Poeta muerta, periodismo vivo

El pasado sábado se emitía en Canal 33, cadena perteneciente a la Televisió de Catalunya, un documental que ha desatado mucha controversia. Había pasado por los festivales de Málaga, San Sebastián o Toulouse, entre otros. Pero nunca antes había estado tan accesible para el público, y menos en horario de máxima audiencia. Corrían rumores de una cancelación de última hora pero, para sorpresa de muchos, finalmente Ciutat Morta se emitió en televisión. Y se desató la polémica. Según El Periódico, centenares de personas se reunieron de forma espontánea en la Plaça de Sant Jaume. En Twitter y Facebook la población hablaba y hablaba, los medios de comunicación empezaron a publicar. Algo se movió el 17 de enero. Los ciudadanos comenzamos a hablar y no han podido callarnos. Y es que esta es la historia de una poeta muerta, pero también de un periodismo que sigue vivo.

Patricia Heras en el cartel promocional de Ciutat Morta. Fuente: elantepenultimomohicano.com

Patricia Heras en el cartel promocional de Ciutat Morta. Fuente: elantepenultimomohicano.com

¿Quién es Patricia Heras? ¿Por qué un documental está ocasionando tanto revuelo? Para comprender la historia hay que remontarse al 4 de febrero de 2006. Se celebra en Barcelona una fiesta en el antiguo Palau Alòs, propiedad municipal okupada desde hacía cuatro años. Dan comienzo los altercados entre las personas que estaban en la calle y la Guardia Urbana. El documental cuenta que desde lo alto del edificio empiezan a caer objetos, hasta que una maceta cae en la cabeza de un policía sin casco. Ahí se acaba la fiesta para dar lugar a una búsqueda de culpables que dura hasta día de hoy. Paralelamente, en otro sitio de la ciudad condal, Patricia y Alfredo se caían de la bicicleta. La casualidad quiso que los agentes fueran a parar al mismo Hospital que ellos. Ciutat Morta explica que Patricia y Alfredo son detenidos por su “estética okupa” mientras esperaban a que los médicos les atendieran, por mucho que hubieran defendido que ellos no se encontraban en aquella fiesta. En 2011, después de pasar cinco años de prisión en prisión, Patricia Heras se suicida.

Pero Patricia no es la única víctima del 4F. Más jóvenes fueron detenidos esa noche. Todos ellos tienen tres cosas en común. En primer lugar, declaran que estaban en la calle y no lanzando objetos desde el edificio. En segundo lugar, denuncian que fueron gravemente torturados en comisaría, pues el documental muestra imágenes de los jóvenes de origen latinoamericano heridos, fotografías que fueron tomadas en comisaría tiempo después de su detención. Y por último, “las pintas”, porque al parecer tener rastas o pendientes es motivo suficiente para ser encarcelado. Años privados de libertad es el precio que han tenido que pagar por vestir de determinada manera. El documental dirigido por Xavier Artigas y Xapo Ortega deja ver que se produjo todo un entramado de los poderes del Estado. El cuerpo policial, el judicial, políticos, periodistas… todos fueron cómplices en esta historia. Una en la que, como aparece en la página oficial, no se juzgaron a individuos, sino a todo un colectivo. En los primeros momentos del film se puede leer “no existe peor tiranía que la ejercida a la sombra de la ley con apariencia de justicia”. Esta frase pronunciada por Montesquieu hace tres siglos, se sigue dando en la actualidad. Y esto nos aterra.

La pregunta que ahora se hace la población catalana, y en mayor medida barcelonesa, es: ¿Cómo es posible que yo no supiera nada de esto? Hubo silencio, sí. Pero lo realmente triste es que si Patricia no se hubiera suicidado, nada de esto habría salido a la luz y ahora mismo solo los afectados hablarían del Caso 4F. Por suerte seguirá dando de qué hablar, ya que los Cines Girona y Texas Cinemes añaden Ciutat Morta a su cartelera. Tarde, pero ha llegado a la gran pantalla. Poco importaron los premios y reconocimientos de los festivales a los que asistió. Y es que en este caso fue al revés, el documental pasa por el cine cuando ya ha pasado por televisión. Aunque con un matiz: en la emisión del Canal 33 fueron censurados cinco minutos. Cuánto más se prohíbe algo, más queremos saberlo, así que las visitas del vídeo que contiene esos minutos ascienden cada día más. Actualmente el largometraje está en la red y se puede encontrar fácilmente, pero en todo caso, a partir del 4 de febrero se podrá descargar de forma legal. Eso sí, muchas redes sociales y mucho Internet, pero parece que esta obra se ha hecho pública gracias a la caja boba. Aprovechemos esto. Aprovechémonos del periodismo. Pero no de cualquier tipo. Aprovechémonos del periodismo que puede, y quiere, cambiar situaciones. Revelemos, arrojemos luz. Que para eso estamos. Para estar vivos.