¿Qué hubiese pasado?

Después de tanto hablar de pactos y de hacer cávalas y futuribles para intentar adivinar quiénes pueden gobernar tras el 20D, algunos, por si fuese poco, hemos seguido formulándonos preguntas y abriendo interrogantes. Es un secreto a voces que tanto Ciudadanos como Podemos intentarán, dentro de sus posibilidades (que son muchas) modificar elementos del sistema electoral vigente. El primero, no salió muy bien parado con estas reglas y, desde hace tiempo, parecen tenérsela jurada a un sistema que, desde 1977, no se ha visto alterado. Por ello, y haciendo un ejercicio de abstracción, propongo que dejemos volar nuestra imaginación. Pensemos lo siguiente:

Hagamos un ejercicio de abstracción: ¿cómo hubiese sido el 20D si…?

Pongámonos en la situación de que el sistema electoral que utilizamos en España para transformar nuestros votos en escaños fuese modificado. Y más aún, imaginémonos dos escenarios, uno muy parecido al que propone Ciudadanos, pero sin los distritos uninominales, y otro igual al que quiere Podemos. Para que todo esto pueda darse tenemos que seguir soñando. Debemos pensar ahora que, de una vez por todas, la Constitución ha sido modificada y, por lo tanto, la Provincia ya no ha de ser la circunscripción electoral. Ya sé que tal vez este punto requiera un elevado nivel de imaginación, pero hagamos el esfuerzo.

Entremos ahora en la piel de un votante de Ciudadanos que quiere que las propuestas de su partido vayan materializándose. Los sueños, en este mundo imaginario, son fáciles de cumplir por lo que se modifica la Ley Electoral y ahora la circunscripción, es decir, donde se van a repartir nuestros votos, es el territorio español, tal y como funciona en los Países Bajos. Es más, pensemos también, dentro de este múltiple ejercicio de abstracción, que por un lado no existe barrera electoral, como nuestros amigos los holandeses, y que por otro lado se da la situación contraria, que sí existe y que es del 3% a nivel nacional, tal y como le gusta a C´s.

Sigamos soñando y pongámonos en la piel de un votante de Podemos que quiere, al igual que el votante de Ciudadanos, que se modifique la Ley Electoral. Como la Constitución ha conseguido ser modificada, no lo olvidemos, ahora, la Comunidad Autónoma es la circunscripción. Andalucía tendría 61 escaños, Galicia 23, la Comunidad Valenciana 32, etcétera. Y supongamos también dos escenarios, aquel en el que hay barrera electoral en la circunscripción de un 3%, y aquel en el que esta no existe.

Imaginémonos todo esto y, por si aún fuese poco, hagamos el ejercicio de creernos que las pasadas elecciones, las de hace apenas dos semanas, operaron bajo estos dos escenarios que acabamos de pintar, y que para colmo, los electores, sabiendo que el sistema electoral era otro, decidieron votar tal y como lo hicieron. ¿Qué hubiese pasado?
La Tabla 1 muestra los resultados que se habrían dado bajo el sueño del votante de Ciudadanos y del votante de Podemos.

Tabla 1. Diferencias en escaños en función de tamaño de circunscripción y barrera electoral, Elecciones Generales 2015.
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© Fuente: elaboración propia

El sueño de Ciudadanos

Con un sistema con circunscripción única y sin barrera electoral, la fragmentación de partidos aumentaría, pasando de 13 a 16 fuerzas políticas y los resultados serían muy proporcionales. IU sería uno de los más beneficiados, pues llegaría a los 13 escaños, 11 más de los actuales. Partidos como NÓS, UPyD y PACMA, el partido animalista, entrarían en el Congreso de los Diputados. Las fuerzas regionalistas a penas se ven afectadas, tienen una tasa de ventaja de 1, es decir, no salen beneficiadas por el sistema electoral vigente. Pensando en clave de pactos, con este sistema poco habríamos solucionado. Buscando hacer suma de fuerzas en torno al bloque izquierda y derecha, dejando a un lado a los partidos regionalistas, y sumando a Podemos los resultados de sus aliados regionalistas; lo que nos saldría sería un empate a 166 escaños (Los 104 del PP y los 50 de C´s junto a los 2 de UPyD por un lado, y los 80 del PSOE, los 73 de PODEMOS y los 13 de IU, por otro). Es decir, si antes era complicado formar gobierno, ahora, parece aún peor. Sin embargo, con una barrera electoral del 3% a nivel circunscripción la cosa cambia, y mucho. El Partido Popular y Ciudadanos obtendrían 177 escaños, lo que haría posible un gobierno estable, siempre y cuando, la formación naranja tomase parte de ello. Podemos, tendría que cambiar de fórmula, pues de esta manera, ni la Marea ni Compromis obtendrían representación.

El sueño de Podemos

Por su parte, y siguiendo la propuesta de Podemos, tanto con barrera electoral como sin ella, los resultados serían idénticos. Tal y como han sostenido varios autores, la barrera efectiva es otra bien distinta a la legal y, por tanto, su funcionamiento es inexistente, salvando contadas ocasiones. Bajo este escenario la situación, a la hora de formar gobierno, sería parecida a la actual: la suma de escaños del PP y Ciudadanos sería de 159, frente a los 160 que obtendrían el PSOE, Podemos e IU. Con estas reglas la proporcionalidad habría aumentado y NÓS habría conseguido un escaño. Sin embargo, de nuevo, los resultados harían imposible un gobierno estable, quedando en  manos de fuerzas regionalistas la investidura de alguno de los candidatos de las fuerzas más votadas.

En definitiva, este ejercicio de abstracción nos ha servido para ver cómo podría haber quedado el escenario electoral bajo las fórmulas que proponen, o al menos bajo unas fórmulas parecidas, los denominados partidos del cambio. Todo apunta a que en los próximos cuatro años el sistema electoral se verá modificado. Sin embargo,  esperemos que de esta vez no se repita aquello que se dio en 1978: La herestética electoral, es decir, la manipulación directa de la estructura política en beneficio propio.

Realizado por: José Rama Caamaño, investigador predoctoral de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM)

Fotografía de portada: ©Elmundo.es