Una competición “Marca españa”

Las leyes y costumbres del deporte profesional no funcionan. Desde hace algo más de una semana uno de los temas estrellas de los medios deportivos ha sido el caos que reina en la LFP por culpa del “caso Murcia”, un descenso administrativo, el auto de un juez que contradice lo dicho por el organismo dirigido por Tebas y una competición que casi tiene que ser paralizada días antes de empezar. Una situación realmente incomoda para el mundo del fútbol ya que afecta tanto a aficionados, como jugadores, dirigentes e incluso a loterías del estado(la quiniela). Un peligroso circo que pone en cuestión la credibilidad de uno de los pasatiempos favoritos de los españoles, pero que detrás tiene un negocio multimillonario que durante mucho tiempo se ha pasado la legislación y el control económico por el forro.

Lo normal sería pensar que esto es una excepción. Pero lo cierto es que no, la liga ACB, que se parece tanto a la anterior que casi podría ser como una hermana, lleva tiempo viviendo problemas similares. Dejando a un lado que las palabras “ascenso” y “descenso” parecen haber perdido casi la totalidad de su significado en los últimos tiempos. Casi cinco años con equipos ganando en la pista subir de categoría y no pudiendo por normativas y cánones sin sentido ninguno, mientras que otros mantienen su puesto en la élite por lo mismo pero a la inversa, regulaciones laxas y la necesidad de mantener el número indicado de competidores.

Roca

Imagen de Francisco Roca. Sacada de mundodeportivo.com

Si todas estas piruetas parecen dejar a la cacareada como “mejor competición de baloncesto tras la NBA”, casualidad que se diga lo mismo de ella que de su familiar futbolístico, a la altura del betún. Lo cierto es que solo es la punta del iceberg de algo mucho mayor que irremediablemente se tendrá que repetir de forma recurrente porque a casi nadie le conviene encontrar la verdadera solución.

Para empezar la asamblea de la ACB ha tenido el gran problema de no saber manejar el relevo de Eduardo Portela, gerente-fundador-presidente de la competición y responsable en gran medida de su éxito y su posterior caída. Manejando con relativa solvencia las vacas gordas y viendo el barco hundirse en las flacas. Su sustituto, Francisco Roca ha llegado tarde y mal, tras una elección plagada de candidatos descartados por motivos variopintos. Esta falta de liderazgo ha provocado una asamblea divida que no ha tomado un rumbo claro a la hora de solventar los problemas que le han ido surgiendo.  Ahora su nuevo comandante tiene delante una papeleta complicada.

“quedan al descubierto una vez más las vergüenzas del deporte nacional”

El primer gran “marrón” con el que lidiar lo ha tenido con el Bilbao Basket. El conjunto vasco, que hace un par de años llegaba hasta la final de liga contra el Barcelona, ha vivido un año muy duro, con una huelga de jugadores como peor momento. Pero el verdadero culebrón llegó con el final de temporada. La mala situación económica de los bilbainos provocó una situación análoga a la vivida por el Murcia. Descenso administrativo con su correspondiente recurso a la justicia ordinaria. Esta da la razón al equipo vizcaíno que debe ser admitido para competir un año más en la misma categoría. Todo calcado hasta este punto, pero con una excepción, y es que la ciudad de Bilbao si que mantendrá a su equipo de baloncesto en la élite. ¿El motivo? las fechas y que seguramente ningún otro equipo podría aceptar la plaza con garantías de salir a competir.

Ambas situaciones muestran lo que pueden parecer casualidad, que en realidad no lo son, lo que en realidad quedan al descubierto una vez más son las vergüenzas del deporte nacional. Como los reglamentos que rigen la competición deportiva profesional y las reyes ordinarias están descoordinadas y chocan una y otra vez. Como se hace necesaria, pero por lo de ahora solo se demora, una nueva ley del deporte que esté en concordancia con los nuevos tiempos y una verdadera voluntad de pagar las deudas y sanear todo el mundo del deporte. Una ardua tarea que cada día parece más complicada llevar a cabo. Sin olvidar el desastre que ACB y LFP demuestran ser año tras año y sin que nadie se haya planteado como mejorar su situación

Imagen destacada sacada de nochesdebasket.com