras el PSOE se defiende alegando que estaban todos allí diez minutos antes de la hora a la que se acordó el comienzo. Empezando así, qué esperar. Pero no por esto está siendo protagonista la localidad que se encuentra a unos 20 kilómetros de Vigo, no. Lo que ha hecho diferente a esta historia es que, como creo no es demasiado usual, los miembros del acto que se iba a celebrar acabaron saltando por una ventana trasera en un “Sálvese quien pueda”, como si fuesen ninjas, ante unos indignados que desde fuera caldeaban el ambiente recriminándoles su mala gestión en ciertos asuntos. Cómo lo leen. Las imágenes lo dicen todo, poco más que narrar.

Alcalde y concejales abandonan el pleno por la ventana. Fuente: La Voz de Galicia

Alcalde y concejales abandonan el pleno por la ventana. Fuente: La Voz de Galicia

Guardaba la esperanza de que fuese cierta esa leyenda que dice que los ayuntamientos incorporan un camino subterráneo y secreto para escapar de las masas en épocas de descontento. Tipo la cueva de Batman. Alguna trampilla que les trasladase a un lugar lejano, con pasadizos semejantes a los que atraviesan nuestra ciudad salidos desde la Catedral. O como mínimo un búnker. Pero nada, estaba equivocado. Aunque dicho sea de paso, igual más de uno debería anotar esta idea y empezar a plantearlo, visto lo visto y como estamos. Desde luego, la historia de este pasado martes en el pueblo pontevedrés, a pesar de lo dramático que guarda y donde hay tanto turbio en su fondo, parece sacada de un sketch de los que tan bien escenificaban los buenos de los Monty Python. O pónganle la clásica música de El Show de Benny Hill a las imágenes del alcalde y concejales lanzándose por la ventana, verán que bien casan.

Los números dicen que unas doscientas personas se plantaron frente al ayuntamiento para protestar por la estafa de las preferentes. Una organización que va de pueblo en pueblo quejándose por los que sufren esto, concretamente, unas ochocientas en la localidad a la que nos referimos. Dentro del concello ya, al parecer, el alcalde dejó hablar al líder de la plataforma, y cuando éste terminó su intervención, se dirigió a él como un “sindicalista”, y añadió sobre el recién bautizado que “él no tenía participación en preferentes”. A partir de ahí, se lía parda. Un batiburrillo con gritos y silbidos, y ala, a cancelar la sesión. El resto de los que se manifestaban continuaban fuera con el jaleo, más algunos paisanos locales que en solidaridad o porque les pilló de paso, se unieron a la causa.

Miembros de la plataforma y paisanos en las inmediaciones del concello. Fuente: Atlántico

Miembros de la plataforma y paisanos frente el concello. Fuente: Atlántico

Vaya dolores de cabeza que siguen trayendo esta basura de Nova Galicia Banco. ¡Y el porcentaje que vendían! Además, pregunto, así por saber un poco, ¿qué esperan que haga el alcalde? ¿Qué lo pague de su bolsillo? No sé cuanto cobra el señor Salvador Solla, pero vamos, dudo que tenga tanto en efectivo. ¿Qué haga una colecta y lo paguemos entre todos? ¿Qué se lo pague el gobierno, o lo que es lo mismo, otra vez, todos? Como para que se entere Montoro y se saque otro impuesto de la chistera. ¿Qué el que desconfió de un 8% cuando los demás daban un 3% lo pague? ¿Qué el que quiso ganar un 8% mientras otros se conformaron con un 3% porque le olía a chamusquina que en un papel ponga repetidamente la palabra “riesgo”, no lo pague? Con todas las historias que llevan pasado, desde sellos y Fórums Filatélicos a estafas semejantes, como para fiarse. ¿Es comparable? Quizás no, por quien las vendió, y porque se supone -mal- que los bancos están ahí para asesorar -queda claro que no todos-. Pero me explico, o lo intento. Los que firmaron con la huella dactilar ya fueron compensados o lo serán, pero los demás sabían leer. ¿Nos molesta el rescate que se le hace a la banca porque “cuando gana, gana, y cuando pierde, la rescatan”… y después cuando alguien intenta ganar, pero pierde… pretendemos que le rescaten? Que no sé, solo pregunto, pero quizás deberían ir a protestarle a los del banco que se las vendieron como una inversión estupenda o al empleado del que quizás en demasía se fiaron. Aunque esa es otro punto que hace todavía más absurda la anécdota. Más adelante os pongo al día.

En estos momentos seguía llegando gente a la zona cero. Allí también se plantaba la APA para protestar, al parecer, por la subida del precio en los servicios de comedor. ¿Qué pintaba en el medio de todo este acontecimiento erótico-festivo la Asociación de Padres de Alumnos? Pues vio movida y se unió. Típico. ¿Quién no ha visto en una manifestación en contra del aborto a un anti-taurino que se cuela correteando en pelotas pintado de rojo? Un clásico, ves ambiente y te pasas a guerrear un rato. Pues eso, eran pocos y parió la abuela, y allá se fueron también los papás y las mamás de los niños. Y vuelvo a preguntar, con permiso. Protestan por… ¿los recortes del alcalde? ¿Está el alcalde de Ponteareas dirigiendo todo el “recorticidio” nacional? ¿Es el que comanda la subida del precio de los servicios? ¿No es Rajoy? ¿Ni siquiera Feijóo? Si de verdad el responsable es el mandamás de un pueblo que no llega a los 23500 empadronados, están locos estos ponteareanos.

En la redes ya se encuentran algunos montajes sobre el acontecimiento.

En la redes ya se encuentran algunos montajes sobre el surrealista acontecimiento.

Pero hay más. A lo que me refería con que la historia se hace más rocambolesca es a lo siguiente. En la villa se está cocinando una moción de censura. Varios partidos se están planteando derrocar a la alcaldía popular para ocupar el poder. Lo que es curioso, es que algunos concejales y miembros de los partidos que optan al mando de ésta vez fueron hasta no hace mucho trabajadores en las oficinas de Nova Galicia Banco. ¿Pero esto qué es? Como mínimo es un tanto contradictorio que una oposición que le pide soluciones por esta situación al actual gobierno, hubiese tenido dentro de los causantes de esta artimaña a algunos de los que van como representantes. Igual más de uno se hinchó a repartir preferentes por todo el pueblo y ahora se planta en la oposición a predicar sobre como solucionarlo, o tiene la valentía de recriminar que la alcaldía no esté haciendo nada. Las fechas al menos casan. Estamos buenos.

Al final, este espectáculo de políticos lanzándose al vacío terminó con su dosis de poca gracia. El clásico aguafiestas llegó y un policía resultó herido. Se comenta que este demócrata de los buenos, con antecedentes penales, decidió pagar su frustración con el hombre empujándolo y éste se precipitó escaleras abajo. Pero peor podría haber ido la cosa, ya que parece se recupera, según nos dicen, de modo normal sin ser las lesiones muy graves. La plataforma ya comunicó que esa agresión no fue efectuada por ninguno de sus miembros lavándose las manos, y que el que la llevó a cabo fue un individuo de un grupo de radicales que se unió a la protesta. Fuere o no fuere, la cuestión no deja de ser irrelevante para el corazón de la anécdota.

El policía que fue agredido en el suelo. Fuente: La Voz de Galicia

El policía que fue agredido tirado en el suelo. Fuente: La Voz de Galicia

En definitiva, un ejercicio de transparencia como a los que estamos bien acostumbrados. Escabulléndose por la puerta de atrás. Tampoco les culpo ni satirizo por ello, cualquiera lo haría. Pero lo normal sería no llegar a tener que efectuar tal huída. Asustados ante una gente se les echaba encima, su instinto de supervivencia les hizo aparecer en todos los medios locales y nacionales con cara asustadiza sujetándose los unos a los otros mientras se descolgaban ventana abajo. Compostimes no podía ser menos, sobretodo si a uno de sus colaboradores trabaja allí cada fin de semana y le llega la información de primera mano.

En estas andamos. Primero vivimos por encima de nuestras posibilidades y ahora nos da por tirar la casta por la ventana. Al menos, aunque sea una desgracia, siguen dando juego.