Deporte y televisión: Friday Night Lights

Friday Night Lights contiene todos los elementos propicios para crear una de esas series repelentes que podemos ver en Disney Channel: un instituto estadounidense, un equipo de fútbol americano, el quarterback guapo y su novia animadora, el jugador duro pero que en el fondo tiene buen corazón, el chico tímido que intenta hacerse un hueco en el equipo… una gran cantidad de tópicos y elementos recurrentes en esas series adolescentes que, en este caso, sólo sirven como telón para ocultar detrás la que es una de las mejores series de temática deportiva de la historia.

En el apartado de la ficción televisiva, el deporte como temática principal nunca ha terminado de cuajar en un producto realmente sobrio. Friday Night Lights es una de las pocas series que lo ha conseguido

Es bien sabido que, en líneas generales, el deporte y el mundo audiovisual no acostumbran a encajar del todo bien. Hay excepciones, por supuesto, y muchas de ellas de gran calidad y aceptación, pero todas éstas pertenecen al ámbito cinematográfico o documental. En el apartado de la ficción televisiva, el deporte como temática principal nunca ha terminado de cuajar en un producto realmente sobrio. Friday Night Lights es, muy probablemente, uno de los pocos casos en los que se ha conseguido realizar una serie de una calidad relevante, si bien no ha tenido un gran alcance en cuanto a popularidad; aunque lo cierto es que quien la ha visto habla maravillas de ella.

Esta serie de Peter Berg, basada en una novela del mismo nombre obra de H.G. Bissinger, fue emitida en televisión entre los años 2006 y 2011, a lo largo de cinco temporadas. La historia tiene lugar en Dillon, situado en el estado de Texas. En este pequeño pueblo ficticio, el fútbol americano se vive prácticamente como una religión: en el pasado, el equipo del instituto fue uno de los mejores de la competición estatal, y todos los habitantes de Dillon sueñan con poder rememorar viejos tiempos y volver a alzarse con el campeonato.

Gran parte del reparto de la primera temporada de FNL | todoseries

Gran parte del reparto de la primera temporada de FNL | todoseries

Aunque la temática principal gira inevitablemente en torno al deporte, Friday Night Lights habla más bien sobre la vida a través del deporte, pero lo hace tratando los temas y los personajes desde una perspectiva lo suficientemente profunda. Ahí reside el mérito de FNL: en que consigue atrapar al espectador a pesar de que cuenta una historia tan banal e irrelevante como la de un equipo de fútbol americano de instituto. De hecho, y aunque suene sorprendente, ni siquiera es necesario tener unos conocimientos previos sobre las normas o la dinámica del juego para entender la serie. Y es que Friday Night Lights es mucho más que una serie deportiva. Trata de fútbol americano, sí, pero también profundiza en el estilo de vida de los habitantes de un pueblo estadounidense y en los problemas comunes del día a día… pero no rehúsa de tratar otros temas más polémicos como pueden ser la religión, el racismo, el dopaje, el aborto, etc., todos ellos analizados desde una perspectiva madura y que va más allá de la superficialidad.

La serie establece un paralelismo muy evidente entre el deporte y la vida. Utiliza el primero como metáfora de la segunda. FNL extrae la gran variedad de valores positivos que están inexorablemente arraigados al deporte y los aplica al mundo real, partiendo desde una premisa tan básica como importante: la necesidad de esforzarse para alcanzar el éxito. A partir de ahí se subdividen todos los demás, como pueden ser el trabajo en equipo, la lucha frente a las adversidades, la convicción de dejarse la piel por cumplir un sueño… Así, en la serie hay dos frases recurrentes que definen a la perfección la esencia de la misma. La primera, ‘Texas forever’, hace alusión al cariño que los jóvenes le tienen a su pueblo natal, y la segunda, ‘Clear eyes, full hearts, can’t lose’ (Con la mirada limpia y el corazón puro, no perderemos) es el grito de guerra de los Panthers antes de los partidos.

Una de las mayores fortalezas de la serie reside precisamente en esos valores que transmite, y eso es algo que está claramente personificado en el ‘coach’ Eric Taylor (Kyle Chandler, conocido también por participar como secundario en Argo o The Wolf of Wall Street). Él es el entrenador de los Dillon Panthers: el hombre hecho competitividad. Tan exigente como comprensivo, ama el deporte y todo lo relativo al entorno del mismo. Es un motivador nato, y una de las señas de identidad de Friday Night Lights son sus inconfundibles discursos. Para Eric Taylor hay dos cosas por encima de todo: su equipo y su familia. En la serie también juega un papel fundamental su esposa  Tami (Connie Britton). Esta pareja es, según no pocas webs de series, una de las mejores del panorama de ficción televisivo reciente.

Eric Taylor (Kyle Chandler) y Matt Saracen (Zach Gilford) en una escena durante un partido.

Eric Taylor (Kyle Chandler) y Matt Saracen (Zach Gilford) en una escena durante un partido.

El resto de personajes son, en su mayor parte, los alumnos del instituto (entre los cuales se encuentran los jugadores de los Panthers). Quizás uno de los motivos que explican que la serie alcance cierta madurez y profundidad dramática reside en que los chicos, teóricamente en edad adolescente, están interpretados por actores que superan en varios años la veintena, hecho que resta credibilidad pero que lo compensa implicando un aumento relevante en el nivel interpretativo. Muchos de estos actores jóvenes (Zach Gilford, Taylor Kitsch, Minka Kelly, Aimee Teegarden, Scott Porter, etc.) encontraron en Friday Night Lights su primer gran trabajo, y pese a su poca experiencia, demostraron estar preparados con creces para hacerse un hueco en el mundo de la actuación.

Friday Night Lights logra un gran realismo en las escenas correspondientes a los partidos, con una gran dedicación en el apartado técnico que los hace muy vistosos y agradables de ver

En términos de realización, cabe destacar por encima del resto las escenas correspondientes a los partidos de fútbol. Uno de los problemas más comunes a la hora de grabar un evento deportivo ficticio está en lo complejo que resulta llevar a cabo los movimientos concretos para que no quede en evidencia que hay un guión detrás. Lograr el realismo en un partido de fútbol americano no es nada fácil, y sin embargo en Friday Night Lights esta verosimilitud  está extremadamente cuidada, y desde el punto de vista de la dirección de fotografía las secuencias de los partidos son visualmente muy atractivas.

Así, podemos definir Friday Night Lights como una serie que utiliza el fútbol americano como eje central y, al mismo tiempo y aunque pueda sonar paradójico, como una simple excusa para hablar sobre la vida de los habitantes de un pequeño pueblo perdido en mitad de Texas. Tan sencillo como esto, y tan complejo como conseguir algo que a primera vista puede parecer utópico: que una serie sobre fútbol americano pueda ser considerada una obra de arte televisiva.

 Foto portada: todoseries