Galegos polo mundo

Portugal o la belleza decadente

Portugal o la belleza decadente

El lugar no era cómo me lo esperaba. Me habían dicho que tenía una piscina pero no la ubicaba al lado de un escenario. Todo era más pequeño y relajado de lo que suponía. La gente estaba sentada en la hierba o tumbada en sus toallas. Tomaban el sol, fumaban, charlaban. Sonaba Solar Corona, pero podría ser cualquier otro grupo que no me enteraría. Ese fue el momento en el que me di cuenta de la situ... »

Muntaner, 505: Donde se imaginan las colillas

Muntaner, 505: Donde se imaginan las colillas

Muntaner es esa calle que sube hasta llegar a la antesala del cielo. La que te lleva a Bocaccio. Es decir, a la gauche divine. Porque no hay una frontera que delimite qué es una y qué es la otra. O mejor, qué sería de la una sin la otra. Muntaner te recuerda, cuando subes, que envidias unos gemelos de futbolista y, cuando bajas, que venderías tu alma por una bicicleta. Le falta Steve McQueen subid... »

Memorias dunha megalópole (a cara oculta de Tokyo)

Memorias dunha megalópole (a cara oculta de Tokyo)

Pero tío! Que fas en Xapón se a ti non che gusta o anime ou o manga? Espertei no medio de Tokyo nun tren repleto de ollos resgados que dirixían as súas desconcertantes miradas ao único gaijin en todo o convoi. O peor pesadelo para un norteamericano nos anos 40 que probablemente acabaría en peores circunstancias ca min. E é que 60 anos despois esas miradas seguen existindo dentro dun contexto compl... »

Receta para escribir crónicas desde Londres

Receta para escribir crónicas desde Londres

Para escribir crónicas desde Londres necesitarás: -Ir a Londres escapando de un mercado laboral español que vio mejores momentos. Es absolutamente indispensable no  caer en el victimismo ni el tremendismo, a excepción de las primeras crónicas, que hará que los lectores sepan por dónde van los tiros. Si se falla en esto, se demostrará una insolidaridad pasmosa con verdaderos inmigrantes que se jueg... »

La sonrisa

La sonrisa

No creo que se acuerden, pero en mi primera crónica escribí la frase “Londres es una batalla que no pienso perder”. Aquello lo parí en una época en la que vivía a crédito y pateaba todos los días las calles de la ciudad durante siete u ocho horas. La batalla en cuestión era la de encontrar trabajo. Para cuando finalmente ya la había publicado, llevaba semanas trabajando en el bar en el que aún est... »

Humanos

Humanos

Vivo en una calle en la que hay una tienda de segunda mano cuyas ganancias son enviadas a beneficencia: desde apoyar a la investigación contra el cáncer hasta ayudas a huérfanos. Me gusta verla llena, siempre ocupada. Sin embargo, delante de la puerta del local pasan ríos de gente a todas horas sin mirar al vagabundo de turno que tirita de frío. Uno puede pensar en lo hipócrita del asunto y decir ... »

Lo que Bruno merece

Lo que Bruno merece

Para esta historia, y por poner un nombre al protagonista, lo llamaremos Bruno. Y por poner un país, será Colombia. O Guatemala. O El Salvador, o cualquier otro país centroamericano o sudamericano. Bruno se sacó con mucho esfuerzo su carrera de Ingeniería Civil en la mejor universidad de los alrededores. Tanto esfuerzo le puso que una empresa española lo cuadró en su punto de mira y le dijo “Ole t... »

Vomitar cerebros

Vomitar cerebros

Desde que salí de la casa de mis padres para conocer mundo y comencé a cruzarme con la gente de los países donde viví, aprendí una regla que resiste a cualquier prueba de comprobación que le hago: en todos los lugares siempre hay un gilipollas. De todas las clases de gilipollas, la peor es la de los gilipollas ignorantes. Ser ignorante es una decisión terrible que hacen por lo general personas que... »

Los trapos sucios

Los trapos sucios

Hace tres o cuatro años el filósofo eslovaco Slavoj Žižek dijo en una conferencia que el mejor método para combatir el racismo era el de adoptar el racismo: hacer racismo progresista, y lo ilustraba con un chiste que le hizo a un montenegrino. Cuenta escuetamente que por lo visto en ese país hay muchos terremotos, así que un montenegrino se hace una paja cavando un agujero en el suelo para después... »

Servir

Servir

Trabajar al otro lado de la barra de un bar -o si se prefiere, ser el que sostiene la bandeja en un restaurante-, no da tiempo para pensar. No si se hace en un lugar en el que entran y salen varios cientos de clientes al día. Éste es un ritmo frenético para el que es necesaria una fuerte disposición de voluntad y una sonrisa bien ensayada delante del espejo. No todos son capaces de atender igual a... »

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