Reflexións: caminos poco comunes

Desde pasado 16 de julio se puede ver la última exposición del Centro Galego de Arte Contemporánea: Reflexións, que se podrá visitar hasta el mes de octubre. La exposición consiste en conjunto de obras que consisten en un acto de meditación por parte de sus autores y pretenden invitar a la reflexión al espectador, generando nuevos puntos de vista. Con la inauguración de Reflexións el CGAC también estrenó director: el crítico de arte y comisario Santiago Olmo.

Los diferentes autores que participan en Reflexións se acercan a la realidad con diferentes métodos, y sus caminos para sacar al observador de los procesos de pensamiento habituales son variados: pretenden llevar al espectador a plantearse cuestiones desde perspectivas poco comunes, y en ocasiones sus caminos son, a su vez, poco comunes. La estructura de la exposición va abarcando diferentes campos. En la primera sala, Joseph Kosuth presenta Claro, Cuadrado, Cristal, Apoyado, un ejemplo de arte conceptual en el que no hay interpretación más allá de la obvia. La instalación de Jorge Barbi tiene un mensaje similar, añadiendo un juego de perspectiva. La perspectiva es también el centro de la obra de Rui Calçada Bastos, creada a través del juego con un espejo.

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Chema Alvargonzález y Eva Lootz centran su obra en la temática del viaje, así como la de Georges Rousse, que deforma los espacios en los que instala sus obras. Florentino Díaz y Asier Mendizabal realizan una suerte de ilusiones ópticas con intención de hacer al espectador plantearse sobre las posibilidades de la percepción.

En la sala contigua, vemos obras que hacen referencia a fenómenos u objetos que han generado cambios en la forma de ver el mundo: en definitiva, fuentes de reflexión. La obra de Tono Carbajo hace referencia a la fascinación por el mundo que supuso la astrología, y las de Alicia Martín y Peter Wüthrich tienen como protagonistas libros.

Alicia Martín: Biblioteca IX | Sabela Porto

Alicia Martín: Biblioteca IX | Sabela Porto

Alberto Barreiro lleva a la reflexión sobre el cuerpo a través del la imagen del mismo intervenido con cristal, espejos o luz entre otros elementos. La pareja de artistas DSK vuelven al arte conceptual a través de un ordenador: en su instalación se imprime información en código binario en papel. Libros y libros llenos de unos y ceros.

La última sala reflexiona sobre el arte: se revisan momentos o obras de la historia del arte desde nuevas perspectivas. Elena del Rivero juega una partida de ajedrez con Duchamp, pero vestida. Álvaro Negro reflexiona sobre el límite de la obra de arte: el marco. Éste se convierte en el protagonista.

Elena del Rivero: Les Amoureuses | Sabela Porto

Elena del Rivero: Les Amoureuses | Sabela Porto

En el pasillo final la exposición se pueden ver dos obras en neón: Mircea Cantor propone un reto y Suso Fandiño cierra la exposición con un monumento a los artistas desconocidos.

Como plantea la comisaria de la exposición Christina Ferreiro Andrade, reflexión puede hacer referencia a meditación o a ese efecto óptico que produce una deformación en la realidad (lo que puede llevar a reflexionar sobre la misma). En esta exposición, formada por obras de los fondos del museo, encontramos ambos sentidos. Con una estructura meditada y un conjunto de obras bien escogidas, esta exposición lleva al espectador a plantearse diferentes cuestiones en cada obra. Cumple lo que su nombre promete.

Suso Fandiño: First Monument to the Unknown Artists | Sabela Porto

Suso Fandiño: First Monument to the Unknown Artists | Sabela Porto