Sobre lo que dijo y no pudo decir Garzón

“¡Queremos pasar!”

Diversas generaciones se impacientaban delante de una puerta. “El aforo es limitado”, decía la mujer que la custodiaba. La entrada al salón de actos del Hotel Araguaney fue testigo de la llegada del exjuez Baltasar Garzón. Entonces, los gritos cesaron para dar paso a los aplausos. Y la muchedumbre se introdujo en la sala a pesar de las restricciones. Eran las ocho y diez de la tarde. La conferencia No a la impunidad. Sobre corrupción y derechos humanos empezaba ligeramente tarde.

Manuel Rivas, Baltasar Garzón y Tareixa Navaza / © Paula Pérez Fraga

Manuel Rivas, Baltasar Garzón y Tareixa Navaza / © Paula Pérez Fraga

Después de los agradecimientos de la periodista Tareixa Navaza, comenzó la charla. Anunciaba Garzón: “Yo, como Paco Umbral, he venido aquí a hablar de mi libro”. Que en este caso es la Fundación Internacional Baltasar Garzón, FIBGAR. Su escritor y patrón, Manuel Rivas, dejó constancia de su admiración personal y profesional por el presidente de la Fundación. Haciendo gala de ese afecto declaró que Garzón aporta esperanza y añadió: “É un xuiz pioneiro na loita a favor dos dereitos humanos, en contra da corrupción, do terrorismo, do narcotráfico…”.

El jurista habló después del escritor adquiriendo el protagonismo hasta el final de la jornada: “Estaba tan a gusto oyéndote que se me escaparon las ideas”, así demostró que el afecto era mutuo. Su discurso estuvo marcado por la crítica al Gobierno. El conferenciante piensa que a la clase política le da miedo las protestas. “Es un miedo escénico”, dijo. También hizo una mención a la última polémica del Ministro de Educación, Cultura y Deporte: “Wert no estuvo ayer en los Goya, pero tampoco está en las becas Erasmus. Está como quien oye llover, pero no es el único, pasa lo mismo con el resto de ministros”.

Actualmente la actividad del presidente de FIBGAR se está desarrollando en países lationamericanos “en defensa de los derechos humanos y de la jurisdicción universal“. El exmagistrado se expresó contrario a la modificación de la Ley Orgánica 1/2009. Esta ley permitía investigar crímenes de otro Estado, pero se negó esta capacidad con la reforma que votaron conjuntamente PP y PSOE. En palabras de Garzón, eliminar esto supone “dejar de investigar los atentados y la repercusión de los crímenes contra la raza humana”.

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Como consecuencia del aforo completo, muchas personas decidieron estar de pie dos horas para escuchar la ponencia del jurista / ©Paula Pérez Fraga

Baltasar Garzón admitió que tiene envidia de países como Argentina porque la educación trata la represión de la dictadura y según él, eso no ocurre en España. Se defendió al decir que estuvo años luchando a favor de las víctimas del fraquismo, por eso no entiende las palabras de Ángeles Pedraza, Presidenta de Víctimas del Terrorismo, al declarar que el exjuez ha equiparado a las víctimas del franquismo a las de ETA. Y en la conferencia se defendió con las siguientes palabras: “Miren, a mí me da igual, son víctimas. No debe existir esa categorización”. De esta manera criticó la utilización de los perjudicados como arma política.

Baltasar Garzón: “No me parecieron justos los procesos que sufrí. Pero hay que cumplirlos. Puedes ejercer el derecho a no contestar, a no recordar, pero no a mentir.”

Garzón admitió durante la velada no ser un “catastrofista con el sistema actual”. Lo que reclama el jurista es que cambie el paradigma político: “Lo que queremos en España es que cambie el cliché de participación política. Muchos políticos son corruptos, otros no, como cualquier otro colectivo”. El Caso Gürtel, que investigó y juzgó y por el que fue inhabilitado a causa de unas escuchas, dice ser la consecuencia de una “diarrea legislativa” que consolida algunos altos cargos. “Se retocan las leyes y luego llegamos a un escándalo de corrupción mayor, Gürtel. Dinero que sale a paraísos fiscales”. Así mismo también se expresó de otra forma sobre el tema: “No hace falta presiones para que haya corrupción. Muchas veces se ofrecen”.

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Uno de los muchos carteles convocando una manifestación para acudir al acto en la Facultad de Historia / © Paula Pérez Fraga

El acto concluyó sin sobresaltos. Aunque no se podría decir lo mismo de la conferencia que le seguiría al exmagistrado a la mañana siguiente en la Facultade de Ciencias de la Educación. Un grupo reducido de personas, pertenecientes a colectivos como la Organizaçom Estudantil Independentista, AGIR, boicotearon la charla del ponente, tal y como publicamos ayer: Uno de los jóvenes de AGIR afirmó que “es inadmisible que una universidad pública invite a un “torturador”. También explicó que lo calificaban de esa manera por haber hecho la vista gorda ante la vulneración de los derechos de los presos vascos y catalanes.» Por otra parte, Garzón se defendió así: “¿A mí me venís a hablar de dictadura cuando yo he dedicado mi carrera a resarcir a las víctimas?”

Integrante de AGIR: “Está denunciado por Amnistía Internacional por non investigar as torturas. El non quere investigalas”

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Aglomeración en la Facultad de Historia / © Paula Pérez Fraga

Llegadas las 12 de la mañana, una aglomeración de gente se apelotonó delante del Aula Magna de la Facultade de Xeografía e Historia, donde se suponía que Baltasar Garzón se iba a presentar. Pero después del incidente en la Facultade de Ciencias de la Educación, ya había rumores de que no asistiría a su última charla sobre Verdad, Justicia y Reparación. Más de cuatro fuerzas de seguridad escoltaban la puerta. En su interior, lleno antes de tiempo, periodistas y estudiantes tenían esperanza de que se presentase el invitado de honor. Sin embargo, finalmente tan solo pudieron ver en pantalla un documental. No hubo tregua para AGIR. Una vez más, con gritos e intolerancia hacia las personas que respondían a sus acusaciones: “Pero cala xa! E toma a medicación”, arremetió un integrante de AGIR contra una mujer. También hubo frases contra el invitado ausente que vociferaban a coro algunos: “Fóra fascistas da Universidade”. Antón Losada, que iba a participar en la conferencia a las 12, expresó así su desengaño:

El paso del jurista por Santiago de Compostela quedó eclipsado por varios desencuentros. Los protagonistas fueron voces disonantes en contra de la visita gestionada con dinero público. Aún así, el exjuez pudo pronunciarse. Esto es lo que dijo y también lo que no dijo, o no le dejaron decir a Baltasar Garzón.

Texto elaborado por Paula Pérez FragaIrene Picallo Doce. Foto destacada: Irene Picallo Doce.