Una historia de Mundial algo diferente

Goles, emoción, lágrimas y alegría. Todo ello forma parte de muchas de las historias imborrables que nos han dejado los Mundiales de fútbol desde que el balón comenzó a rodar en Uruguay 1930. Historias de fútbol, con protagonistas principales que acaban por convertirse en auténticas leyendas o héroes. Hombres que serán recordados para siempre. Pero un Mundial también es cultura, afición y un puñado de anécdotas que acaban terminando por ser olvidadas en una buena sobremesa. Y hoy vamos a hablar de una de esas anécdotas que sí que merecen ser recordadas.

Inglaterra conquistó su primer Mundial en casa, en 1970, pero por poco casi no puede levantar la copa - ©Taringa

Inglaterra conquistó su primer Mundial en casa, en 1970, pero por muy poco no se quedaron sin trofeo – ©Taringa

Veinte de marzo de 1966. A tres meses del comienzo de su Mundial, el Trofeo Jules Rimet desaparece en Inglaterra. Joe Mears, el presidente de la Federación Inglesa, aparece en el informativo de la BBC con el gesto desencajado pidiendo “tiempo y comprensión” por parte de los periodistas, ya que dice que la Federación ya tiene “suficiente presión”. La Copa, con más de 30 años de historia, estaba expuesta en el Central Hall de Westminster y, al parecer, fue substraída durante un oficio religioso. El mundo del fútbol se paraliza y se echa las manos a la cabeza por la pérdida de un trofeo que todos desean. Recuerden que el trofeo Jules Rimet (llamado así en honor al presidente de la FIFA) solo se quedaría en propiedad de la selección que lograra vencer un Mundial en tres ocasiones, y hasta la fecha ninguna lo había logrado.

“No sabemos qué ha podido pasar. Necesitamos tiempo y ya tenemos suficiente presión” – Joe Mers, presidente de la Federación Inglesa tras el robo del trofeo

Con el corazón en puño, la Federación Inglesa recibe una carta de rescate. En ella, pedían 15.000 libras a cambio de la Copa en un plazo de menos de veinticuatro horas. Aunque las autoridades afirmen que la Federación no va a pagar ni una libra por recuperar el trofeo, Scotland Yard prepara un dispositivo especial para intentar rescatar el Jules Rimet. Un rescate que se quedó en nada, ya que esa nota de rescate acabó siendo una farsa.

El perro Pickels, fue el gran héroe de esta historia. Años después, se rodaría una película sobre su gesta - ©Cultura Deportiva

El perro Pickels, fue el gran héroe de esta historia. Años después, se rodaría una película sobre su gesta – ©Cultura Deportiva

Después de una semana, el mundo del fútbol da el trofeo por perdido. Desde la FIFA y la Federación Inglesa ya se empiezan a buscar alternativas para forjar una copa que se pueda entregar en ese Mundial, hasta que en las afueras de Londres se produce el milagro. Un perro, sí, leen bien, un perro encuentra el Jules Rimet entre unos árboles. Desde entonces, el perro Pickels se convierte en el perro más famoso de toda la historia del fútbol.

La copa fue encontrada una semana después entre los árboles por el gran héroe de esta historia: el Perro Pickles

David Corbett paseaba a su perro como otra tarde cualquiera, y Pickels se acercó a olfatear algo entre las árboles. Corbett pensó que se trataría de comida, pero al ver un objeto brillante se acercó a investigar. Entonces, Corbett coge una copa, que “pesa bastante”, y comienza a leer sus inscripciones: “Alemania Occidental, Brasil, Uruguay…..¡la Copa del Mundo!”. Corbett corrió a la comisaría más cercana y el trofeo regresó a la Federación Inglesa. Un alivio para ellos, que tendrán que agradecer al perro Pickels la primera victoria del Mundial de 1966, la que les permitió recuperar una Copa que Inglaterra acabaría levantando ese verano en su casa.

Brasil ganaría el Mundial por tercera vez en Mexico de la mano de Pelé. Desde entonces, el Rimet era suyo - ©RTVE

Brasil ganaría el Mundial por tercera vez en Mexico de la mano de Pelé. Desde entonces, el Jules Rimet era suyo – ©RTVE

El triunfo de Inglaterra fue parcial, ya que el Jules Rimet solo tuvo que esperar cuatro años más para tener un propietario final: la Federación Brasileira. La canarinha conquistó en Mexico 70 su tercer campeonato y tuvo el honor de conquistar el soñado trofeo para siempre. Sin embargo, trece años después, la Copa fue robada en Río de Janeiro y nadie fue capaz de recuperarla. Quizás, ni Pickles hubiera sido capaz de hacer nada, ya que el trofeo fue fundido y desde entonces la Federación Brasileña se tiene que conformar con exponer en sus vitrinas una réplica del Rimet.

El trofeo Jules Rimet volvió a desaparecer en 1983 y esta vez nadie fue capaz de encontrarlo

Así termina la historia del primer trofeo de la Copa del Mundo. Una Copa deseada por muchos de forma ilegítima, pero que encontró su propietario en el lugar correcto: el terreno de juego. En 1974, en el Mundial de Alemania Federal, la FIFA creó un nuevo trofeo que representa a dos figuras humanas sosteniendo un balón de fútbol. Un trofeo que nunca tendrá un propietario definitivo y que todos aspiran a levantar en menos de un mes en el Estadio Maracaná de Brasil. Pero esa ya es otra historia. Y también la contaremos en Compostimes.