Cheng Ji: una historia de farolillos rojos, groupies chinos y patrocinadores

Última etapa del Tour de Francia. Jean-Christophe Péraud, hasta ese momento segundo en la clasificación general, se cae ya metido en el circuito de París, a unos 40 kilómetros de la línea de meta. La angustia, impropia de la última etapa en los Campos Elíseos, se apodera del pelotón, que finalmente y tras muchos intentos de escapada frena la marcha y permite que Péraud vuelva a entrar.

Sin embargo, el ciclista francés no fue el único que se fue al suelo en la caída. Cheng Ji, el primer ciclista chino en terminar un Tour de Francia, se había caído con él. Al contrario que Péraud, nadie esperó por él, teniendo que rodar los últimos 40 kilómetros en solitario por las calles de París, una imagen totalmente inusual, si bien aún lo más extraño estaba por llegar, pues con el sprint lanzado, el pelotón conseguía doblar a Cheng Ji, algo hasta ahora nunca visto en una última etapa de una gran vuelta. Así, cuando pasó por meta con el grupo, Ji aún se vio obligado a dar una vuelta más.

Quizás si el implicado fuese otro corredor, la situación quedase en mera anécdota. Ser último del Tour y terminar la última etapa doblado por una caída obliga a recordarlo como ello. Sin embargo, Cheng Ji tiene una curiosa historia detrás, en concreto, un relato de patrocinadores, farolillos rojos y groupies chinos que lleva camino de marcar una nueva épica en el ciclismo más underground. Contaré su historia para que comprendáis mis actuales delirios chinos.

Pese a quedar último en gran parte de las carreras que disputa, la labor como gregario de Cheng Ji es apreciada por su compañeros, que valoran su sufrimiento y tesón

Cheng Ji (15 de julio de 1987) es el primer y único ciclista chino en correr en la 1ª división mundial del ciclismo, esto es, el actual Pro Tour. Desde el año 2007, cuando debutó en la estructura del actual Giant-Shimano (en aquella etapa Skil-Shimano) ha permanecido en el mismo equipo, y a decir verdad, no ha sido por sus resultados deportivos…

Fuente: Creación propia

Fuente: Creación propia

En la gráfica anterior vemos como de las 24 vueltas por etapas que ha terminado ha quedado último ¡en 7! Más de un 25% de las carreras que ha disputado en estos años ha sido el farolillo rojo. Y ojo, que esto no es la Formula 1 donde corren 20, aquí siempre hay más de 100 ciclistas en liza. Si analizamos las carreras Pro Tour, aquellas con mayor nivel, el dato es más sangrante: ha sido el último clasificado en tres de las cuatro que ha disputado. Solo ha librado en su país en el Tour de Beijing (será cosa de la motivación), pues tanto en el Tour de Polonia como en las dos grandes que ha disputado (Vuelta 2012 y Tour 2014) ha terminado último. Que haya terminado y no haya llegado fuera de control en ninguna etapa supongo que será lo que sus aficionados chinos equipararán a lo que en España sería un triunfo de Joaquim Rodríguez o Alejandro Valverde. Y por si aún no había quedado claro el nivel (o falta del mismo) de Cheng Ji, un último dato: no ha terminado entre los 140 primeros ninguna etapa del recién terminado Tour de Francia, algo nunca sucedido en los 101 años de historia de la carrera francesa.

Llegados a este punto en el que los aficionados al ciclismo se preguntarán qué hace un ciclista como Cheng Ji en un equipo Pro Tour cabe responder a unas cuestiones básicas para entenderlo.

¿De dónde es el patrocinador?

Aunque Skil, Argos o Giant (patrocinadores principales del equipo en los últimos años) sean marcas con poco o nada que ver con Asia, el patrocinador secundario y marca vital en el crecimiento del equipo ha sido siempre Shimano, la potente marca de bicicletas japonesa que desde los comienzos del equipo en el año 2007 ha obligado a cumplir un cupo de corredores asiáticos, entendemos, con el fin de fidelizar a los seguidores de dicho continente con su equipo para lograr el fin último de tener más ventas.

Así, han pasado por el equipo malasios, coreanos y hasta el japonés Yukhiro Doi, sin embargo, el único que ha permanecido ha sido Cheng Ji, pues su impacto por el volumen poblacional de China es mayor que el de cualquiera otro.

Cheng Ji, en una foto sacada de la página oficial de Giant. Acompaña la siguiente frase: "El ciclismo me ha ayudado a creer en mí mismo".

Cheng Ji, en una foto sacada de la página oficial de Giant. Acompaña la siguiente frase: “El ciclismo me ha ayudado a creer en mí mismo”.

¿Tiene de verdad repercusión en Asia un ciclista de tan bajo nivel?

Como en los partidos que Tebas vende allí, a priori yo habría dicho que no, sin embargo, me bastó ver el elenco de medios chinos rodeando a Cheng Ji en las previas a las etapas de la Vuelta a España 2012 para entender el calibre que puede tener en ese país tan solo que un deportista de su país participe en un evento al más alto nivel. Viendo las declaraciones del propio Ji diciendo que tras cada etapa del Tour tenía más de 100 mensajes de fans en las redes sociales de su país comprendemos que es así.

 ¿A la hora de la verdad, no resta Cheng Ji una plaza a otro corredor que podría hacerlo mejor?

Cuando muchos vimos en las listas del Tour de Francia que Giant no llevaba a Warren Barguil y sí llevaba a Ji nos tiramos poco menos que de los pelos. El francés, la siguiente promesa tras Bardet y Pinot (vencedor el año pasado de dos etapas en la Vuelta a España), se quedaba fuera para llevar a un corredor de nivel poco menos que dudoso.

Parecía inexplicable, sin embargo, la labor de Ji fue apreciada por su equipo durante el Tour. A pesar de su dudoso nivel cuando la carretera se empinaba (se quedaba de los grupettos  de los sprinters en las etapas de montaña), fue el encargado de comandar el pelotón durante aproximadamente los 100 primeros kilómetros de cada etapa llana, manteniendo a raya a la fuga en una labor que como él mismo ha dicho “llevo haciendo siete años” y por la cual ya ha sido apodado “The Breakaway Killer” (el asesino de las escapadas).

Ya que debe ir por la sponsorización de Shimano, aprovechar las fuerzas que tenga para una labor que sino debería ser hecha por otro.

¿En conclusión, es positivo y una opción a tener en cuenta para otros posibles inversores tener un deportista exótico en plantilla?

En la situación actual, cualquier ingreso extra sabe a gloria. La apertura a nuevos mercados y nuevos patrocinadores debe ser tenida en cuenta, si bien debe ir en consonancia conque el nivel deportivo no baje. Llevar a un corredor como Ji al Tour quizás tenga más contras que pros si el que habría podido ir en su lugar fuese Barguil, pero ya que hay que llevarlo aprovecharlo lo máximo posible. Cierto es que su nivel no pasa de un corredor de 3ª división, pero su labor como gregario fue encomiable.

El caso más parecido al de Ji lo tendremos este año en la liga española. Con el fin de abrir mercado, el Almería ha incorporado al tailandés Teerasil Dangda. Giant ha conseguido rentabilizar a Ji puesto que ha crecido en estos últimos años, quedará ver si el Almería es capaz de generar negocio. Si es así, la India, Indonesia o Uzbekistán esperan en el futuro del deporte. Sino, siempre quedará el ciclismo, un deporte que por su carácter mundial siempre permitirá que los ídolos undergound aparezcan. Beppu o Sohrabi ya están en el recuerdo, al menos esperemos que Ji siga más años. Lo saludaremos en la cola.