Phil Ochs, un rebelde con causa

We were born in a revolution and we died in a wasted war
It’s gone that way before
Phil Ochs – Another Age

El 25 Julio de 1965 Bob Dylan subía al escenario en el festival folk de Newport y comenzaba a tocar su tema “Maggie’s Farm” acompañado de una banda eléctrica. Con este acto el rey del folk desafiaba a toda una vertiente musical que lo había alzado a los cielos. El público, furioso, abucheó a Dylan hasta que éste decidió dejar a un lado a sus acompañantes para entonar un par de canciones con su guitarra acústica. Para burlarse del mundo, uno de los últimos temas que Bob Dylan tocó en el festival que vio nacer su leyenda fue “It’s All Over Now Baby Blue”. Era su forma de decir adiós (no volvería al festival hasta 37 años después), su forma de renunciar a la corona. Phil Ochs, amigo y rival de Dylan, se encontraba entre el público aquella noche. No había sido invitado al festival pero la vieja guardia pensó en él como legitimo heredero al trono que dejaba Dylan. Sin embargo Phil, abrumado, comprendió aquella noche que ya nada sería igual: aquel reino del que hablaban ya no existía.

Los comienzos

Phil Ochs nació en El Paso (Texas) pero debido a la profesión de su padre, un médico errante con trastornos bipolares desde su experiencia en la segunda guerra mundial, su familia se mudó varias veces antes de establecerse en Columbus (Ohio). Durante su adolescencia en Ohio Ochs desarrolló su talento musical tocando el clarinete, aunque en su radio sonaban Elvis, Buddy Holly y Hank Williams. El cine era otra de sus pasiones y desde joven mostró admiración por los grandes héroes de la pantalla como John Wayne y Gary Cooper. En aquellos años se enroló en una escuela militar y no mostraría interés real hacia la política hasta su ingreso en la Ohio State University, donde estudiaría periodismo.

En el año 1962 tomó una decisión: se iría a Nueva York para convertirse en el mejor cantautor del país.

En el campus desarrolló un pensamiento crítico de izquierdas y su compañero Jim Glover lo introdujo en la música folk e incluso le enseñó a tocar la guitarra. Con talento y dedicación Ochs pronto dominó los clásicos temas de Pete Seeger y Woody Guthrie, al que admiraba más que a nadie. El folk y la política se habían convertido en el eje central de su vida y en el año 1962 tomó una decisión: se iría a Nueva York para convertirse en el mejor cantautor del país. Dejó Ohio sin terminar sus estudios pero la vocación periodística no lo abandonaría jamás.

En el Greenwich Village neoyorquino Phil Ochs comenzó su carrera tocando en cafés y pubs a cambio de propinas. En sus primeros meses se ganó la fama de músico-periodista, pues las primeras canciones que compuso trataban noticias que leía en la prensa. Tras varias actuaciones llamó la atención de Pete Seeger, una de las grandes leyendas del folk americano. Seeger presentó a Ochs la idea de publicar varias letras de canciones en la revista Broadside y Ochs no tardó en destacar como uno de los compositores más prolíficos, compartiendo reconocimientos con un prometedor músico de Minnesota que respondía al nombre de Bob Dylan.

Dylan y Ochs entablaron una gran amistad durante la primera mitad de los sesenta. Ambos compartían una obsesión casi enfermiza con la figura de Woody Guthrie y aspiraban a sucederle como referentes de la canción protesta. Los dos participaron en el festival de música folk de Newport en 1963. Las actuaciones de Ochs, aunque bien recibidas, no pudieron competir con las de Dylan, que se convirtió en la gran estrella del festival tras la publicación de su segundo álbum “The Freewheelin’ Bob Dylan”. La fama de Dylan había dado un paso de gigante y Ochs trabajó duramente para no quedarse atrás.

Phil Ochs durante una actuación en el Newport Folk Festival de 1963 | @The Estate of David Gahr

Phil Ochs durante una actuación en el Newport Folk Festival de 1963 | ©The Estate of David Gahr

En 1964 la discográfica Elektra publica el primer álbum de estudio de Phil Ochs. El título del mismo, “All the News That’s Fit to Sing”, es una parodia de la cabecera del New York Times. Tras la reciente muerte del presidente Kennedy en este álbum Ochs, en su papel de autor-periodista, trata de reactivar la conciencia social americana. Los temas más destacados son “Too Many Martys” (que trata sobre la muerte del activista Medgar Evers y la lucha contra la segregación racial) y Power and the Glory. A principios de 1965 publica su segundo álbum, “I Ain’t Marching Anymore”. El tema que da nombre al álbum proclama su decisión de no volver a participar en ninguna guerra y alcanzaría el estatus de himno a medida que la guerra de Vietnam se recrudecía. También dedica una canción al presidente asesinado, al que Ochs admiraba: “He was the president”.

Antes del festival de Newport de 1965 Phil Ochs había colado su primer tema en las listas de éxitos, “There but for Fortune“, aunque interpretada por Joan Baez (Ochs no la publicaría para Elektra hasta su álbum en directo “Phil Ochs in Concert”). Si bien las listas le eran esquivas, sus interpretaciones en directo le hicieron ganarse a un creciente número de seguidores. “Ain’t marching anymore” despertó la admiración de muchos aunque las radios se negaron a emitirla porque su mensaje fue considerado traición. Así, Phil Ochs se quedó fuera del cartel de Newport, para sorpresa de muchos. Esto no le impidió presenciar la histórica actuación de Dylan desde el público. Ochs ya había criticado con anterioridad el escaso compromiso político mostrado por Dylan en sus últimos discos. La relación de ambos se deterioró hasta romperse por completo tras la famosa anécdota de la limusina. Según numerosas fuentes, a Dylan no le sentaron bien las críticas de Ochs a su último single “Can you please crawl out your window?” y tras una intensa discusión el de Minesota echó a Phil del coche despidiéndose con la ya legendaria frase: “Tú no eres un cantante folk, tú eres un peridista”.

En busca del éxito

La renuncia de Dylan al folk tradicional situaba a Phil Ochs como principal aspirante a número uno del género. Ochs soñaba alcanzar la fama y el reconocimiento que siempre le habían negado y en su camino hacia el éxito decidió dar un nuevo paso en su carrera. En sus siguientes temas se alejó progresivamente de la vertiente periodística (aunque nunca la abandonaría del todo) para introducir elementos como la ironía o las metáforas más poéticas. Para promocionar su nuevo material aumentó la frecuencia de sus actuaciones en directo. Fruto de un concierto en el que llenó el célebre Carnegie Hall salió su último disco con Elektra: “Phil Ochs In Concert”. Con un repertorio totalmente nuevo Ochs muestra abiertamente sus ideales revolucionarios en uno de los mejores trabajos de su carrera. Merece la pena destacar las conversaciones que mantiene con el público antes de entonar cada canción, como el genial monólogo de “Ringing of Revolution” o su composición más irónica “Love I’m a Liberal” (el tema ha sido versionado ifinidad de veces y cuenta con dos versiones en castellano, una de La Maravilla Enmascarada y la más reciente de Nacho Vegas). También hay sitio en el álbum para su clásico estilo periodístico en canciones como Santo Domingo e incluso temas más personales como la melancólica When I’m gonne.

Cada álbum publicado vendía más que el anterior, pero los deseos de Phil Ochs de llegar a un público mayor lo llevaron a dejar Elektra para unirse a la discográfica A&M Records, dejando Nueva York por Los Angeles. Sus siguientes tres publicaciones serán consideradas como las mejores de la carrera de Ochs. En 1967 publica la primera obra de su trilogía maestra “Pleasures of the Harbor”, en la que introduce acompañamientos instrumentales que complementan a su guitarra acústica. Los nuevos trabajos de Ochs están fuertemente influidos por la revolución musical llevada a cabo por su némesis, Bob Dylan, e incluso la portada del álbum es una imitación de la de Blonde on Blonde. Los temas más destacados de “Pleasures of the Harbor” son “Flower Lady”, de marcado carácter poético; “Outside of a Small Circle of Friends“, una polémica composición que trata de forma irónica el asesinato previa violación de Kitty Genovese (el tema entró en las listas de éxito pero fue frenada por hacer referencias al consumo de drogas) y “Crucifixion”, en la que Ochs compara las muertes de Jesucristo y Kennedy.

Los asesinatos de Martin Luther King y el senador Robert Kennedy influyen en la obra de Ochs que toma un marcado carácter pesimista

Su siguiente álbum “Tape from California” sigue la línea marcado en su anterior trabajo, con canciones orquestadas y de contenido lírico profundos. Los recientes asesinatos de Martin Luther King y el senador Robert Kennedy influyen en la obra, de marcado carácter pesimista. El tema más ambicioso es “When in Rome“, una balada de 13 minutos de duración en la que insinúa un futuro colapso de la sociedad americana similar al que dio por terminado el imperio romano. Otra de las canciones más destacadas del álbum, “The War is Over“, marcaría la implicación de Phil Ochs en las protestas contra la guerra de Vietnam.

La idea original fue del poeta Allen Ginsberg que en 1966 decidió dar la guerra de Vietnam por terminada. El concepto, declarar el fin de una guerra como método de rechazo, llamó la atención de Phil Ochs, que compuso el controvertido tema “The War is Over”. El éxito que el tema cosechó en las actuaciones en directo culminó con la creación de las fiestas “The War is Over”, celebraciones del ficticio final de la guerra de Vietnam en las que se trataba de hacer creer a la gente que, efectivamente, la guerra se había acabado. La primera se realizó en Whasington en 1967 y le siguió otra en Nueva York en 1968. Para entonces Phil ya había mostrado abiertamente su apoyo al candidato demócrata Eugene McCarthy, cuyo programa proponía la retirada de tropas americanas de Vietnam. Tras la renuncia del presidente Lindon Johnson a presentarse a la reelección y el asesinato del aspirante Robert Kennedy, las opciones de McCarthy se decidirían en la Convención Nacional Demócrata de Chicago en Agosto  de 1968.

Policías cargando contra manifestantes durante las revueltas de Chicago en 1968 | @Associated Press

La Policía carga contra los manifestantes durante las revueltas de Chicago en 1968 | ©Associated Press

La Convención Demócrata de Chicago estuvo marcada por las manifestaciones en contra de la guerra de Vietnam. Phil Ochs participó activamente de las mismas y colaboró con el Youth International Party, un partido contracultural y antibelicista. Los Yippies (así se autodenominaban los simpatizantes del partido) inundaron las calles de Chicago, que por unos días se convirtió en el punto más caliente de la política nacional. Ochs sacó a relucir todo su arsenal antibélico para la ocasión. Durante su interpretación de “I Ain’t Marching Anymore” los jóvenes del público comenzaron a quemar sus cartillas de reclutamiento en un nuevo acto de rebeldía. La respuesta del alcalde de Chicago ante las protestas fue particularmente dura y dio la orden de usar la fuerza necesaria para doblegar a las masas. Las cargas policiales y las detenciones se sucedieron, desatando una espiral de violencia. En medio del caos, la Convención finalizó con la elección del más conservador Hubert Humphrey como candidato demócrata a las elecciones presidenciales. Los sucesos de Chicago y la posterior victoria del candidato republicano Richard Nixon marcaron profundamente a Phil Ochs.

Para cuando en 1969 comienza el mandato presidencial de Richard Nixon, Phil Ochs sufre una profunda depresión que lo lleva a caer en el alcoholismo. Su desilusión tras los disturbios de Chicago influyen de forma determinante en su siguiente álbum, “Rehearsals for Retirement”. Es su publicación más oscura, llena de mensajes crípticos y con un cargado sentimiento pesimista. El tema más representativo es “Doesn’t Lenny Live Here Anymore?“, que introduce la idea del suicidio. La portada del álbum es cuanto menos reveladora: una tumba del propio Phil Ochs, que fija su muerte en Chicago en 1968. “Rehearsals for Retirement” fue un desastre de ventas y Ochs decidió burlarse de este hecho en su próximo lanzamiento, “Greatest Hits”. El álbum no contenía ningún antiguo éxito y mostraba en su portada al propio Phil Ochs disfrazado de Elvis Presley bajo la irónica premisa “50 fans de Phil Ochs no pueden estar equivocados”. El tema más reconocido de esta publicación es “Chords of Fame”, que llegó a tocar para John Lennon.

Portada del álbum "Rehearsals for Retirement" | @A&M

Portada del álbum “Rehearsals for Retirement” | ©A&M Records

El declibe

En la década de los setenta los problemas de Ochs con el alcohol empeoraron y en un intento de huir de sus problemas emocionales decide recorrer el mundo. Durante su peregrinaje en Sudamérica visita Chile para establecer contacto con los líderes del gobierno revolucionario de Salvador Allende. Allí entable amistad con el cantautor Víctor Jara, hacia el que siente una profunda admiración. En 1973 visita África y en su paso por Tanzania es asaltado por atracadores, que lo estrangulan hasta dejarlo inconsciente. Este turbio incidente dañaría gravemente su voz, que no volvería a ser la misma. Para entonces Ochs había empezado a abusar de antidepresivos y desarrolló una creciente paranoia, incrementada tras el ataque. Según Ochs, el asalto había sido planeado por agentes de la CIA que pretendían silenciar su música.

El estado físico y mental de Phil Ochs se deterioraba a pasos agigantados, pero aún tuvo tiempo de promover alguna iniciativa. Tras el golpe de estado perpetrado en Chile el 11 de Septiembre de 1973, organizó una velada en el Madison Square Garden de Nueva York para honrar la memoria de los caídos en Chile (Salvador Allende Y Víctor Jara también se contaban entre los asesinados). Su intención era la de explicar al mundo las atrocidades cometidas por Augusto Pinochet con el apoyo de la CIA. La participación a última hora de Bob Dylan fue clave para vender todas las entradas del evento. Dylan y Ochs firmaban las paces después de casi una década (y bebieron más de la cuenta para celebrarlo).

En 1975 finalizaba por fin la guerra de Vietnam y Phil Ochs decidió organizar una última de sus fiestas “The War is Over” en Central Park, esta vez de verdad. Ochs cantó junto a Joan Baez para más de cien mil personas reunidas para la ocasión. La voz de Ochs ya había perdido la fuerza de antaño y su capacidad de componer nuevas canciones era nula. Con el final de la guerra sus problemas mentales empeoraron. Ochs desarrolló una doble personalidad y comenzó a deambular por las calles de Nueva York.

Phil Ochs y Joan Baez celebran el final de la guerra en Central Park | @Allan Tannenbaum

Phil Ochs y Joan Baez celebran el final de la guerra en Central Park | ©Allan Tannenbaum

Phil Ochs fue rescato por su hermana, que lo llevó a su casa y trató de ayudarle. Se le diagnosticó trastorno bipolar y recibió tratamiento. En 1976 apenas salía de casa y pasaba las horas muertas frente al piano o jugando con sus sobrinos. La depresión nunca lo abandonó y el 9 de Abril decidió poner fin a su historia colgándose de su propio cinturón. Con este suicidio terminaba la vida del más comprometido de los autores folk. Cuarenta años después de su muerte internet ha ayudado a recuperar su figura, que durante mucho tiempo permaneció en el olvido. Tenía talento para triunfar pero su conciencia política no estaba preparada para el consumo de masas. Nunca renunció a sus ideales para tocar los acordes de la fama.

There’s no place in this world where I’ll belong when I’m gone
And I won’t know the right from the wrong when I’m gone
And you won’t find me singin’ on this song when I’m gone
So I guess I’ll have to do it while I’m here
Phil Ochs – When I’m Gone

Phil Ochs | @Marc Eliot

Phil Ochs | ©Marc Eliot