¿El último show de Mayweather?

El deportista que más ingresos ha generado en la historia de su profesión se retira. Floyd Mayweather Junior ha anunciado su adiós al boxeo. El púgil norteamericano de 38 años llevaba tiempo dejando caer que podría quedarle poco tiempo como profesional, que ya no se sentía con las ganas de antes. Declaraciones que no terminaban de sonar completamente creíbles, por ser excesivamente ambiguas. Pero en la rueda de prensa de su próximo combate, “Money” quiso lanzar un mensaje contundente. Su pelea contra André Berto, según sus propias palabras, será la última. Una afirmación contundente que no deja lugar a la duda. La número 49 será la definitiva.

Aunque con Mayweather nunca se sabe, si no cambia de idea, el enfrentamiento del próximo 12 de septiembre será el punto y final a su carrera. Sin duda un momento especial en su trayectoria, pero no solo eso, sino que este duelo es el que puede llevar al de Michigan a igualar el récord de Rocky Marciano. La imbatida marca de 49 victorias y ninguna derrota o empate tras haber logrado algún cinturón de campeón del mundo. El sueño que Floyd lleva persiguiendo casi desde su debut y que espera que le lleve a ser reconocido como el mejor profesional de la historia del “noble arte”.

Floyd+Mayweather+Jr+Floyd+Mayweather+Jr+v+Y9a7PgSAEKLl

Imagen del pesaje previo al combate Mayweather-Pacquiao

Para cumplir este estudiado plan de alcanzar la marca que le permita ser reconocido como el “TBE”(The Best Ever), en español el mejor de siempre. Mayweather ha elegido un rival a priori de nivel realmente inferior. Algo así como un último capricho para poder lucirse en su despedida, para mostrar al mundo una superioridad que el aficionado no ha reconocido. Y es que el estilo de Floyd jamás ha logrado entrar en el corazón del fan medio. Sus grandes virtudes han tenido mucho más que ver con una defensa casi perfecta, una velocidad endiablada en el desplazamiento. en la precisión de los golpes y en minimizar las virtudes de su oponente a costa de mostrarse poco vistoso, a no ser muy espectacular. Y esto tiene un coste, para muchos sus combates son aburridos debido a la falta de intercambios de golpes, a la búsqueda constante de la distancia ideal y quizás a tomar muy pocos riesgos, un estilo que ha dado a “Money” muchas victorias y mucho dinero pero que no le ha servido para penetrar en el corazón del espectador. Sabedor de esto el de Grand Rapids ha proclamado a bombo y platillo que para su última actuación irá a la guerra, llegando incluso a prometer sangre y dejando claro que llegará al límite. Quién sabe si dando un buen combate conseguirá abrirse un hueco en la memoria de aquellos que lo han considerado como un luchador que nunca ha dado espectáculo.

Y aunque el anuncio de su rival haya sido una sorpresa, negativa, por la aparente superioridad sobre él, lo cierto es que muchas piezas del puzzle encajan. Floyd finalizaría su contrato con Showtime, si vence se pondría a la altura de Rocky Marciano, y si todo sale como planea dejaría una gran velada, el nivel de los combates de respaldo es realmente interesante, y un combate entretenido en su despedida. Lo que no cuadra es que alguien con el ego de nuestro protagonista se conforme con igualar el mejor registro de la historia, que no busque superarlo parece realmente extraño. Que además no lo haga contra un rival de entidad también sorprende. Quién sabe los motivos que los han llevado a tomar este camino, especialmente el de la retirada. Con todo lo que no se le podrá negar pase lo que pase cuando vuelva a subirse al ring es que nadie ha entendido el negocio en el mundo del deporte como él. Los números, ya sean en su cuenta corriente, en su extravagante y ostentoso estilo de vida, en la venta de entradas o en los ingresos por PPV no engañan. En todo lo relacionado con el marketing y en generar expectación Mayweather ha sido, por mucho, el mejor y eso nadie lo puede discutir.

Floyd Mayweather Jr. durante una conferencia de prensa

Floyd Mayweather Jr. durante una conferencia de prensa

Sea como fuere si realmente esta es la última, si realmente el norteamericano ya no es el de siempre, si ya no tiene el hambre y las ganas de antaño, si ya no puede preparar sus combates con la meticulosidad de siempre. Habrá llegado el momento ver quién será su relevo como número uno en las carteleras, quién podrá parar al mundo cada vez que se calce los guantes. Porque sus formas, su ego y sus palabras le han granjeado pocas simpatías, pero a pesar de esto cada vez que se subía al ring la expectación ha sido enorme. Puede ser porque la mayoría está deseando verle caer, verle derrotado. Pero eso quizás ya no importe, si el final del camino es este, solo quedará echar la vista atrás y dejar que la historia ponga en su sitio a un púgil diferente. Si su legado será ser recordado como “Money” o como “The Best Ever”, seguramente él estaría encantado de dar su opinión y de participar en las apuestas.

Imágenes sacadas de zimbio.com