El Compos no encuentra el Camino

Tras el descenso del año pasado, la SD Compostela ha vuelto a competir en Tercera División esta temporada. Sin embargo, esta ocasión difiere de las dos anteriores, pues llega procedente de Segunda División B. Las dos últimas veces que los celestes jugaron en Tercera lo hicieron tras promocionar desde Preferente, y en ambas consiguieron el ascenso en su primer intento.

Plantilla de la SD Compostela en la temporada 2016/17 |© SD Compostela

Plantilla de la SD Compostela en la temporada 2016/17 |© SD Compostela

La trayectoria de los santiagueses ha sido convulsa desde comienzos de siglo, especialmente desde la temporada 2002/03, en la que se consumó su descenso a la división de bronce. A partir de esta campaña, el club entró en una dinámica caótica en la que todavía continúa inmerso. Tras el descenso administrativo a Preferente, necesitó cinco años para resurgir y volver a Segunda B. Cuando parecía que podría recobrar la estabilidad, los problemas económicos volvieron a llevarle a la misma categoría en la que se había refundado apenas seis años antes. El último lustro había sido relativamente positivo para el Compos, que consiguió volver al tercer escalón del fútbol español y se mantuvo en él durante tres temporadas… pero el descenso de la pasada campaña supuso un duro revés para un equipo incapaz de salir de un estado de permanente inestabilidad.

Los continuos vaivenes del conjunto compostelano también han hecho mella en una afición desesperanzada que hace menos de dos décadas veía fútbol de Primera División en San Lázaro. La historia ha cambiado mucho desde entonces. No son muchos los fieles que acuden cada dos fines de semana al coliseo compostelano para animar a su equipo, y los que lo hacen no dejan pasar la oportunidad de mostrar su descontento. El pasado domingo, en el encuentro ante el Deportivo B, los celestes encajaron dos goles en los primeros cinco minutos, fruto de una pasmosa falta de intensidad. El público reprendió al equipo con una pitada que evidenció la impotencia que sienten todos los que llevan al Compos en la sangre.

Los santiagueses ocupan actualmente la octava posición, a siete puntos de los puestos de promoción de ascenso. La etiqueta de favorito al ascenso la lleva junto al nombre, pero en el campo todavía no ha demostrado ser un verdadero aspirante. No obstante, quedan dieciocho jornadas, y las prestaciones del conjunto compostelano deberían mejorar en la segunda mitad de la campaña. La SD Compostela necesita resultados inmediatos si quiere volver pronto a Segunda B… pero también necesita bajarse urgentemente de la montaña rusa en la que lleva quince años montada.