Tour de Francia: A tres semanas de la gloria

Llega julio y como todos los años comienza el Tour de Francia. Tres semanas donde la épica, la dureza y el espectáculo se concentran por las carreteras de nuestro país vecino. Y este año lo hace con grandes nombres sobre la mesa y con un recorrido que ha dado mucho que hablar. Si quieren saber qué se van a encontrar los ciclistas en las próximas tres semanas, así como los favoritos de Compostimes para llevarse la gloria en París, no tienen más que comenzar a leer.

Recorrido

La edición número ciento uno del Tour de Francia no está pensada para un escalador puro o para un contrarrelojista, sino para un ciclista completo. ASO apuesta por un recorrido variado, donde caben alta montaña, pavés o una contrarreloj larga. Un recorrido que sorprende, ya que por primera vez habrá tres bloques de montaña (Vosgos, Alpes y Pirineos), aunque algunos sean más descafeinados en dureza, y donde solo tendremos una contrarreloj (eso sí, muy larga, de 54 km).

©Hyperconectados

Recorrido completo del Tour 2014 – ©Hyperconectados

El Tour echa a andar con un primera semana muy entretenida. Ya hemos observado la salida desde Leeds, con el público inglés llenando las cunetas, y una segunda etapa que fue bautizada por muchos como una Lieja-Bastogne-Lieja en miniatura. El problema para los ciclistas es que el miércoles también se encontraran con otra clásica en miniatura, y no es otra que la Paris-Roubaix (probablemente pasada por agua). Será una etapa para recordar, donde los favoritos deberán extremar el cuidado ya que no es un día para ganar el Tour, pero sí para perderlo.

El Tour tendrá tres bloques de montaña (Vosgos, Alpes y Pirineos) y una sola contrarreloj larga

En cuanto a la montaña tendremos una primera aproximación en los Vosgos dentro de la primera semana. No serán grandes puertos, pero las tres primeras etapas de montaña (desde el sábado 12 hasta el lunes 14) tienen muy buena pinta. Un puerto corto y explosivo para comenzar el sábado, una etapa con peligro de convertirse en loca en Mulhouse (al concentrar mucha dureza al comienzo de su recorrido) y sobre todo el primer final en alto en la Planche de Belles Filles. Se trata de una jornada muy dura, con puertos encadenados y donde seguramente tendremos grandes diferencias. Sin duda, es una etapa superior en dureza a las de los Alpes e incluso a alguna de Pirineos.

Una de las etapas de las que más se hablado el la quinta, por los tramos de pavé de la Paris-Roubaix - ©Ciclismo a Fondo

Una de las etapas de las que más se hablado el la quinta, por los tramos de pavé de la Paris-Roubaix – ©Ciclismo a Fondo

Si los Vosgos tienen una pinta estupenda como aperitivo, el primer plato en forma de Alpes se queda muy descafeinado. Por miedo a que la carrera se decida pronto, la organización se ha reservado los grandes puertos a los Pirineos y no tendremos los grandes colosos alpinos. La llegada a Chamrouse (viernes 18) es pasable, aunque se trata de un puerto final con mucha dureza al comienzo y que suaviza al final, pero la otra etapa nos deja con muchas ganas. El sábado 19 se disputa en teoría la “gran etapa alpina” con Lautaret, Izoard y Risoul. Tres puertos de categoría con un problema, los tres grandes llanos que se encontrarán entre puerto y puerto los ciclistas.

El Tour echará el telón a la alta montaña con dos puertos clásicos de los Pirineos: Tourmalet y Hautacam - ©El peloton.net

El Tour echará el telón a la alta montaña con dos puertos clásicos de los Pirineos: Tourmalet y Hautacam – ©El peloton.net

Una vez superados los Alpes llega la traca final en Pirineos. Tras el segundo día de descanso aparece la etapa de Bagnéres-de-Luchon (martes 22) con el clásico Port de Balés de los últimos años. Un final en bajada con un único puerto muy duro donde puede haber batalla. Después, en una etapa corta pero brutal (4 grandes puertos en 75 km) el Tour coronará el Plá de Aded en Sant Lary el miércoles 23. Y para el jueves 24, ASO les reserva a los ciclistas el postre de Hautacam tras haber subido las temidas rampas del Tourmalet. Y después de todo, por fin llegará la contrarreloj.

54 kilómetros separan Bergerac de Périgueux. 54 kilómetros que para el que no llegue con fuerzas serán interminables

Sin prólogos y sin contrarreloj por equipos, la única contrarreloj individual tenía que ser de este calibre. Porque los 54 km que separan Bergerac de Périgueux se le pueden hacer muy duros a cualquiera que no llegue con fuerzas. Será una crono preciosa si las diferencias entre los favoritos son pequeñas, y probablemente el pódium se terminará de decidir aquí. Lo que está claro es que el sábado 26 de julio bailarán muchas plazas del top 10 antes de llegar al paseo final en los Campos Elíseos de París. Allí solo un corredor llegará vestido de amarillo, y será un corredor completo, alguien capaz de ser el mejor en un recorrido tan variado entre Leeds y París.

Los favoritos de Compostimes

Chris Froome – Team Sky (por Roi Rodríguez)

Chris Froome espera repetir triunfo en París - ©Plaza Deportiva

Chris Froome espera repetir triunfo en París – ©Plaza Deportiva


Pese a no ser nunca yo el mayor defensor de Chris Froome ni él estar en su mejor temporada hasta la fecha, no hay duda de que el británico es hoy en día el favorito número uno a ganar la carrera francesa. De esta forma, en una etapa de plena madurez (29 años) solo queda refrendar lo logrado el año pasado y seguir demostrando un dominio que, desde el año 2012, no parece encontrar rival.

Y en contra de lo que pueda opinar la mayoría, pienso que el pinchazo en Courchevel en la última etapa de Dauphiné (donde Chris Froome cedió 4 minutos sobre Contador y 5 sobre Talansky) no es sino el mejor aviso de que el británico no puede confiarse si quiere vencer su segundo Tour de manera consecutiva.

Un pinchazo en Dauphiné y una temporada de altibajos han hecho pensar a los rivales que Froome es humano. En el Tour, lo normal será esperar lo contrario: el regreso del extraterrestre

Desde luego, cualidades ha demostrado que tiene para hacerlo de sobras, y su año, menos cargado que la temporada anterior, puede ayudarle aún más a lograr el objetivo. Ha vencido en Romandía y Omán, sus pruebas fetiche, y ha llegado a Francia con todo su bloque de confianza, incluido Richie Porte, su más fiel escudero, un hombre que en caso de un mal día hará que Froome pierda lo mínimo posible.

No estará, eso sí, Bradley Wiggins, la eterna fisura abierta del Sky desde aquel Tour del año 2012 donde Froome, mucho más fuerte que Wiggo, se vio obligado a esperarle y casi “regalar” el Tour al Sir inglés. Una decisión que sin duda ha llenado de polémica los últimos meses en la prensa ciclista, pero que sin duda ha permitido lograr a Froome una tranquilidad total en la carrera.

Por último, cabe decir que a Froome le va como anillo al dedo el recorrido “explosivo” que el Tour ha planteado en esta edición 2014, pero por si no fuera suficiente para llegar al penúltimo día como líder, allí el británico gozará de 54 kms. contra el crono para remontar y ganar, pues en esa especialidad ni Vincenzo Nibali ni el Contador post-solomillo han podido vencerle.

En definitiva, por esto y mucho más (como la ausencia de Nairo Quintana, un acto valverdiano inexplicable), Froome debería ganar su segundo Tour de Francia.

Alberto Contador – Tinkoff Saxo-Bank (por Gonzalo Da Cuña)

Tras una temporada cargada de exhibiciones, el Tour dictará sentencia sobre si ha vuelto el gran Contador - ©Diario As

Tras una temporada cargada de exhibiciones, el Tour dictará sentencia sobre si ha vuelto el gran Contador – ©Diario As

Tras un mal año, Alberto Contador ha vuelto para intentar coronarse en el Tour de Francia. Sus resultados previos han sido muy buenos, pero sobre todo el de Pinto ha vuelto a recuperar sensaciones sobre la bicicleta.

Invicto en Algarve, País Vasco y la Tirreno-Adriático, solo Talansky ha podido con el corredor español en Dauphiné. Allí solo la falta de equipo evitó que la exhibición de Contador terminara con el maillot amarillo. Además, esa carrera le ha servido para dar un golpe de autoridad superando Chris Froome (aunque el británico sufriera una caída que lo lastró los últimos días).

Contador deberá luchar contra Froome y la debilidad de su equipo. Sin embargo, por resultados y motivación es muy favorito

Contador ha incluido en su nuevo calendario las concentraciones en altitud, así que parece que llega más preparado que nunca al Tour de Francia. Y si hablamos de motivación, el ciclista madrileño está deseoso de volver a levantar los brazos en París y sumar así su tercer Tour de Francia cuatro años después (el de 2011 le fue retirado por su sanción por dopaje).

Para ello Contador debe superar dos obstáculos fundamentales: Chris Froome y su superioridad en la contrarreloj final, por lo que en la montaña deberá atacar, y la debilidad de su equipo. El Tinkoff tras la baja de Kreuziger parece un equipo débil para la alta montaña, como se ha demostrado en la etapa de este domingo (con un perfil de cotas de poca entidad). A pesar de todo, al de Pinto le sobra calidad, motivación y argumentos para intentar conseguir su tercera victoria en la Grande Boucle en las próximas tres semanas

Vincenzo Nibali – Team Astana (por José Luis Neira)

Nibali ha sido el primero de los grandes favoritos en dejar su sello en el Tour - ©Emol

Nibali ha sido el primero de los grandes favoritos en dejar su sello en el Tour – ©Emol

El tiburón de Messina representa la tercera vía ante el aparente favoritismo de Froome y Contador. De los participantes en la ronda gala quizá no sea el mejor nada, pero se defiende bien en todos los terrenos y su habilidad en descensos puede darle un plus en el ciclismo moderno, donde se gana más subiendo que bajando.

Tras poner en su palmarés una Vuelta a España y un Giro de Italia, “Lo Squalo” busca una triple corona que lo situaría a la altura de los más grandes. La empresa será dura, ya que nunca ha sido capaz de vencer a sus grandes rivales en una batalla cuerpo a cuerpo en ninguna de las tres grandes, pero desde el principio ha querido mostrar su fuerza y sus cartas.

La valentía de Nibali debe ser una baza importante para vencer en el cuerpo a cuerpo a Froome y Contador

Su victoria en la segunda etapa, que además le permitirá lucir el maillot amarillo por tierras inglesas camino a Francia, sirve como aviso al resto del pelotón. El flamante campeón Italiano parece llamado a ser uno de los grandes animadores de la carrera y el que buscará dinamitar las etapas de montaña en caso de verse por detrás en la clasificación general, si tal circunstancia llega a producirse.

Es posible que no pueda conservar su primer puesto en la clasificación hasta la llegada a los Campos Elíseos, lo que sí es seguro es que peleará hasta el último día para añadir el color amarillo a su colección casacas donde destaca una rosa y otra roja.

Alejandro Valverde – Movistar (por Adrián Vieitez)

Alejandro Valverde ha levantado los brazos en grandes carreras este año como la Flecha Valona - ©EsCiclismo

Alejandro Valverde ha levantado los brazos en grandes carreras este año como la Flecha Valona – ©EsCiclismo

La relación de Alejandro Valverde con el Tour de Francia no deja de ser, en cierto modo, romántica. Pese a las cuatro victorias de etapa que contabiliza en la ronda gala y a sus grandes exhibiciones realizadas en ella (destacando su inolvidable victoria en Courchevel en 2005 sobre Lance Armstrong), cabe destacar que su mejor posición conseguida en la clasificación general final sigue siendo un agridulce quinto puesto en 2007.

Valverde quizás llega a su último Tour como jefe de finales. Tras una temporada impecable, espera quitarse una espina que lleva clavada hace mucho tiempo

La mala suerte se ha cebado con Valverde en numerosas ocasiones mientras disputaba dicha competición. En 2005, una lesión de rodilla le obligó a abandonar cuando se hallaba metido de lleno en la pelea por la general. En 2006, una rotura de clavícula en la primera semana de la carrera lo envió hacia el mismo destino. Como precedente más reciente, la pasada temporada un pinchazo y un consecutivo corte en el pelotón lo dejaron sin opciones en una etapa llana, cuando se encontraba segundo en la clasificación general, siendo, finalmente, octavo.

El año de Valverde ha sido excelente hasta la fecha. Ganador de la Vuelta a Andalucía, la Vuelta a Murcia, el Gran Premio Miguel Indurain, la Flecha Valona y el Campeonato de España de Contrarreloj, además de firmar sendos segundos puestos en Lieja y el Campeonato de España en Ruta, el murciano llega al Tour dejando grandes sensaciones y optando a todo. De su suerte, su capacidad táctica y el estado de sus rivales dependerá su resultado final.

Outsiders

Andrew Talansky (Garmin-Sharp): Ryder Hesjedal se llevó el Giro de 2012 gracias a una táctica impecable de su equipo. Y este año el equipo Garmin volvió a jugar sus bazas con inteligencia para que Talansky se llevara la Dauphiné.

Un décimo puesto en el Tour del año pasado es la carta de presentación del americano. Sin embargo, su gran estado de forma en Dauphiné puede hacernos confiar en una buena actuación. Con unos Alpes descafeinados y con una sola contrarreloj larga, el recorrido podría ser propicio para sus características. Pero sobre todo, la inteligencia en carrera podría ser su principal baza junto con la vigilancia férrea que existirá entre los favoritos.

Rui Costa, el campeón del mundo, puede ser una de las grandes tapados de este Tour - ©El País

Rui Costa, el campeón del mundo, puede ser una de las grandes tapados de este Tour – ©El País

Rui Costa (Lampre-Merida): Tres etapas en el Tour (dos en la pasada edición) son el palmarés del Campeón del Mundo en la ronda gala. Sin embargo, por primera vez será el jefe de filas durante el mes de julio. En 2013, sacrificó su clasificación general para ayudar a Alejandro Valverde tras una avería mecánica que enterraría las opciones de pódium del murciano. Rui Costa asumió su papel de gregario a regañadientes, pero se acabaría llevando dos etapas antes de vengarse en el campeonato del mundo. En Lampre, por fin veremos su rendimiento como número uno de un equipo.

El ciclista portugués llega tras vencer su tercera Vuelta a Suiza consecutiva y tras quitarse la famosa maldición del maillot arcobaleno. Su temporada no estaba siendo mala, pero le faltaba quitarse esa espina de la victoria para llegar pletórico de confianza a Francia. El recorrido del Tour puede ajustarse a sus características, pero se puede dudar de su capacidad de gran fondista a lo largo de tres semanas.

En un Tour donde los favoritos se vigilarán tanto, no podemos descartar la sorpresa

Jurgen Van den Broeck (Lotto Belisol): 2014 vuelve a ser año par, por lo que parece un año propicio para que el belga firme una buena actuación en el Tour de Francia. La suerte ha querido que el ciclista del Lotto Belisol firmase sus dos grandes puestos en la Grande Boucle en 2010 y 2012, sumando dos abandonos en los años impares en los que ha participado en la ronda gala.

Se trata de un escalador reconocido y ha demostrado llegar en un gran estado de forma por lo visto en la Dauphiné. Si responde bien podría ser un corredor peligroso en la montaña, ya que jugaría sus cartas con total libertad y quizás eso le lleve a dar un susto a alguno de los grandes favoritos. Es el líder del Lotto Belisol, pero parte de sus compañeros se centrarán en trabajar para André Greipel en las llegadas masivas. Por lo tanto, muchos días tendrá que buscarse la vida en solitario.

Bauke Mollema (Belkin):  Su sexto puesto en el pasado Tour de Francia y su buen estado de forma en la Vuelta a Suiza son argumentos suficientes para que el ciclista holandés forme parte de esta lista. Mollema es un corredor “diesel”, que a lo largo de las tres semanas acabará haciéndose ver.

En la montaña su equipo será un bloque a tener en cuenta y este año sí que llega con todos los galones de jefe de filas. Veremos si desde la segunda línea de favoritos es capaz de conseguir algo importante e inquietar a los grandes capos de la carrera.

Su calidad es indiscuble, pero este no será el Tour de Joaquim Rodríguez - ©Canyon

Su calidad es indiscuble, pero este no será el Tour de Joaquim Rodríguez – ©Canyon

Joaquim Rodríguez (Katusha): Ver su nombre en una gran vuelta siempre ha sido garantía de éxito en las últimas ediciones. Sin embargo, en esta ocasión el objetivo de Purito en el Tour será muy diferente. Tras la caída que dio al traste con todas sus expectativas de hacer un buen Giro de Italia, el catalán vendrá al Tour a cazar etapas. De hecho, ya ha perdido suficiente tiempo en la clasificación general como para poder hacerlo.

El paso de los días hará mejorar su estado de forma y será un habitual de las etapas de montaña de la última semana. Pero del de Katusha solo podemos esperar espectáculo y victorias parciales. Quizás, cuando comencemos a hablar de la Vuelta a España su nombre sí que se encuentre entre el de los grandes favoritos.

A seguro otros nombres como Romain Bardet, Thibaut Pinot, Tejay Van Garderen, Richie Porte, Leopold König, Michael Kwiatkowski, Pierre Rolland, Mathias Fränk o el siempre incógnita en los últimos años Andy Schleck tienen algo que decir, eso sin olvidarnos de las siempre revelaciones en la lucha por el top-ten final, esos jóvenes que cada año aparecen pisando fuerte como este año podrían ser Darwin Atapuma Tom Dumoulin.

Más allá de la victoria global

Marcel Kittel también dará mucho que hablar en este Tour - ©Prensa Libre

Marcel Kittel también dará mucho que hablar en este Tour – ©Prensa Libre

21 días dan para mucho y no solo la lucha por la victoria global será lo importante. Habrá días para los sprinters y en el Tour de Francia no falta ninguno de los grandes nombres. Tras la baja de Cavendish por desafortunada caída del sábado, Marcel Kittel parte como gran favorito para las llegadas rápidas. Pero el alemán no debe bajar la guardia ante otros velocistas como André Greipel, Arnaud Démare o Peter Sagan. Este último, por ser el velocista más versátil, quizás sea el mayor favorito para el maillot verde.

Disfruten de estas tres semanas, porque como el Tour de Francia es algo que esperamos todo el año, pero que se pasa volando

Además la lucha por la montaña o por el maillot blanco estará muy igualada, ya que no aparece ningún gran favorito en el horizonte. Y no nos olvidemos de las victorias parciales, ya que en Francia ganar supone un prestigio especial para cualquier ciclista o equipo. Ya han comenzado estas tres semanas inolvidables de ciclismo. Disfrútenlas porque ya saben el Tour de Francia es como la suerte, algo que pueden esperar todo el año, pero que cuando llega pasa muy rápido.