El COB sigue siendo LEB, ¿se puede creer en la ACB?

Ourense sigue reclamando su puesto en la ACB | ©Iván Dacal. Revista Rebumbio

Ourense sigue reclamando su puesto en la ACB | ©Iván Dacal. Revista Rebumbio

Hace muchos años que pude disfrutar de la ACB en el Pazo dos Deportes Paco Paz. La primera vez fue con el colegio, pero fue una velada sensacional. Algo irrepetible. Único. Hace algo más de un mes, muchos niños y adolescentes por fin pudieron ver una etapa buena de un Club Ourense Baloncesto que llevaba años navegando a la deriva. Y nada más y nada menos que un ascenso a la ACB, la supuesta “segunda mejor” liga del mundo. Una competición en la que juegan algunos de los mejores jugadores europeos de baloncesto. Un ascenso que empezó a hacer soñar a muchos de estos jóvenes con poder disfrutar de grandes tardes en el Paco Paz y de poder estar cerca de muchos de sus ídolos.

¿Cómo puedo seguir creyendo en una Liga que cada vez tiene menos alicientes?

Pues bien. la ACB ha decidido que Ourense no cumple los requisitos para estar en la máxima categoría del baloncesto español. Y van ya innumerables historias de equipos que no lo consiguen. Lo sorprendente esta vez, es que el equipo fue capaz de reunir el dinero necesario para estar en la Liga Endesa. Algo que no había sucedido en años anteriores, salvo en la excepción de Morabanc Andorra.  Esta vez, la auditoría fue la excusa para poner fin a los sueños de un equipo, una afición y una ciudad. Un no que a día de hoy sigue sin tener claro el motivo real. La presión del Fuenlabrada y de algunos medios parece haber metido el miedo en el cuerpo a la Asociación de Clubes. Pues bien, después de todos estos años de no ascensos muchos nos hacemos algunas preguntas. ¿Qué es necesario para subir?  ¿Tiene sentido la LEB Oro si los equipos no pueden ascender? ¿Hacia dónde se dirige el baloncesto español?

Las respuestas no están claras. La LEB Oro pierde atracción a medida que no se cumplen los ascensos deportivos y con ello se pierden patrocinadores y capacidad económica para todos los clubes. Son muchos los jugadores que están decidiendo salir de nuestras fronteras, a ligas o países sin un gran pasado de baloncesto en busca de mejores condiciones económicas y nuevas metas que aquí parecen improbables de conseguir.

La auditoría fue la excusa para poner fin a los sueños de un equipo, una afición y una ciudad

El Play Off vivido contra Breogán había generado mucha ilusión y habían sido muchos los que se habían enganchado al baloncesto en la provincia ourensana. Muchos ansiaban la oficialidad de un ascenso que finalmente no se ha cumplido. Ourense ha vuelto a perder una oportunidad de creer en el deporte de alto nivel y en el baloncesto. Y esta vez no ha sido su equipo el que ha fallado. Han sido otros, desde sus oficinas de Barcelona, los que han decidido que esta ciudad no merece jugar en lo más alto del baloncesto.

Y yo, jugador en mi adolescencia y un aficionado más a este deporte, ¿cómo puedo seguir creyendo en una Liga que cada vez tiene menos alicientes?