Los “camisas azules” vuelven a Compostela

Europa, año 1949. 89 personas constituyen una organización que ya se estaba gestando años atrás. Una organización que ofrece respuestas a muchos jóvenes. Una comunidad que aúna fuerzas para dar un paso más allá en el concepto de mundo globalizado. Crean lo que será una institución en un momento en el que aumentan los acuerdos económicos internacionales y se crea la semilla de la Unión Europea; El Consejo de Europa.

Lejos de lo que pueda parecer, AIESEC, los “camisas azules” —como llamaron en la sala a los que participan de la idea— no representan ningún tipo de organización política. Su objetivo es dar la oportunidad a los estudiantes universitarios de poder realizar intercambios internacionales como experiencia de vida y de trabajo.

Ana Rubido, presidenta de AIESEC Santiago de Compostela/ I.P.D

El jueves en la  Facultad de Derecho, AIESEC Santiago de Compostela tuvo la oportunidad de presentarse al mundo real. Dos meses de organización interna para poder salir a la luz después de haber abandonado el panorama en 2004. Con un comité central de 16 personas y otros tantos colaboradores, se vertebra de nuevo como la segunda organización de Galicia, después de la de A Coruña.  El cartel que promocionaba el evento tenía las palabras: prácticas internacionales, voluntariado y desarrollo de liderazgo. El salón de actos de Derecho estaba repleto de miembros y simpatizantes, pero no tanto de las personas que, como yo, habíamos acudido “para saber de qué iba todo esto”.

Jesús Manuel Sánchez, representante de Deloitte. / I.P.D

De unos pocos países, a 124 actualmente, de 89 personas, a 50.000 miembros. Jesús Manuel Sánchez, padrino y miembro, explicó cómo había funcionado la asociación cuando él era joven. Y cómo iba a funcionar a partir de ahora. Pero que pretendía que siga funcionando como un mecanismo de aprendizaje alternativo a la Universidad: “AIESEC funciona como una pequeña empresa. Desde el punto de vista profesional es un buen laboratorio”. Emilio Froján Fernández también había apuntado que hay habilidades como trabajar en equipo, hablar en público, que no se desarrollan en ninguna carrera, ni siquiera a las que más les convendría hacerlo. En este sentido, Sánchez destacó más allá de los intercambios internacionales, la oportunidad de paliar estas deficiencias del sistema universitario a través de la gestión de proyectos y de recursos en la asociación.

Do you want to be an AIESECer?- slogan de las camisetas

De esta forma, estábamos asistiendo al primer acto público de captación de AISEC. Jesús Manuel Sánchez se encargó de explicar la parte interna de la organización. Ana Rubido, la presidenta, sería la encargada de explicar en qué consisten sus programas. Experiencias profesionales y de crecimiento personal de tres meses a un año. A grandes rasgos situó en la página web los programas de voluntariado, destinos como Argentina, y en los que no entró mucho más en cuestión. Y por otra parte, las prácticas en empresas. Destinos como India y China para el llamado Global Talent, en el que se puede optar a trabajar en marketing para empresas. Y por otra parte, el teaching con algunas organizaciones no gubernamentales. Por el contrario, estas prácticas no requieren tener experiencia o la titulación acabada.

“Para trabajar en marketing las empresas solo aceptan a gente que ya haya terminado la carrera, que tenga esa especialización y seis meses de experiencia”

Al acabar la reunión, estaban colocadas unas mesas de la organización para consultar cualquier tipo de duda que hubiese surgido durante la jornada. Varias cuestiones no habían quedado claras para algunas personas que escuchaba murmurar a mi lado. Pude encontrar a Ana Rubido para consultarle algo sobre las prácticas que no se habían puesto sobre la mesa: “Generalmente la gente que opta a ellas es gente que está acabando de hacer la carrera, porque el período es de tres meses a un año. Pero también hay mucha gente que se va en verano”. En cuanto a los requisitos: “Para trabajar en marketing las empresas solo aceptan a gente que ya haya terminado la carrera, que tenga esa especialización y seis meses de experiencia”.

En cuanto a el proceso de selección respondió: “Nosotros somos un filtro entre la empresa o el voluntariado y el interesado. Tiene que pasar una entrevista con nosotros, que más que el nivel de inglés o la experiencia, sirve para ver su mentalidad, sus ganas de conocer otra cultura, no solo las ganas de ganar dinero. Y luego es cuando posteriormente se entrevistan por Skype con los responsables de otros países”.

Dos por cada uno

Uno de los reclamos del acto fue el “trae tu currículum”. Pero de la misma forma que algunas personas que entraron por la puerta con un currículum, volvieron a salir con él. La idea era que el acto fuese un puente de captación también para una de las auditorías más importantes a nivel estatal e internacional, Deloitte.

Pero AIESEC ya está en Compostela. Y esta ha sido la primera toma de contacto. Con más de 20 personas en la organización, casi todos estudiantes de la Universidade de Santiago de Compostela, ya están puestos en marcha y con el motor ardiendo. Pero sería necesario que para un futuro próximo todos los miembros hayan podido vivir esas experiencias en el extranjero, algo que no han hecho, antes de vendérnoslas.