Stuttgart da el pase olímpico a la rítmica

El Mundial de Gimnasia Rítmica celebrado en Stuttgart tenía una doble importancia: no sólo era la gran reunión de las mejores gimnastas actuales sino que ofrecía la oportunidad de clasificarse para los Juegos Olímpicos de Río sin necesidad de realizar la fase preolímpica. Las quince primeras gimnastas y los ocho primeros equipos, más dos puestos para garantizar la presencia de todos los continentes, lograrían la ansiada plaza para Río. Y España cumplió. Tanto Carolina Rodríguez como el equipo formado por Sandra Aguilar, Elena López, Alejandra Quereda, Artemi Gavezou y Lourdes Mohedano garantizaron la presencia nacional en los JJOO de 2016.

Carolina Rodríguez fue novena en el concurso completo del Mundial de Stuttgart | ©AFP

Carolina Rodríguez fue novena en el concurso completo del Mundial de Stuttgart | ©AFP

Carolina Rodríguez era la más veterana de la competición, con veintinueve años. No fue la única representante española en las pruebas individuales ya que la acompañaban Sara Llana, Polina Berezina y Natalia García, aunque ellas no consiguieron clasificarse para las finales. Carolina, como era de esperar, sí lo hizo. Su ejercicio de pelota estuvo marcado por los giros, quizás resultó algo repetitivo y sin grandes originalidades, pero la gimnasta leonesa no erró. Con alguna imperfección pero sin fallos decisivos, el delicado ejercicio de Carolina la premió con un 17.516. Esa nota marcaría el devenir de las siguientes, con gran regularidad en los cuatro aparatos. Para la prueba de mazas, la música fue mucho más rápida y los movimientos de Carolina, muy segura y expresiva, emulaban a los banderilleros del mundo del toreo. También estuvo correcta en cinta y en aro, superando los diecisiete puntos y medio. Al finalizar con el aro, y tras conocer el resultado, Carolina se echó a llorar arropada con un efusivo abrazo de su entrenadora: era octava (justo después quedaría novena tras Laura Yihan, quien cerraba la rutina) y el billete para Río se había convertido en una realidad.

El equipo español se fue de Alemania con un bronce en el bolsillo, el primero en el concurso completo de un mundial tras diecisiete años, cuando Sara Bayón y sus compañeras se colgaron la plata en 1998, en el Mundial de Sevilla. El ejercicio mixto de mazas y aro estuvo protagonizado por lanzamientos con gran distancia entre una gimnasta y otra, además de un buen control cuando todos los aparatos estaban en el aire. Mismo dominio que en la prueba de cintas, ambas acompañadas en todo momento por una afición española entregada y volcada en corear con olés cada movimiento. Un 17.450 fue la nota común a las dos pruebas, sumando 34.900 y situando al equipo español en el tercer lugar del podio, por detrás de Rusia y Bulgaria. Con plaza para Río, las chicas vivieron el momento más amargo en las finales por aparatos. No pudieron disputar las dos pruebas ya que una inesperada lesión de Artemi Gavezou impidió realizar el ejercicio de mazas y aro. Con la cinta obtuvieron una sexta posición, situándose en el primer puesto una Italia que vivió una inmensa alegría al superar a Rusia, segunda.

El equipo español se fue de Alemania con un bronce en el bolsillo, el primero en el concurso completo de un mundial tras diecisiete años, cuando Sara Bayón y su equipo se colgaron la plata en 1998

El equipo español se llevó una medalla de bronce | ©Efe

El equipo español se llevó una medalla de bronce | ©Efe

Stuttgart se despidió de un mundial rodeado de magia olímpica: el sabor de los cuatro aros se veía reflejado en la cara de las gimnastas clasificadas. Mientras, las rusas siguen en esa estela de victorias que catapultó a Yana Kudryavtseva a ser campeona del mundo en el all-around y en cintas, mazas y pelota. Sólo pudo arrebatarle un oro, en aro, su compatriota Margarita Mamun, la cual fue segunda en el resto de aparatos y en el concurso completo. Mientras, las terceras posiciones bailaron entre Ucrania y Bielorrusia, con Ganna Rizatdinova y Melitina Staniouta.