Nokia, quién te ha visto y quién te ve

“Con lo que tú has sido…”

Corría el año 1865 y en Finlandia nacía Nokia. Una empresa que fabricaba papel, cuyo nombre lo coge de un río cercano a una de sus fábricas, el Nokianvirta. En los años 60 empezó a entrar en el sector de las telecomunicaciones, fabricando equipos de transmisión por microondas, y es en 1984 cuando Nokia introduce en el mercado de su país el primer teléfono móvil, el Mobira Talkman:

mobira-talkman

Cómodo y ligero

No es hasta los años 90 cuando empieza a dominar el mercado. En 1998 Microsoft intenta, por primera vez y sin éxito, asociarse con Nokia. Era Bill Gates por aquel entonces el CEO de Microsoft y propone a la empresa finlandesa crear un sistema operativo conjunto. Nokia rechaza el acuerdo y se involucra en Symbian, un sistema operativo propiedad de diferentes telecos y del que acabará siendo dueña la finlandesa en 2008.

nokia galoscher

Cuando Nokia no fabricaba nada que tuviese que ver con móviles…

A finales del milenio pasado Nokia consigue dominar el mercado gracias a dispositivos que funcionan de forma sencilla, rápida y que aguantan bien golpes e imprevistos físicos. Como representantes de esta cruzada, recordaremos siempre a dispositivos como el Nokia 5110 o el 3310. Este último aún a día de hoy se sigue mencionando como “el indestructible”, protagonista de diversos memes en internet.

nokia 3310

Nokia consigue tal dominio del mercado mundial, que en 2003 es la responsable del 25% de las exportaciones del país, y en 2004 esta empresa llega a representar el 3’5% del Producto Interior Bruto. Es su época dorada. Todo el mundo tiene, o quiere, un Nokia. Desde 2001 a 2007 domina con superioridad sobre toda la competencia. En estos años no se cansa de invertir en su departamento estrella, el de I+D, sacando todo tipo de modelos y probando diseños de lo más extraño; algunos con relativo éxito y otros convirtiéndose en iconos de la historia de la tecnología.

Nokia consigue tal dominio del mercado mundial, que en 2003 es la responsable del 25% de las exportaciones del país, y en 2004 esta empresa llega a representar el 3’5% del Producto Interior Bruto.

Un modelo que reúne las características más curiosas que Nokia podría haber aunado en un solo teléfono fue el Nokia N-Gage, que salió a finales de 2003. Gracias a que he sido un feliz poseedor de este móvil, puedo decir que era objetivamente bueno, de alta calidad; pero visto desde el exterior, con su diseño y tamaño, causa bastante reactancia:

N-Gage

Este sistema reunía en un solo dispositivo una consola de videojuegos, una radio FM, un reproductor MP3 y un smartphone de última generación con el sistema operativo estrella de Nokia, el Symbian S60. En él se podían instalar programas a placer, ver fotografías y reproducir vídeos. Eso sí, dado que su diseño dejaba bastante que desear, se le denominaba “la empanadilla”. Y tenía más defectos que los apreciables a simple vista. Por ejemplo, para cambiar de juego había que quitar la batería (menos mal que todos teníamos pirateada la consola y no necesitábamos pasar por tal suplicio), y para hablar por él había que tenerlo colocado tal que así:

mobile-review.com

mobile-review.com

Otro de los buques insignia de esta época fue el Nokia 6600, también conocido como “el huevo”. Creo que, teniendo en cuenta el año que salió, este fue el mejor móvil de esta empresa. Estamos en 2003, y aparece en el mercado un smartphone con capacidad para hacer todo lo que hacía la N-Gage y además posee cámara de fotos.

6600

En el año 2005 empezamos a ver algo preocupante. Los Nokia con Symbian s60 tienen un pequeño problema que cada día es mayor: se vuelven lentos. Sí, como Windows. Pueden hacer muchísimas cosas, tienen infinidad de funciones, pero conforme pasan los meses pasan de “volar” a “petarse”.

En 1998 aparecen los Nokia 5110. En la TV se publicitan con los primeros anuncios que usan el eslogan "Connecting People". Yo jugaba al Snake con el de mi madre.

En 1998 aparecen los Nokia 5110. En la TV se publicitan con los primeros anuncios que usan el eslogan “Connecting People”. Yo jugaba al Snake con el de mi madre.

Nokia no es capaz de solucionar este problema, y ante esto empieza a introducir en el mercado teléfonos con otro sistema operativo, el S40. Lleva un nombre parecido a los S60, para que la gente siguiese pensando que era un sistema operativo Symbian. Pero nada más lejos de la realidad, es otro sistema desarrollado por Nokia y que intenta crear móviles ligeros y rápidos sacrificando así muchas de las funcionalidades del anterior sistema operativo. El Nokia 5200 o el Nokia 6280 fueron claros ejemplos de este cambio de tendencia. Móviles de gran éxito, uno de gama media y otro de gama alta, que llevaban en su interior el sistema S40.

A la izquierda, el Nokia 5220. A la derecha el 6280.

A la izquierda, el Nokia 5200. A la derecha el 6280.

En los siguientes años empezamos a sufrir la caída de Nokia. Su sistema operativo está obsoleto, pero siguen lanzando móviles basados en el S60. Vivimos la llegada de las pantallas táctiles, y Nokia, en un continuo cambio de estrategia, decide empezar a cubrir únicamente el mercado low-cost, dejando la gama alta con móviles sin nivel. Años después volvimos a ver a otra empresa que, en su desesperación, tomó esta decisión para intentar salvar los muebles… pero con idéntico fatídico resultado: Blackberry. Una época en la que parecían que regalaban las 8520 en las puertas de los institutos, destrozando así la identidad corporativa de la marca.

Vivimos la llegada de las pantallas táctiles, y Nokia, en un continuo cambio de estrategia, decide empezar a cubrir únicamente el mercado low-cost.

Todas estas decisiones erróneas llevaron a que la competencia se los fuese comiendo: el iPhone, que apareció a principios de 2007, la llegada de Android y por aquel entonces también RIM con sus BlackBerry. Cuando Nokia despertó, todo el mercado había pasado de tener móviles normales a tener móviles smartphone, por lo que se habían quedado sin nicho. Los dispositivos inteligentes de Nokia entre los años 2009 y 2011 no llegaban ni a la suela de los zapatos de los Nexus de Google, los iPhone de Apple, los Galaxy de Samsung o las BlackBerry de RIM.

En la desesperación es difícil tomar decisiones acertadas. Es más, normalmente lo primero es consecuencia de lo segundo. Y es por eso que Nokia decide hacer lo que 13 años atrás rechazó, aliarse con Microsoft. Aparece la figura del caballo de Troya, el hombre que acabará por destruir lo que en su día fue la empresa con mayor capitalización de todo el continente: Stephen Elop.

edificio

Este directivo llega desde Microsoft una vez que la empresa finlandesa decide, en 2011, aliarse con los de Redmond. Si en 2007 Nokia tenía el 50% del mercado smartphone, a finales de 2012 no llega al 4%. Este antiguo empleado de Microsoft, incorporado como nuevo CEO (consejero delegado) de Nokia, destruye todos los proyectos de I+D y el desarrollo de sistemas operativos alternativos, como el Meego. Así, la única dirección que llevaría la empresa a partir de entonces sería fabricar teléfonos con el Windows Phone incorporado. Además, lleva a cabo campañas de publicidad que causaron vergüenza ajena. Publicitaron un móvil en 2012 utilizando una única propuesta de venta: la estabilidad de su cámara de vídeo al grabar. Se descubre gracias a The Verge, pocos días después, que el supuesto vídeo no fue grabado con un Nokia sino con una cámara profesional de vídeo. Y lo que es más gracioso, esto sale a la luz porque la cámara profesional sale reflejada en una ventana en el propio anuncio.

Aparece la figura del caballo de Troya, el hombre que acabará por destruir lo que en su día fue la empresa con mayor capitalización de todo el continente: Stephen Elop.

Las acciones de la compañía, desde la llegada de este hombre hasta la venta completa de la empresa el 25 de abril de este año, pasaron de 11 a 4 dólares y las ganancias cayeron un 95%. Stephen Elop acabó de matar a Nokia desde dentro y la vendió a precio de saldo a Microsoft, donde ahora ha vuelto a integrarse como directivo. Así se demuestra cómo Microsoft premia a los directivos que hacen de topo en las empresas ajenas, porque si fuese por méritos objetivos probablemente estaría en la calle, viendo las horribles cifras con las que sacudió a Nokia.

Las acciones de la compañía, desde la llegada de este hombre hasta la venta completa de la empresa el 25 de abril de este año, pasaron de 11 a 4 dólares y las ganancias cayeron un 95%.

Desde hace una semana Nokia ha dejado de existir tal como hasta ahora la conocíamos. Ha vendido toda su división de telecomunicaciones y móviles a Microsoft, quedando como un departamento de la empresa americana y sólo siendo dueña de algunas patentes cuyo derecho de explotación está en manos de los de Windows. Disconnecting people.