Vanguardias históricas: fauvismo, el primer paso

En los primeros años del siglo XX el arte tal y como se conocía hasta el momento empieza a cambiar, así como la realidad, por lo que el arte que la representa tiene que cambiar con ella. El arte que se hace hasta el momento ya no satisface, y a través de las vanguardias se va a acabar rompiendo cada pilar en el que el este se había sustentado hasta el momento.

Las protagonistas de este cambio serán las vanguardias históricas: una serie de movimientos artísticos que encontramos en la primera mitad del siglo XX. Intentan conseguir un arte radicalmente diferente a todo lo que se había hecho hasta el momento, para reflejar una realidad radicalmente diferente a la que había existido hasta el momento. Son movimientos utópicos que creen en el poder transformador del arte, y tienen una base teórica y un ideario en el que las obras plásticas se sustentan. La actitud que predomina es la de innovación y provocación: los artistas son conscientes que de que están protagonizando una época diferente en el campo del arte, de que son responsables de crear lo que nadie ha creado.

André Derain, El puente de Charing Cross (1905)  | wahooart.com

André Derain, El puente de Charing Cross (1905) | wahooart.com

El fauvismo es, cronológicamente, una de las primeras vanguardias que encontramos. A pesar de esto, no es la primera que empieza a hacer temblar los cimientos en los que el arte se llevaba sustentando desde el Renacimiento. Movimientos artísticos del siglo XIX como Romanticismo, Realismo y especialmente Impresionismo y Post Impresionismo allanan camino. Las vías tradicionales del arte se empiezan a agotar y a través de estos movimientos se buscan nuevos caminos: para ellos la plasmación del mundo de la forma más realista posible , o convencionalismos de representación que hasta el momento eran sagrados como la perspectiva o el volumen ya no son tan importantes como en épocas anteriores. Con las propuestas de estos movimientos comienza la ruptura con el arte tradicional que las vanguardias llevarán a sus últimas consecuencias.

Las diferentes vanguardias explorarán diferentes caminos, y el del fauvismo será el color. No será la vanguardia más rupturista, pero será de influencia capital para movimientos posteriores. Nace alrededor de un grupo de artistas formados en torno al simbolista Gustave Moureau,  hacia 1904. Tras una etapa de formación, la mayoría de fauvistas van a desvincularse del movimiento para relacionarse con otras vanguardias o para desarrollar su propio estilo, en el que se mantendrán el resto de su carrera.

Henri Matisse, Armonía en rojo 1909 | nelmezzodelcammin.es

Henri Matisse, Armonía en rojo 1909 | nelmezzodelcammin.es

El fauvismo hereda varios elementos de movimientos como el post impresionismo, especialmente en su primera época: es un movimiento sintético, pero capaz de crear algo nuevo a través de esta síntesis. Su principal preocupación es el color, y a través de él lleva a cabo la ruptura con un principio del arte tradicional: la imitación de la realidad. Para el fauvismo, el color en la obra no tiene por qué tener que ver con el de la realidad representada. El color fauvista es un color arbitrario, libre. Se aplica en pequeñas manchas, herencia de autores como Signac o Seurat, o en grandes manchas de color plano que recuerdan a post impresionistas como Paul Gauguin.

Al conceder total protagonismo al color y desvincularlo de la realidad, no solo se rompe la mímesis. Las manchas planas de color también llevan a romper principios como la consecución de volumen. Uno  de los medios de los que el arte se vale para lograr volumen es la gradación tonal: variar la intensidad de un color en función de la luz. Si el color es plano, si su intensidad no varía, el volumen se pierde: las obras fauvistas son totalmente planas. Todos los elementos de la obra aparecen llevados a primer plano.

La realidad pictórica en las obras fauvistas se construye por primera vez a través del color, y no a través de perspectiva, volumen, luz,  tridimensionalidad o cualquiera de los convencionalismos en los que el arte tradicional se basaba.

Raoul Dufy, Casas viejas en Honfleur (1906) | http://artesvisualescolegiosantaines.blogspot.com.es/

Raoul Dufy, Casas viejas en Honfleur (1906) | http://artesvisualescolegiosantaines.blogspot.com.es/

A pesar de suponer una de las primeras rupturas conscientes de los principios artísticos fundamentales, el fauvismo  no es una vanguardia con especial intención de provocación. Para un ciudadano del momento, ver obras como estas tenía que ser chocante, pero nada comparado con lo que vino después. Los fauvistas tenían intención rupturista, pero también intentaban agradar. La elección del color y de elementos como los arabescos responden a esta intención, así como la elección de temas: paisajes, retratos, bodegones…

De los diferentes artistas que integran el fauvismo, Henri Matisse es más representativo, pero muchos otros formaron parte del movimiento, como Maurice Vlaminck, André Derain o Raoul Dufy. Cada artista empezará explorando los principios del fauvismo pero derivará en otros movimientos o desarrollará su propio lenguaje. Cuando la experimentación con el color se agota, se empieza explorar con otros elementos, y se deriva a otras vanguardias y caminos, pues el fauvismo es una parte en un fenómeno artístico de mayores dimensiones. No supone una ruptura radical: no es la intención que tiene. Pero reúne una herencia de ruptura, y el camino que abre será fundamental para el desarrollo del arte del siglo XX.

Maurice Vlaminck, Paisaje con árboles rojos (1906) | artesvisualescolegiosantaines.blogspot.com.es/

Maurice Vlaminck, Paisaje con árboles rojos (1906) | artesvisualescolegiosantaines.blogspot.com.es/

Gracias Luisa, por el asesoramiento plástico.