Anna Sanchis: “Que el sponsor haga chantaje para dejar fuera a las chicas sucede bastante”

Las figuras del ciclismo carecen de expectación mediática. Esta situación conduce a grandes dificultades por manifestar las mejoras que precisan para desarrollar su profesión. Anna Sanchis es campeona nacional de contrarreloj por cuarta vez. No obstante, su carrera profesional ha sido más complicada de lo que parece. Sus lesiones han respetado una trayectoria que lucha por reconocer el ciclismo femenino. Porque, en muchas ocasiones, el físico no es el ingrediente que impide su participación en competiciones…

ANNA SANCHIS

©yosoynoticia.es

¿Cómo fueron tus inicios en el mundo del ciclismo?

Nací entre bicicletas porque mi padre era profesional del ciclismo en aquel momento y mi madre había montado una tienda de bicicletas. Entonces yo me crie en todo este ambiente. Empecé a competir con cinco años, en la escuela de ciclismo. Y continuó siendo un juego hasta que en un momento dejó de serlo. No sé el momento, no hubo un punto de inflexión de decir que era profesional, sino que continué estudiando, yendo en bici y haciendo un poco de todo… Igual que ahora.

Por así decirlo, tenías el espejo de tu padre al formar tus primeros pasos…

A ver, obviamente sí. Tenía a mi padre ahí. Yo quería ir en bici al igual que todos los niños pequeños quieren hacer lo mismo que el padre, pero no esperaba a ser profesional. En aquel momento era un juego. Iban pasando los años e iba haciendo carreras, compitiendo… Pero tampoco tenía la aspiración de ver hasta dónde podía llegar.

Además de ser profesional del ciclismo, estudias Medicina y tocabas el violonchelo. ¿Cómo es compaginar todas estas taras? Porque se tratarán de pasiones en las que ninguna quieres dejar de lado

Hace un par de años que dejé el chelo profesional. Llegó el momento en el que tenía que decidir entre medicina o el conservatorio, porque son dos carreras. Y, realmente, todo eso compaginado con la bici era imposible. Entonces, el chelo tuve que dejarlo un poco de lado para dedicarme más en plan hobbie. No quería seguir estudiando porque ya era un nivel de exigencia que no era lo que yo quería. La medicina y la bici son complicadas de compaginar, porque ambas requieren mucho tiempo de dedicación, de estudio, de entrenamiento y de descanso.

¿Cómo es tu día a día, pues?

Dormir poco, la verdad. Según el horario que tengo, voy a la universidad, vuelvo corriendo a entrenar, me vuelvo a ir a la universidad.

¿Vas presencialmente a la universidad? Nada de estudios a distancia.

No, es obligado ir. Las prácticas en el hospital y los seminarios son obligatorias. Es un poco locura durante todo el curso, sí. Tengo la suerte de que los profesores me dejan cambiar las horas. Y como tampoco tengo el curso entero, sino que me voy sacando medio curso o un poco más, voy acoplándome a las competiciones.

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Anna Sanchis, además, complementa su pasión por el ciclismo con sus estudios de medicina en la Universitat de València| ©lasprovincias

Con 20 años conseguiste hacerte con una plaza en los JJOO de Pequín 2008. ¿Cómo es ese sentimiento que ronda en una deportista cuando es convocada a un festival deportivo de tanto nivel?

Al principio no lo supe valorar. Porque, igual que ahora no he ido, en aquel momento yo no tenía ninguna preocupación, sólo intentaba ir a las competiciones a ganar y ya está. Esa era mi única preocupación. Tenía un entorno muy favorable: la gente que entrenaba conmigo, mi familia en casa y, sobre todo, el seleccionador. Fue una parte muy influyente, porque hasta febrero de ese mismo año estuve lesionada de la rodilla.  Él me tranquilizó y me dio calma. Entonces, yo no pensaba si iba a los juegos o no. Simplemente competía y me dejaba llevar. Obviamente me gané la plaza, no me regalaron nada. Quedé séptima en el giro de Italia, séptima campeona de Europa. Pero, porque ya te digo, no tenía ninguna preocupación.

¿Cómo fue la experiencia en los JJOO, recuerdas alguna anécdota?

No es una anécdota en sí, sino la experiencia. El estar en la villa olímpica con todos los campeones que vemos por la tele, estaban allí como yo. Iban a competir igual que yo. Lo recuerdo como una experiencia bonita porque me impresionaba y más, siendo tan joven.

Hace tres meses, ganabas tu cuarto campeonato contrarreloj de España. ¿Cómo definirías el transcurso de la carrera?

Fue una carrera muy dura. Este año está siendo muy duro en general, se me está haciendo cuesta arriba estudiar y competir. Mucho estrés tanto por los juegos, por problemas con el seleccionador y el equipo… así que no llegaba en mi mejor momento de forma, pero fue una carrera muy dura. Sabía que podía ganar. De hecho, salía como favorita y, obviamente, cuando sales como favorita, cuentas con más presión.

“En las escuelas de ciclismo cada vez hay más chicas. Cuando yo era joven a lo mejor salían unas 20 chicas y ahora salen 80 en una carrera”

Y eso te abría las puertas a los JJOO de Río 2016, ¿Qué ocurrió para que no estuvieses esta vez?

El seleccionador directamente decidió que era otra ciclista quien tenía que ir.

¿Porque ese parón de cinco años sin presentarte al Giro de Italia? Tu idea era participar en el Giro 2011 pero hubo un par de problemas…

Competí el de 2008 que quedé séptima, como decíamos antes. En Giro 2009 estaba operada de la rodilla. Al año siguiente me rompí la mano un mes antes. Tras esta lesión, dejé de competir 13 meses porque mi cabeza, después de tres operaciones en la rodilla y romperme la mano y la cadera, tenía que descansar. Así que en el Giro 2011 no participé. En 2012 fue cuando iba a volver con las competiciones. Estaba ya justo en el aeropuerto de Madrid para irme y me llamaron para decirme que mi antiguo sponsor, que también era el del Giro, no quería que fuese a la competición. Si iba yo no pagaba el Giro. Y claro, en los últimos días previos a la competición no hay tiempo para buscar otro sponsor.

“El seleccionador fue una parte muy influyente, porque hasta febrero de ese mismo año estuve lesionada de la rodilla.  Él me tranquilizó y me dio calma. Entonces, yo no pensaba si iba a los juegos o no. Simplemente competía y me dejaba llevar”

¿Es un problema que padecen con alta frecuencia los ciclistas profesionales, que muchas veces se quedan parados por la falta de patrocinadores?

Si, pasa mucho. De hecho, que el sponsor haga chantaje para dejar fuera a las chicas sucede bastante. Este problema fue conmigo, a mí no me pagó y le denuncié. Algunas de mis compañeras no denunciaron por miedo a no poder competir. Ante esta situación yo me dije “si tengo que dejar de competir por esto, me da igual. Pero de mí no se ríen”. Tuve bastante apoyo en casa, pero hay otros que no y eso son problemas que padece el ciclismo.

En una entrevista a Marca afirmabas que “el ciclismo femenino no da para vivir”. ¿Qué tipo de carencias sufre este deporte en el ámbito femenino para no permitir un sustento económico, como lo pueden asegurar otros deportes?

Exactamente no lo sé. La falta de sponsors es la principal. Al final lo que generas es lo que vales. Así que va toco ligado. Y supongo que la falta de la televisión en las competiciones y también la falta de inversión de los patrocinadores. Ahora parece que se va viendo un poco más, pero ser profesional del ciclismo es muy complicado.

¿Cómo ves el ciclismo del ciclismo, tanto en tu zona como a nivel nacional?

Ahora la verdad es que un poco mejor, pero antes no había absolutamente nada de nada. Ahora, pues cada vez veo a más chicas practicando el ciclismo no a nivel profesional, pero sí a nivel turístico. En las escuelas de ciclismo cada vez hay más chicas. En las carreras de juvenil y categorías superiores cada vez salen más. Cuando yo era joven a lo mejor salían unas 20 chicas y ahora salen 80 en una carrera. Por tanto, yo espero que esto en unos años tenga sus frutos.

Y, en ese sentido, ¿cómo viste la participación nacional del ciclismo en las olimpiadas de Río 2016?

En chicas, la verdad que mal porque no era lo que se esperaba. La que fue se encontraba mal, decía. Yo no creo que sea problema de ella, sino que el seleccionador falló desde un primer momento. Y en chicos, iban a por la medalla y quedaron quintos. Pero es tan complicado. Desde fuera se ve muy fácil todo fácil, pero realizan grandes esfuerzos para ganar.

¿Qué consejo darías a todas aquellas personas que quieren seguir tus pasos?

Mucha constancia, disciplina, sacrificio y, sobre todo, que disfruten de lo que hacen.