Marga Crespí: “No quiero alimentar este deporte de polémicas sino de resultados deportivos”

Marga Crespí acaba de volver de Colombia, donde ha estado atareada con un campus de natación sincronizada. Su andadura por el país latinoamericano no es nueva, sino que comenzó meses atrás como asesora del equipo nacional de cara al Preolímpico. En marzo, la selección colombiana se clasificó por primera vez en su historia para unos Juegos. Marga ha ido guiando su camino fuera del equipo español, desde su marcha en octubre de 2014. El Circo del Sol le ofreció su primera oportunidad fuera de la élite de la sincronizada. Ahora, sabe que marcharse no fue un error.

Marga Crespí se retiró del equipo español en octubre de 2014 | ©Lino de Vallier / Cordon Press

Marga Crespí se retiró del equipo español en octubre de 2014 | ©Lino de Vallier/Cordon Press

Tu nombre está unido al dúo de sincronizada. ¿Cómo ves la situación actual?

La afición de Gemma es muy grande. Y volver tras años retirada y con la edad que tiene significa que quiere seguir estando ahí. La continuidad es otra cosa, yo creo que después de los Juegos no habrá continuidad, no sé lo que piensan ellas. Debería haber un dúo júnior ya formándose detrás porque no será por muchos años que sigan Ona y Gemma en la piscina juntas.

La retirada de Gemma Mengual, después la de Andrea Fuentes, la tuya, ahora la vuelta de Gemma y la salida de Paula Klamburg… ¿En qué medida afectan los cambios al dúo?

Beneficia la experiencia que tiene Gemma y que poca gente nada como ella. Eso beneficia al dúo y da muy buen nivel. Inconvenientes el de la continuidad, que creo que es un dúo para este año, con fecha de caducidad. Pero a Ona también le beneficia tener de compañera a Gemma, que quedó plata junto a Andrea Fuentes en Pekín 2008. Es verdad que fueron muchos cambios de compañera de dúo en tan poco tiempo, quizás debería haber empezado Gemma el ciclo olímpico, pero tampoco creo que ella se hubiese imaginado estar de nuevo en unos Juegos con 39 años.

Cuando dejaste el equipo estabas en una etapa de lesión que te llevó a tener que alejarte del dúo, momento en el que entró Paula Klamburg. Ona Carbonell expresó su preferencia por que continuase ella.

Me acuerdo de lo que dijo Ona pero me lo guardo para mí. No fueron momentos agradables pero la vida lleva a cada una por su camino y al final ni es Paula ni soy yo la compañera de dúo. En ese momento no me sentó bien, pero pronto vi que no tenía que estar ahí, mi motivación no era la misma y ahora sé que no me equivoqué al irme.

Da la impresión de que ahí las entrenadores no mantuvieron un papel muy decisivo.

No se quiso remover más lo que salió en prensa. Personalmente, sí que se habló en el equipo. Esther Jaumà (la seleccionadora) decidió que Paula siguiese porque después de la operación mi cadera no mejoraba.

¿Qué tal es la relación con el equipo?

Mantenemos relación muy buena, además como asesora de Colombia he coincidido con España en el Preolímpico y muchas son amigas más que compañeras. Tengo relación, voy mucho por Barcelona y cuando puedo siempre nos vemos.

¿Cómo valoras que España no se clasificase para los Juegos en el Preolímpico celebrado en marzo?

Pues que estamos muy mal acostumbrados en España porque, o ganamos medallas, o ya todo son fracasos. Un quinto puesto en un Mundial es un fracaso depende de cómo lo mires. Para el fútbol no sería un fracaso, para la sincronizada sí porque no traemos medalla. Existe un cambio generacional, potencias de otros equipos nacionales que están luchando por estar ahí arriba. En España ha habido muchos cambios, se han aprovechado de la inestabilidad y nos han adelantado. Sirve para darse cuenta de que igual hay que empezar de cero, como hizo Anna Tarrés años atrás.

Thaïs Henríquez publicó posteriormente una carta en la que criticaba la gestión del equipo.

Eso es lo que publicó Thaïs Henríquez y la verdad es que esa opinión me la guardo para mí. Prefiero quedarme fuera de las críticas porque ahora el equipo se merece descansar, tiene un Europeo por delante. No quiero alimentar este deporte de polémicas sino de resultados deportivos, no de lo que va saliendo gratuitamente.

¿Qué se necesita mejorar con más apremio?

España ahora mismo tiene un equipo muy joven, hay que competir mucho para madurarlo. Horas de entreno las llevan. Es necesario que las niñas crezcan y se vayan acostumbrando a las competiciones de alto nivel para coger confianza y poder participar en otros Juegos para conseguir medallas.

Estamos muy mal acostumbrados en España porque, o ganamos medallas, o ya todo son fracasos

Ona Carbonell y Marga Crespí con su bronce de Barcelona 2012 | ©Cordon Press

Ona Carbonell y Marga Crespí con su bronce de Barcelona 2013 | ©Cordon Press

¿Y qué falta respecto a otros países?

Imagen de piernas y mucha potencia. Rusia y China tienen una potencia impresionante a la que siempre hemos intentado acercarnos. En el equipo ruso son chicas del este, con las piernas largas y todas iguales, estamos hablando de un país con muchas más licencias que en España por lo que aquí está todo más limitado. Hay muchas chicas de mucho talento pero a la vez se tiene que encontrar un equipo homogéneo y no es fácil. Y más siendo un país tan pequeño comparado con potencias como China o Rusia.

Tu pronóstico para los Juegos.

No lo haría porque me cansé de oír que el podio ya está decidido cuando quedan aún cuatro meses, entonces preferiría pensar que cada una está dando su cien por cien cada día. Y al final que se lo lleve quien más se lo merezca. La sincro es muy subjetiva; hay gente que tiene muy claro quién va a ganar las medallas y a mí no me gusta pensar así.

¿Lo dices por Rusia?

Rusia realmente es merecedora del primer puesto pero me refiero más a un tema de jueces y gente que ya hace sus apuestas de cómo va a ser el podio cuando hay niñas trabajando diez horas al día de aquí a agosto para luchar por las medallas. No es justo colocar ya a alguien.

Desde fuera se analizan las cosas de forma muy diferente a lo que se vive en la élite.

Desde fuera mucha gente no es consciente de las horas que se le dedican a estar dentro de una piscina. Yo respeto eso y no puedo clasificar quién será plata, terceras o cuartas. Cada país va a luchar hasta el final y no quiero que por cuatro personas que ya creen saber cómo está el cajón se influencie el resultado.

¿Qué tal ves la ayuda de la Federación y los patrocinadores?

Es difícil conseguir patrocinadores. Cada una va por su cuenta, como Ona que está patrocinada por Nike, y luego hay otras que no tienen ningún tipo de patrocinio. La Federación se encarga de los patrocinios por equipo y cada una luego se busca la vida. Es muy triste decir que te tengas que buscar la vida, habiendo sido segundas del mundo en Barcelona. Que después de diez horas entrenando cada día, tengas que perder tiempo buscando patrocinios. El apoyo nunca es suficiente y más en un país en el que todo es fútbol. ¿Cómo te va a patrocinar Adidas si tiene a todo futbolistas? No tiene necesidad de apoyar a una nadadora de sincronizada.

Anna Tarrés está siendo muy crítica con el equipo.

Hay demasiada gente que enfoca hacia la polémica, no sólo ella, todos los que lo siguen y lo publican. En España nos van más los culebrones que los buenos resultados. Me llamó más gente cuando se destituyó a Anna Tarrés que cuando gané la medalla olímpica. No me sorprende. Cada momento de debilidad del equipo se aprovecha para sacar las polémicas y los malos rollos. En cualquier selección hay mil historias y cosas que no se tienen que saber desde fuera.

¿Te gustaría asesorar a España, formar parte del equipo técnico?

De momento no me lo han ofrecido. Debería saber cuál es la oferta. Estoy muy feliz desde que estoy en Colombia, he podido viajar y hacer campus en otros países. No me he planteado estar con España, pero nunca se sabe y para nada digo que no. Si surge la oportunidad, si en su momento la tengo que coger, la cogeré. Hasta ahora me ha salido más trabajo fuera de España que aquí, por no decir casi todo. La vida me dirá lo que va a ocurrir. Estoy disfrutando este momento, me retiré del equipo porque necesitaba tiempo para mí y no me preocupa demasiado dónde estaré en un futuro lejano.