WOS Festival 2016: Compostela fluorescente

Durante el 7 y 11 de septiembre, se celebró en Santiago de Compostela la tercera edición del WOS Festival. Esta cita, que se caracteriza por los escenarios urbanos y la multidisciplinariedad de sus artistas, este año amplió sus horizontes con un mayor número de actuaciones, espacios y temáticas.

Aparte de la programación paralela, el primer día estuvo liderado por la banda Thee Oh Sees, quienes protagonizaron un lleno absoluto. La terraza de la Fundación Eugenio Granell se llenó hasta los topes para disfrutar del garage de la banda californiana. Fue un concierto directo, de pocas palabras y mucho movimiento. La puesta en escena no podría haber sido mejor. Las dos baterías de su set y la cercanía del público a los artistas, al más puro estilo house party, fueron la combinación perfecta para que los más atrevidos se subieran al escenario junto a los músicos para darlo todo. No faltaron riñas entre fotógrafos y asistentes ni muestras de amor hacia los miembros de la banda.

Thee Oh Sees | WOS Festival

El jueves los conciertos se desplazaron hasta la Fundación SGAE con otro lleno absoluto. A pesar de los imprevistos técnicos y el retraso de más de una hora en las actuaciones, la noche estuvo protagonizada por la psicodelia musical, visual, nacional e internacional. Llegados desde A Coruña, aunque bien podrían venir de la América profunda, MØURΔ dieron una lección de rock psicodélico. La fuerza y la seguridad que desprendían nada tenían que ver con la corta trayectoria de la agrupación. En un ambiente familiar, hicieron las guitarras a un lado para realizar una breve sesión de improvisación cuya base era la letra del poema “No niño novo do vento” de Álvaro Cunqueiro.

A continuación, fue el turno de Dead Meadow, una banda procedente de Washington, quienes siguieron una línea musical muy similar a sus predecesores. Sin embargo, el protagonista de la noche era, sin duda, Silver Apples. Además, Simeon Coxe, el único de sus integrantes que sigue al pie del cañón, protagonizó uno de los encuentros que se celebró de forma previa al concierto en la Cidade da Cultura. A pesar de su avanzada edad, demostró que sigue teniendo la fuerza, el humor y la misma forma de ver el mundo de los Silver Apples de hace 50 años. A decir verdad, resulta sorprendente ver a un señor de 78 años frente a sus sintetizadores y demás aparatos haciendo música electrónica y, aun así, fue todo un espectáculo.

Silver Apples | WOS Festival

A partir del viernes, las actuaciones de multiplicaron y el número de escenarios también. Durante toda la tarde se celebraron paralelamente actuaciones en la recientemente inaugurada Sala Riquela, en la Fundación Eugenio Granell, en el Teatro Principal, en la Igrexa da Universidade y en la Sala Capitol. En esta jornada, Fogbound trajeron el sonido de los años 60 al 2016. El desdoblamiento de espacios se hizo notar en la afluencia de público que, no obstante, estuvo receptivo a los adelantos del LP que el grupo está preparando en estos meses.

El ambiente en la Sala Capitol, en cambio, era muy distinto. El local estaba bastante lleno, dado que las estrellas de la noche, Triángulo de Amor Bizarro, son siempre una apuesta segura para este tipo de eventos. Dejando a un lado el exceso de volumen y máquinas de humo, Radar Men From The Moon supieron enganchar a las primeras filas sólo con sus temas instrumentales. Sin duda, un concierto no apto para todo tipo de públicos. Por su parte, Triángulo de Amor Bizarro fueron recibidos con fervor en una noche en la que “celebraban la música”, como bien dijo Isa Cea, bajista del grupo. Presentaban su último disco, Salve Discordia, en la capital gallega, aunque no faltaron temas de sus primeros trabajos. Las paredes de la sala retumbaban con los temas “El Fantasma de La Transición”, “Robo tu tiempo” o “Baila Sumeria”.

Fasenuova | WOS Festival

La jornada del sábado también dio de si. Era la primera vez que The Zephyr Bones tocaban en Compostela. A pesar de que se les notaba nerviosos, realizaron un concierto correcto en el que interpretaron algunas de las canciones de los dos EPs que llevan publicados hasta la fecha: “Wishes/Fishes” y “Black Lips b​/​w Surrounded by Sunflowers”. Con todo, los reyes de la tarde fueron Fasenuova. Solamente con escuchar un par de canciones suyas, se hace evidente que su directo no será nada al uso. El dúo consiguió llenar hasta los topes la Sala Riquela, mientras que Ernesto Avelino, ataviado con unas futuristas gafas de sol, animaba al público a que corease con él las letras de temas como “Carretera Fluorescente” o “Salsa de Cuervo”. La noche, en cambio, fue de The Soft Moon. Luis Vasquez y el resto de su banda tiñieron de oscuridad la Capitol a ritmo de sintetizadores y bajos marcados con claras influencias noventeras.

The Soft Moon | WOS Festival