Cristina Losada: “La primera condición que pondría en una negociación es la dimisión de Baltar”

Mediodía en San Lázaro, Compostela. Avanzamos por el recibidor del hotel Porta do Camiño, donde nos sale al paso Beatriz Pino, jefa de campaña de Cristina Losada. Ambas sonríen, pese al agobio. Nos enseñan un bloc de cuadrícula en el que tienen distribuida la agenda de sus próximos compromisos. La cuadrícula está repleta. Insisten en la necesidad de hacer la entrevista lo más rápido posible, por lo que tomamos asiento. Ante nosotros, la mujer que en un verano ha pasado de entrevistadora a entrevistada: Cristina Losada, candidata de Ciudadanos a las elecciones gallegas del próximo domingo. 

Hasta hace prácticamente dos meses, usted era una persona anónima. ¿Por qué cree que ha llamado la atención de Ciudadanos y por qué le llamó la atención este partido a usted?

Soy periodista, soy licenciada en ciencias políticas y sociología, eso se sabe. Datos biográficos supongo que no necesitáis… Ciudadanos, como sabéis, nació hace más de una década en Cataluña. Nace como reacción a la asfixia del nacionalismo. Para mí en aquel momento ya hubo una cierta afinidad, por ese posicionamiento claro  frente al nacionalismo excluyente. He mirado con simpatía a Ciudadanos desde el principio y  su expansión nacional  a partir de 2014, me lleva a considerar que es el partido mejor equipado para renovar la política española. Cuando me proponen que me presente a las primarias, me lo pienso, porque es un cambio de vida importante. No es lo mismo estar en el periodismo, del tipo que sea el periodismo en el que estés, que estar en la política y representar a los ciudadanos. Son tareas diferentes, pero pensé que teníamos una oportunidad histórica en Galicia para hacer reformas, hacer cambios… En definitiva, renovar la forma de hacer política.

Precisamente, se cuestionó su perfil como presidenciable por el hecho de ser periodista. ¿Por qué cree que el partido decidió apostar por usted como la candidata más idónea?

Realmente, Ciudadanos ha apostado más de una vez por candidatos y por perfiles que no son los más habituales en política. Yo no sé si el periodismo es un buen perfil para la política, pero el periodismo que yo estaba haciendo es un periodismo muy especializado en lo que es el análisis político. Además, es un periodismo en el que estás leyendo sobre política, sobre otros países… Tienes un panorama bastante global y completo de políticas públicas diferentes, de fallos y de triunfos de la política. Pero lo que me interesa deciros es que en España pasa una cosa curiosa con los políticos. Muchos políticos vienen del alto funcionariado. Yo creo que es un perfil posible, pero  no tiene por qué ser el único perfil. Yo pienso que deberían estar más separados el terreno de la administración y el terreno de la política, que debería haber menos intercambios, como ocurre en otras democracias. Es legítimo que se presenten funcionarios, pero preferiría que se amplíen los perfiles.

Hablando de perfiles y de candidatos procedentes del alto funcionariado, de sus declaraciones recientes  se deduce que ustedes se presentan como una posible alternativa de soporte y control para un hipotético tercer gobierno de Núñez Feijóo. ¿Qué cree que faltó en los dos anteriores que ustedes puedan complementar?

Puff… (Sonríe). Pues muchas cosas. Yo creo que si quieren, podemos… Por ordenar un poco la cuestión, que no podemos tocar todas las cosas… En la gestión económica que tenemos, con unas políticas que han resultado fracasadas o ineficientes. En estos días, al reunirme con personas del sector pesquero o agrícola, descubro  que los problemas que a día de hoy se tienen podrían haberse anticipado. Uno de los problemas que tiene Galicia desde hace tiempo es el declive demográfico. Perdemos talento porque jóvenes excelentes que se han formado aquí no encuentran oportunidades y tienen que marcharse. ¡Y no se ha aplicado ninguna medida política efectiva, el problema sigue ahí! En materia de políticas de bienestar, lo que se ha hecho estos años ha sido recortar. Recortar en Sanidad, recortar en Educación  y en otros servicios sociales, como pudiera ser dependencia. Es fácil ajustar las cuentas públicas, nosotros estamos a favor de que se ajusten, pero no de esta manera. Lo fácil es ajustar haciendo recortes sociales, lo difícil es ajustar haciendo reformas y recortando gasto superfluo, recortando chiringuitos políticos, evitando derroches… Evitando mala gestión del dinero público. Y luego, hay otro aspecto: la mejora de las instituciones. Para conseguir más oportunidades, para conseguir un empleo de calidad… Necesitas unas instituciones  buenas, de calidad. Siempre ha sido así, en todos los países que han prosperado y tienen mejores sistemas sociales también hay mejores instituciones.

Cristina Losada era prácticamente desconocida hace dos meses | ©Carlos Rey

Cristina Losada era prácticamente desconocida hace dos meses | ©Carlos Rey

Y, en vista a estas carencias que achacan al Partido Popular… ¿Cómo es posible que ustedes contemplen la posibilidad de pacto?

Hay dos alternativas ante la posible situación que se puede vivir en Galicia. Nosotros consideramos que lo más probable es que el partido más votado sea el Partido Popular. Si el Partido Popular consigue una mayoría absoluta, nosotros ahí no podemos decir nada, porque puede hacer lo que quiera. Si no la tiene, si necesita el apoyo de otros partidos, Ciudadanos no está dispuesto a dar un cheque en blanco. Está dispuesto a plantear reformas, mediadas concretas que se plantearían en una mesa de negociación.

¿Y la medida irrenunciable que se plantearía en esa mesa sería…?

Lo que antes os quería decir para explicaros, en ese… “Si el Partido Popular es tan malo, ¿cómo es que estamos dispuestos a apoyarlo?” es que la alternativa es algo de lo que no estamos a favor. La alternativa sería, aunque tampoco es probable… Con En Marea, con los nacionalistas, no vamos a pactar. Nuestros proyectos son muy diferentes, son partidos que no comparten los consensos básicos constitucionales y con eso no vamos a pactar. Y luego hay dos grandes partidos, evidentemente lastrados por muchas cosas, por muchos defectos y errores, pero que siguen siendo mayoritarios. Entonces, ¿qué haces? ¿Que no gobierne nadie, que gobiernen partidos con los que no estamos para nada de acuerdo, o tratar de obligarles a mejorar y que lo que no han querido hacer, que lo hagan?

¿Y respecto a medidas concretas…?

La primera medida que yo pondría sobre la mesa en una negociación con el Partido Popular sería que aparte de la vida pública al señor Baltar como presidente de la Diputación de Ourense. Un político que está imputado por cohecho, por pedir favores sexuales a cambio de un empleo público, tenía que haber dejado su cargo en el mismo momento en el que fue imputado. Además, el Presidente de la Diputación  es el cargo de mayor confianza en el ámbito autonómico, porque no es elegido directamente por los ciudadanos, sino que es designado por el partido. El PP ha podido y no ha querido apartar a Baltar de la vida pública, y Ciudadanos va a pedirle que lo haga.

Hablando precisamente de las Diputaciones, un tema en el que ustedes hablan de supresión a nivel nacional mientras que el Partido Popular sigue considerándolas instituciones importantes, ¿en qué momento podrían llegar a un pacto o a un consenso sobre un punto que es tan radicalmente opuesto en ambos idearios?

Efectivamente, nosotros apostamos por la eliminación a nivel nacional. Son una de las instituciones más proclives a ser utilizadas según intereses partidistas y a mantener redes clientelares, así como al nepotismo y otras lacras. Es evidente que al Partido Popular le interesa mantener las Diputaciones, porque son un organismo en el que mantener esas redes clientelares. Les viene muy bien la existencia de esas instituciones. Lo que nosotros propondríamos para llegar a una solución entre esas dos alternativas es un mayor control. De las cuentas, de cómo se usan los recursos, de en qué sitios se usan…Se supone que las Diputaciones están ahí para que las pequeñas poblaciones tengan servicios de calidad. Que se pueda asfaltar una carretera, que se pueda tener un centro de algo, lo que sea, en una zona. Hay que hacer una radiografía de lo que está haciendo una Diputación y ver si eso responde a las necesidades de la zona o no. Y podar todo lo que es gasto más superfluo en temas de asesores, porque a los funcionarios no tienen culpa ninguna. Además, son funcionarios, si no están en la Diputación estarían en otra parte.

Losada espera tener en sus manos la continuidad de Feijóo | ©Carlos Rey

Losada espera tener en sus manos la continuidad de Feijóo | ©Carlos Rey

De los resultados  de las encuestas y de las valoraciones post debate se deduce que Ciudadanos no consigue tener la respuesta, la acogida esperada en Galicia en comparación con la que recibe a nivel nacional. ¿Qué pasa en Galicia, qué le ocurre al electorado gallego para no confiar en Ciudadanos?

El electorado gallego ya confió en Ciudadanos. Ya ha confiado en dos Elecciones Generales, con unos resultados que yo llamaría impresionantes para un partido que se presenta por primera vez. El 20D, Ciudadanos obtuvo casi 150.000 votos en toda Galicia, y el 26J obtuvo alrededor de 140.000  votos, así redondeando. Eso es un resultado excelente para un partido como Ciudadanos, que es una fuerza emergente, y demuestra un alto potencial de voto para Galicia. ¿Las encuestas? Las respeto. Sabemos que hoy tienen un alto poder de pronóstico limitado en el tiempo. Hemos visto lo que ha sucedido con las encuestas en las Elecciones Generales, en las Autonómicas de Andalucía… Ahí a Ciudadanos le daba cinco escaños el CIS y al final sacó nueve. El CIS siempre representa el suelo electoral de Ciudadanos. Nosotros tenemos la sensación de que existe ese apoyo. Además, hay una cosa que hay que tener en cuenta. Hay muchos intereses y muchos interesados en presentar a Ciudadanos como algo que no está implantado en Galicia. ¡Ciudadanos está implantado en Galicia! Todos los afiliados son de aquí, conocen perfectamente Galicia, tenemos un programa con propuestas específicas para Galicia y, bueno, pues… Nada más.

De todos modos, una cosa es el apoyo y otra es la representatividad. Es probable que la Ley Electoral les haya perjudicado… En todo caso, existe también la posibilidad de que no consigan representación. En ese caso, ¿cómo canalizarían su poder movilizador para intentar cambiar la política gallega?

Hombre, tenemos concejales. A través de los municipios… Pero realmente, no es un escenario que contemplemos. Vamos a entrar en el Parlamento.

En el programa que acabamos de ver, que acaba de salir (la entrevista se realiza el viernes 16 de septiembre, media hora después de que el programa fuese posteado en redes sociales). ¿Cree que, a nueve días de las elecciones, los gallegos estarán preparados para asumir estas cien medidas?

Bueno, nosotros tenemos el programa desde hace tiempo. Creo que se subió a la web al inicio de campaña. En todo caso, es un programa elaborado por expertos, catedráticos, gente del partido conocedora delos sectores… Y, bueno, yo creo que lo que nosotros estamos haciendo en todas las entrevistas y debates es tratar de trasladar esas propuestas y que los ciudadanos nos conozcan. De todos modos, al mismo tiempo, Ciudadanos es un partido de ámbito nacional. Nosotros no lo escondemos, como hacen otros, que hacen carteles electorales donde no se ven prácticamente sus siglas. Nosotros estamos orgullosos de lo que está haciendo Ciudadanos a nivel nacional. Además, nos parece que para que se solucionen los problemas de Galicia, hay que actuar desde un partido que esté en Galicia, que esté en España y que esté en Europa.

Nos gustaría concluir con la frase que da comienzo a su libro. “Sé muy bien de qué huyo, pero no qué busco”. ¿Qué es lo que busca Cristina Losada y de qué huye de aquí al 25S?

Huyo de una Galicia lastrada por problemas arrastrados desde hace muchos años por una falta de calidad en la política y en las instituciones, por unas insuficiencias en la economía, en el empleo, en las oportunidades… Y busco servir de palanca para que la cosas puedan mejorar en Galicia.

Una entrevista de Nuria García, Carlos Rey y Aida González