Viaje a otra época con las fiestas históricas de Galicia

En Galicia es posible viajar a otras épocas. No disponemos de puertas del tiempo, como en la ficción televisiva de TVE, pero las fiestas históricas nos permiten volver al pasado durante unos días. A lo largo del año, ciudades y pueblos gallegos se engalanan para conmemorar algún acontecimiento histórico. Caballeros medievales, legiones romanas o personajes contemporáneos invaden las calles y recrean pasajes y espectáculos ante los ojos de miles de curiosos y turistas. En Compostimes haremos un repaso de las festividades históricas más populares, porque el calendario gallego, entre romerías, fiestas gastronómicas y tradicionales, dispone de pocos fines de semana libres.

Festa da Arribada. Baiona, siglo XV. 4, 5 y 6 de marzo de 2016

El 1 de marzo de 1493 arribó al puerto de Baiona ‘La Pinta’, la carabela comandada por Martín Alonso Pinzón y guiada por Diego Sarmiento. Ese día Baiona se convertiría en el primer pueblo de Europa en conocer el descubrimiento de un nuevo mundo: América.

Celebración del Torneo Medieval a pie del Castillo de Monterreal © Lucía P. Álvarez

Celebración del Torneo Medieval a pie del Castillo de Monterreal (Baiona) | © Lucía P. Álvarez

Desde hace 21 años, Baiona conmemora el gran acontecimiento con la fiesta medieval de la Arribada, que este año lució por primera vez el distintivo de “Interés Turístico Internacional”. La XXI edición de la fiesta estuvo pasada por agua, pero eso no impidió la celebración de conciertos, obras teatrales y actividades infantiles. A lo largo de las calles del casco antiguo, atestadas de gente, se distribuían los puestos de productos artesanales y las barras de los bares, encantados con el ajetreo medieval. En la playa de A Ribeira se celebraron los espectáculos principales, como la exhibición de cetrería, la demostración de tiro con arco y el torneo de caballeros. La atmósfera medieval se vio trastocada cuando un dron de la Policía sobrevoló Baiona. El siglo XXI nos recuerda que es posible ver a cuatro caballeros con lanzas con un dron volando por encima de sus yelmos.

Pero, sin duda, el gran reclamo de la Arribada fue la recreación de la llegada de la ‘La Pinta’ a la playa A Ribeira, representada las noches del sábado y del domingo. Este año, bajo la chispeante lluvia, los actores escenificaron la historia de la expedición de Pinzón y los tripulantes de la carabela ante el público de las gradas y el paseo marítimo. Al finalizar, la villa celebró la noticia con fuegos artificiales, mientras los mensajeros salían rumbo a Barcelona para comunicárselo a los Reyes Católicos.

Festa da Reconquista. Vigo, siglo XIX. 2 – 3 abril de 2016

El 28 de marzo de 1809, las tropas napoleónicas fueron expulsadas de Vigo como consecuencia de un alzamiento popular. La fiesta recrea la capitulación de Vigo a manos del ejército de Napoleón y la posterior reconquista liderada por el marinero Carolo y el coronel Cachamuíña, azaña que sirvió para que Fernando VII otorgase a la ciudad olívica el título “fiel, leal y valerosa”.

Vigueses con el héroe Carolo en brazos, en la representación de la puerta de A Gamboa. © Lucía P. Álvarez

Vigueses sostienen al héroe Carolo en brazos, en la representación de la toma de A Gamboa, en 2014. | © Lucía P. Álvarez

La próxima parada histórica en el calendario nos lleva a Vigo. La Praza do Berbés acogerá el mercado con productos artesanos y los puestos de zapateros, herreros y cesteiros. No obstante, el gran atractivo de la fiesta son las representaciones teatrales en el casco viejo. Las tropas francesas, a pie y a caballo, patrullan las calles con tambores al ritmo de la marsellesa. El domingo se celebra el acto principal, cuando se representan las escaramuzas entre los soldados de Chalot y los vigueses. En la Porta do Sol, la población local (entre los que suele encontrarse el alcalde de Vigo, Abel Caballero) se reúne para alzarse contra los invasores. La batalla termina con la escena del derribo de la puerta de A Gamboa y la derrota de los galos. En el Náutico, los franceses entregan sus armas y abandonan la ciudad en barco, bajo los fuegos artificiales que conquistan el cielo vigués.

Las tropas napoleónicas, con Chalot a la cabeza, presentan su rendición © Lucía P. Álvarez

Las tropas napoleónicas, con el comandante Chalot a la cabeza, presentan su rendición | © Lucía P. Álvarez

Arde Lucus. Lucus, siglos I-II. 16 – 19 de junio

Lugo vuelve a ser Lucus Augusti durante unos días. Miles de personas, ataviadas como romanos y castrexos, invaden la antigua capital romana para disfrutar de actividades de la época. La fiesta se celebra desde el año 2002 y ha ido aumentando su popularidad hasta convertirse en una de las imprescindibles del calendario gallego.

Legiones romanas en el desfile de la Ronda da Muralla, en 2014 © Alberto López

Legiones romanas en el desfile de la Ronda da Muralla, en 2014 | © Alberto López (lavozdegalicia.es)

Arde Lucus cuenta con un amplio programa cultural, con más de doscientas actividades y espectáculos organizados en el casco histórico y los aledaños. El escenario, amparado por la Muralla, recrea a la perfección la antigua urbe. La Praza Maior acoge el foro de la ciudad y el mercado (Macelum). El campamento romano se asienta en Carril dos Fornos, donde legionarios, gladiadores y tribus castrexas organizan talleres y exposiciones. Otro de los enclaves de obligada visita es el circo romano, en la explanada del Pabellón Municipal, donde se celebran representaciones teatrales. El desfile por la Ronda da Muralla, que cuenta con las legiones y tribus castrexas, y las bodas celtas son otros de los grandes atractivos de la fiesta. Perfecta ocasión para rememorar la Gallaecia Romana.

Romaría Vikinga. Catoira, s.IX-X. Primer domingo de agosto

En el mes de agosto, cuatro barcos cargados de vikingos toman Catoira. Esta romería popular conmemora la defensa de Galicia de los ataques de piratas normandos y sarracenos, que buscaban tesoros en la Iglesia de Compostela. La primera edición se celebró en 1960, y ha ido adquiriendo prestigio y popularidad a lo largo de estas décadas.

Escena del desembarco vikingo, en 2015 © Martina Miser (lavozdegalicia.es)

Escena del desembarco vikingo, en 2015 | © Martina Miser (lavozdegalicia.es)

Entre los siglos IX y X, los bárbaros vikingos intentaron desembarcar en las tierras del río Ulla para llegar a Compostela y así conquistar Galicia. Miles de personas acuden a la localidad arousana cada año para observar la llegada de los guerreros bárbaros y la batalla. El domingo al mediodía se celebra el acto principal: el desembarco de los vikingos. A bordo de varios ‘drakkar’, los invasores ponen pie en tierra con el objetivo de llegar a las Torres del Oeste entonando su grito de guerra: “Úrsula, Úrsula”. La batalla se escenifica entre el fango y el barro, y en ella corre la sangre, en este caso, vino tinto.

Festa da Istoria. Ribadavia, Edad Media. Último viernes y sábado de agosto.

En la villa de Ribadavia convivieron distintas culturas y religiones. La Festa da Istoria recrea el ambiente judío del Medievo, con atracciones y actividades distribuidas por todo el casco histórico y la antigua judería. La villa, a lo largo de sus estrechas calles y plazas donde se reúnen visitantes y músicos, se engalana para la ocasión. Es una fiesta masiva, en parte por el buen tiempo, a la que acuden centenares de personas en autobuses desde varios municipios gallegos.

Baile medieval en la Plaza Maior, en 2014 Santi M. Amil (lavozdegalicia.es)

Baile medieval en la Plaza Maior, en 2014 | © Santi M. Amil (lavozdegalicia.es)

El sábado es el día grande. A primera hora de la mañana, el Banco Alhóndiga abre sus ventanillas. Con el fin de contribuir al rigor histórico de la fiesta, en Ribadavia se expenden maravedíes, la moneda medieval, que se canjean por euros en el banco y puestos distribuidos por toda la villa. La XXVII edición cambió la tradicional cena medieval por una comida, a la que es imprescindible ir vestido de época. La Alameda acoge el gran mercado medieval y las actuaciones de grupos de música, que recorren las calles abarrotadas de gente y de puestos de productos artesanos. Por la mañana, todas las comitivas y figurantes participan en el desfile medieval que recorre las calles principales y que finaliza con la lectura del pregón en la fachada del Castillo. Por la tarde, lo más destacado es la boda judía en la iglesia de la Oliveira y el baile medieval en el auditorio del Castillo. Más alejado del centro de la ciudad, en el campo do Xestal, se celebra el torneo medieval.

Feira Franca. Pontevedra, siglo XV. Primer fin de semana de septiembre.

La Feira Franca conmemora la celebración del mercado libre de impuestos que instauró Enrique IV en 1467 en la ciudad como privilegio real. Desde hace 16 años, la fiesta medieval de la capital pontevedresa marca el final del verano.

El gran atractivo de la Feira Franca, además de los tradicionales puestos artesanales y diversos espectáculos, es su carácter comunitario. Los vecinos de Pontevedra solicitan meses antes una autorización para instalar mesas y casetas en las calles de la zona monumental. El resultado es un variopinto escenario, pues, además de la decoración de los edificios, cada familia adorna su mesa siguiendo la estética medieval de la época. El gran espectáculo, el torneo medieval, se celebra en la plaza de toros, que si bien se repite en otras fiestas medievales, este escenario es más propicio para animar a los caballeros.

El caballero negro saluda a su público en el torneo medieval de la Plaza de Toros © Lucía P. Álvarez

El caballero negro saluda a su público en el torneo medieval de la Plaza de Toros | © Lucía P. Álvarez

Este viaje por las fiestas históricas nos ayuda a hacernos una idea de lo arraigadas que están las costumbres y tradiciones en los pueblos gallegos. Sin embargo, podemos acudir a muchas más:

Arde o Pazo. Mos, s.XIX. En el mes de abril.

Festa Castrexa. Burela, II a.C. En el mes de julio.

Feira Franca. Betanzos, Edad Media. En el mes de julio.

Festa da Prehistoria. Mos, Prehistoria. En el mes de julio.

Festa do Esquecemento. Xinzo de Limia, siglo II a.C. En el mes de agosto.

Conmemoración de la Batalla de Brión. Ferrol, s.XIX. 25 de agosto.