Una tarde diferente: Feirón Medieval dos Andrade

-¿Es la intro de Juego de Tronos? ¿Con… una gaita?

-Sí, sí que parece. 

La aventura comenzaba en Pontedeume. Cruzamos el puente y el siglo XXI quedaba atrás. El Feirón Medieval dos Andrade estaba a solo unos pasos. Pero las filas y filas de coches en búsqueda de aparcamiento nos recordaban que el viaje a la época de las Revoltas Irmandiñas era temporal. La mezcla de olores a gofre, pan, batidos, churrasco, hierbas o jabones aromáticos nos recordaron la tentación. Las callejuelas, cada una más estrecha y abarrotada que la anterior, nos animaban a continuar con el paseo. Manualidades, ropa, joyas o juguetes artesanales, músicos o espectáculos detuvieron el paseo en más de una ocasión. Cada cuesta o plaza era una sorpresa nueva, desde el trono (¿de hierro?) hasta un viaje en pony o una exhibición de aves. Un paseo repleto de fotografías.

Puente dirección Feirón Medieval. ©Natalia Porca

Camino inglés, y camino al Feirón. ©Natalia Porca

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Noria de madera. ©Natalia Porca

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Una de las sorpresas: Peppa Pig y collares.©Natalia Porca

El rincón de cualquier fan. ©Natalia Porca

Jabones aromáticos artesanales. ©Natalia Porca

Pontedeume. ©Natalia Porca

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Otra sorpresa, Dora La exploradora. ©Natalia Porca

El trono. ©Natalia Porca