Liga BBVA 2013/14: uno a uno

Tras 21 jornadas disputadas, la liga BBVA se encamina hacia la parte más vibrante de la temporada. Superado el ecuador de la misma, entramos en una etapa crucial, en la que el margen de error es mínimo, por lo que parece un momento idóneo para analizar lo que nos ha deparado hasta ahora el campeonato liguero.

En cabeza, empatados con 54 puntos, están el FC Barcelona y el Atlético de Madrid. En el seno blaugrana, pese a que el equipo está haciendo una temporada casi intachable en cuanto a números (tan sólo han dejado escapar 9 puntos de 63 posibles),  ha habido y hay un cierto malestar. Las críticas hacia el hiperbolizado ‘cambio de estilo’ que ha generado la llegada del técnico Gerardo Martino, unido a las lesiones en jugadores importantes como Víctor Valdés o Leo Messi, o un evidente bajón de rendimiento de dos de los pilares de este Barça (Xavi e Iniesta), han sido continuas y sistemáticas desde que el balón echó a rodar allá por el mes de agosto. Pese a todo, como digo, el conjunto azulgrana está cuajando una temporada notable, pues su gran fichaje en el periodo estival, Neymar, se ha aclimatado a la perfección a la liga española, y otros jugadores como Busquets, el otrora maltratado Alexis, o Pedrito, están contribuyendo en buena medida a mantener al Barcelona al frente de la clasificación.

En el coliderato se sitúa un Atlético de Madrid que sigue sorprendiendo a propios y extraños. Con el mejor comienzo de temporada de su historia, el equipo dirigido por ‘El Cholo’ Simeone ha presentado su candidatura al título liguero, aunque es, a priori, el más débil de los tres aspirantes, a tenor del presupuesto del que dispone cada uno de ellos. Diego Costa, que se ha convertido en uno de los atacantes referentes en el panorama internacional, es la punta de lanza de un Atlético que cuenta con jugadores de la calidad de Arda Turán o Koke. Sin embargo, quizás la mayor fortaleza de los rojiblancos reside en su alta intensidad y solidez defensiva, además de un sentido y trabajo táctico que permite a los colchoneros disputarle la Liga a los dos grandes del fútbol nacional.

El tercero de los aspirantes es el Real Madrid, que pese a llegar a descolgarse a cinco puntos de los líderes en algún compás de la temporada, ha logrado acercarse a uno en las últimas jornadas. Un inicio dubitativo ha ido dando paso a un proyecto que, si bien en ocasiones sigue presentando dudas en cuanto a su estilo de juego, ha ganado en dominio y solidez, debido tanto a la recuperación de Xabi Alonso como a la explosión de Luka Modrić, que dotan al centro del campo madridista de la calidad que necesita un equipo grande en la zona de creación. La notable mejoría en el juego combinativo, unida a la velocidad que imprime el equipo merengue en la línea del ataque, con Cristiano Ronaldo a la cabeza, ha provocado que el Real Madrid haya logrado reengancharse a la lucha por el campeonato.

Real Madrid, Atlético y Barcelona serán los tres equipos que se disputen la Liga | Fuente: rtve

Real Madrid, Atlético y Barcelona serán los tres equipos que se disputen la Liga | Fuente: rtve

A una cierta distancia, en cuarto puesto, aparece el Athletic de Bilbao, con el objetivo prioritario de mantener su posición para clasificarse para la Champions League la próxima campaña. Tras la discreta temporada completada por el club vizcaíno en la 2012/13, este año el juego y los resultados están siendo mucho mejores de lo esperado, bajo el mando de Ernesto Valverde. La gran fuerza de este Athletic está, probablemente, en el centro del campo, donde aúna futbolistas de una gran calidad técnica y despliegue físico, como Iturraspe, Mikel Rico o Ander Herrera. Sin embargo, es un equipo que destaca por ser un bloque compacto, con buenos futbolistas en todas las líneas. El nuevo San Mamés, que todavía no ha visto perder a su equipo como local en el torneo liguero, sueña con escuchar la música de la máxima competición europea, algo que no sucede desde la 1998/1999.

En quinta posición aparece un recién ascendido, el Villarreal, que ha vuelta a la categoría de oro del fútbol español dispuesto a saltarse el conocido como ‘año de transición’ y con el objetivo de clasificarse para jugar en Europa la próxima campaña. Lo curioso probablemente es que el ‘submarino amarillo’ mantiene en gran parte el bloque que consiguió el ascenso el año pasado, con dos jugadores ya experimentados en la primera división como son Bruno Soriano y Cani a los mandos de la máquina. Su buena temporada se está viendo respaldada por una plantilla equilibrada y que sabe perfectamente a lo que juega. Marcelino García Toral apuesta por un fútbol vistoso, basado en la posesión y en la rápida circulación del esférico, lo que ha permitido al equipo castellonense ser el único que, hasta la fecha, ha conseguido sacar algo positivo contra, al menos, dos de los tres candidatos al título (logró empatar de forma meritoria contra Real Madrid y Atlético).

En la última posición que da derecho a disputar competiciones europeas aparece la Real Sociedad. Pese a un comienzo un tanto irregular, los donostiarras han conseguido ascender a los puestos de honor de la clasificación. Con la base del equipo exactamente igual a la que el año pasado logró una meritoria cuarta plaza (salvo por la baja de Illarramendi), los pupilos de Jagoba Arrasate siguen destacando por su verticalidad y sus rápidas transiciones, demostrando que se puede jugar de forma atractiva sin tener el dominio del balón en la mayor parte del encuentro. La mayor fuerza del equipo txuri-urdin está en la línea de la mediapunta, con varios futbolistas muy técnicos entre los que sobresale Antoine Griezmann, que está confirmando a base de goles que está llamado a ser uno de los delanteros referentes en el panorama internacional en un futuro no muy lejano. Otra de las asignaturas pendientes de esta Real Sociedad está en la delantera, donde Agirretxe y Seferovic están completando una temporada un tanto escueta en cuanto a juego y cifras goleadoras. El objetivo del conjunto guipuzcoano será, pues, clasificarse al menos para la Europa League.

La séptima plaza la ocupa el Sevilla, equipo venido a menos en los últimos años. Esta temporada se presentaba ciertamente complicada para los hispalenses, debido a la marcha de sus dos mejores jugadores rumbo a Manchester: Jesús Navas y Negredo. Sin embargo, el equipo dirigido por Unai Emery ha logrado una serie de buenos resultados que le ha permitido acercarse a los puestos que dan derecho a participar en competiciones europeas, y en esta segunda mitad de la campaña el objetivo será acabar entre esas seis primeras posiciones. Sin embargo, la plantilla no ofrece demasiadas alegrías, y está siendo la explosión definitiva de Rakitic, junto al buen hacer de Bacca de cara a portería, lo que permite al Sevilla establecerse cerca de los puestos nobles. Emery ha conformado un equipo físico y compacto, pero extremadamente irregular, capaz de ponerles las cosas difíciles a los conjuntos punteros, pero también de no saber sacar adelante un encuentro frente a los últimos de la clasificación.

A tenor de lo visto hasta ahora, parece que Athletic, Villarreal, Real Sociedad y Sevilla serán los equipos que luchen por situarse entre la cuarta y séptima posición, a expensa de una posible recuperación del Valencia o algún equipo que entre en esta pelea de forma sorprendente.

El que sí está completando una muy buena temporada es el Levante, que por tercer año consecutivo parece que no tendrá ningún problema para mantener la categoría, consolidándose de este modo en Primera División. El equipo de Caparrós ha sabido solventar muchas de las bajas que sufrió en el período estival, hombres que conformaban la columna vertebral del equipo como Munúa, Ballesteros, Barkero o Juanlu. En líneas generales, podemos decir que apenas se ha apreciado el cambio de entrenador con respecto a la 2012/13, pues el Levante sigue siendo un equipo que basa su juego en una defensa sólida y en la intensidad sin balón, para buscar la portería contraria de forma directa cuando consigue recuperar el esférico. Es un conjunto en el cual no sobresale ningún jugador por encima del resto, si bien podemos decir que dos de los puntales están siendo el portero costarricense Keylor Navas y el punta David Barral, referencia ofensiva del equipo y máximo goleador del cuadro granota. El objetivo debería ser mantenerse alejado de los puestos ‘calientes’ de la tabla.

El Espanyol ocupa el noveno puesto, en una temporada relativamente buena para los hombres de Javier Aguirre, puesto que el equipo no puede aspirar a mucho más. En cuanto a su sistema de juego, encontramos algunas semejanzas con el caso anterior: un estilo de poca elaboración y más pensado para defender con intensidad y atacar en cuanto se hace con la posesión del balón. Así, pese a las críticas que ha recibido el equipo por su juego, los resultados obtenidos han dejado al conjunto barcelonista en una posición cómoda en la tabla, con siete puntos por encima del descenso en estos momentos. El objetivo prioritario del Espanyol debe ser, precisamente, finiquitar su salvación con la mayor anterioridad posible, pues tiene una plantilla que debería servirle para no pasar apuros, con Sergio García a la cabeza y bien secundado por los Stuani, Simao y compañía.

Cerrando la primera mitad de la clasificación se encuentra el Valencia, en una posición sumamente decepcionante. Miroslav Djukic afrontaba el ilusionante reto de llevar al equipo valenciano a la Champions League. Sin embargo, la irregularidad e inestabilidad han sido la tónica dominante en el seno del conjunto ché, con resultados de lo más dispares y demasiados puntos perdidos frente a rivales teóricamente inferiores. Ni Hélder Postiga ni Pabón han sido capaces de coger el relevo de un Roberto Soldado que hizo las maletas rumbo a Londres, y sus cuentas goleadores así lo demuestran. En momentos puntuales, el Valencia ha demostrado que tiene armas para estar en los puestos de privilegio, pero los malos resultados y la carencia de un estilo de juego determinado acabaron desembocando en la destitución de Djukic. Su sustituto, Juan Antonio Pizzi, pareció infundir nuevos ánimos en la plantilla valencianista en un primer momento, pero todavía no ha llegado a alcanzar la continuidad necesaria para escalar posiciones en la tabla. Ahora mismo está ya a once puntos de competiciones europeas, y el objetivo en lo que queda de temporada debe ser intentar llegar a ese puesto. Pero para ello parece que tienen que cambiar demasiadas cosas.

El Valencia está siendo una de las decepciones de la temporada. Sus fichajes no están acabando de funcionar. | Fuente: levante-emw

El Valencia está siendo una de las decepciones de la temporada. Sus fichajes no están acabando de funcionar. | Fuente: levante-emw

En la undécima posición está el Granada, situado como el segundo equipo andaluz de la categoría. Para el conjunto dirigido por Lucas Alcaraz, la temporada está yendo prácticamente como se tenía previsto: en una posición cómoda en mitad de tabla, con el objetivo de sufrir menos que el año pasado para mantener su lugar en Primera División. El equipo ha ganado en madurez, el juego ha mejorado y algunos de los fichajes, como Iturra o Piti, están dando un buen rendimiento al club granadino. De todas formas, la igualdad en la zona baja provoca que sólo estén cinco puntos por encima de los puestos de descenso, por lo que no pueden permitirse ningún despiste. Si mantienen la constancia demostrada hasta ahora, no deberían tener problema para mantenerse en la máxima categoría del fútbol español.

Más o menos en la misma situación se encuentra el Getafe, pero los azulones tienen una particularidad, y es que van en una clara trayectoria descendente. Tras un inicio de liga bastante convincente, donde llegó a estar situado en torno al sexto o séptimo puesto e incluso se llegó a soñar con la posibilidad de llegar a competiciones europeas, el equipo ha entrado en una dinámica negativa que le ha hecho ir bajando posiciones en la tabla clasificatoria, algo normal teniendo en cuenta que el Getafe tan sólo ha conseguido sumar cinco puntos en las últimas diez jornadas. Uno de los problemas más evidentes que quedan al descubierto en el equipo de Luis García Plaza es la carencia (con demasiada frecuencia) de intensidad, unida a la inexistencia de un estilo de juego determinado, que provoca, probablemente, que el club madrileño no pueda aspirar esta temporada a cotas mayores. Porque lo que es obvio es que tiene equipo para más, con jugadores muy técnicos como son Diego Castro o Pedro León, sin olvidarnos también de otro de los puntos fuertes de este ‘Geta’: las jugadas a balón parado. Buenos lanzadores, buenos rematadores, y un entrenador que sabe sacarle el rendimiento a este tipo de oportunidades.

En el decimotercer escalón nos encontramos al Celta de Vigo, aunque tan sólo tres puntos por encima de las posiciones de descenso. El equipo de Luis Enrique quizás está teniendo una temporada más complicada de lo esperado inicialmente, pues tras sufrir hasta el último minuto para lograr la salvación en la 2012/13, el objetivo en esta nueva temporada era conseguirlo de una forma más holgada. Sin embargo, el cuadro olívico no logra despegarse de la zona baja de la tabla, debido a que en ocasiones le falta una contundencia defensiva que es clave para sacar adelante determinados partidos. Por lo demás, los aficionados están más contentos con el nuevo estilo impuesto por Luis Enrique, más vistoso y combinativo que el fútbol directo que desplegara el Celta a finales de la temporada pasada con Abel Resino en el banquillo. Con jugadores como Rafinha (probablemente el más destacado en el cuadro gallego esta temporada), Augusto Fernández o el último pichichi de la liga Adelante, Charles, el rendimiento ofensivo de los vigueses ha mejorado. Sin embargo, el entrenador asturiano tiene todavía una asignatura pendiente en la zaga. Puede ser vital para ayudar al equipo a lograr, un año más, la salvación.

Con los mismos puntos (22), aparece también el Atlético Osasuna, ya acostumbrado a luchar campaña tras campaña por mantener la categoría. Pese a un comienzo nefasto, sustitución de Mendilibar incluida, el club navarro ha conseguido salir a flote de la mano de Javi Gracia. El equipo rojillo es otro ejemplo de bloque, pues es un conjunto donde no destacan las individualidades, y mezcla de una forma un tanto curiosa el fútbol físico propio de la entidad osasunista con un estilo algo más combinativo que propone el actual entrenador. Así, pese a que la plantilla es un tanto limitada, cuenta con algunos futbolistas con calidad, como es el caso de Armenteros o Cejudo, mientras Oriol Riera es el encargado de marcar los tantos de Osasuna. El objetivo, como todas las temporadas, es el de lograr la salvación para seguir en la liga BBVA por decimocuarta campaña consecutiva.

En la segunda mitad de la tabla hay varios equipos que lucharán por mantenerse en la categoría: Granada, Getafe, Celta, Osasuna, Almería, Málaga, Elche, Valladolid, Rayo Vallecano y Betis. Tres de ellos jugarán en Segunda División la próxima campaña.

Tras ellos, y también con la misma cantidad de puntos, está la UD Almería, equipo recién ascendido a Primera División. El equipo dirigido por Francisco Rodríguez, el entrenador más joven de la categoría, ha tenido también un mal inicio, en parte debido a la mala suerte, pues en las primeras jornadas de la temporada perdió una gran cantidad de puntos en los últimos minutos de los partidos. Posteriormente logró salir del pozo y establecerse en una zona un poco más agradable, si bien tendrán que seguir luchando para alcanzar la salvación en su retorno a Primera. Los andaluces están realizando una campaña un tanto irregular, aunque en principio apuestan por un fútbol vistoso, con el jovencísimo Suso, cedido por el Liverpool, como el máximo referente de este estilo. En la delantera, Rodri tuvo un gran inicio, anotando goles con cierta facilidad, pero una inoportuna lesión dejó al Almería sin su máximo artillero. Así, el equipo rojiblanco debe afrontar esta segunda mitad de la temporada siendo conscientes de que deberán luchar hasta el final para lograr, al menos, la decimoséptima plaza que le dará derecho a continuar en La Liga en la temporada 2014/15.

En decimosexta posición, y en una clara dinámica negativa, está el Málaga, que debido a los problemas económicos en los que se encuentra ha pasado de jugar unos cuartos de final de Champions League a encontrarse cerca de los puestos de descenso a la liga Adelante en menos de un año. El club malacitano se ha visto obligado a desprenderse de gran parte de sus estrellas (Demichelis, Toulalan, Isco, Joaquín, etc.) y a fichar barato o apostar por la cantera, lo que ha provocado un evidente descenso de calidad en la plantilla. Además, los ánimos en el club andaluz quedaron muy tocados tras la ratificación de la sanción de la UEFA, y ya desde el inicio de la temporada el Málaga tenía claro que sería imposible seguir estando entre los equipos punteros de la liga española. El objetivo a estas alturas es evidente: mantener la categoría pasando los menos apuros posibles, pero el ambiente está un tanto enrarecido y ni siquiera Schuster parece creer en el proyecto que dirige. El cambio ha sido demasiado brusco y al Málaga le toca asentarse en su nuevo rol.

Dos puntos por encima del descenso se encuentra el Elche, que tras retornar a Primera División después de más de dos décadas, comenzaba la temporada siendo, a priori, uno de los equipos más flojos de la categoría, por lo cual el evidente objetivo era mantenerse en la misma. Los ilicitanos han tenido, hasta ahora, una temporada con demasiados altibajos, y aunque en algunos compases de ésta se alejó un poco de la zona peligrosa de la tabla, ha vuelto a perder posiciones para establecerse ahora mismo en la decimoséptima posición. Así, el Elche se reforzó en el mercado estival con varios hombres con cierta experiencia ya en la categoría, como Toño, Botía, Sapunaru, Rubén Pérez o Manu del Moral, que junto a parte del bloque que consiguió el ascenso la pasada campaña (los Manu Herrera, Edu Albácar, Carles Gil, etc.) intentarán salvarse de la quema.

Ya en puestos de descenso, nos encontramos al Valladolid. Tras la marcha de Djukic en verano, el club confió en Juan Ignacio Martínez para ponerse al frente de la máquina blanquivioleta, sin embargo ni el juego ni los resultados están acompañando excesivamente a JIM. La posición es bastante incómoda para un equipo que afrontaba esta temporada con el objetivo de conseguir la salvación de una forma relativamente holgada, cosa que por ahora no está sucediendo. Esto se debe, en parte, porque ninguno de los dos jugadores más destacados la pasada campaña en el cuadro vallisoletano están al mismo nivel: Óscar, que se ha pasado varios meses lesionado, y Ebert, que ha llamado más la atención por su indisciplina que por su juego. Así, el que está tirando del carro es el punta Javi Guerra, que a base de goles ha conseguido que el Valladolid no esté todavía más hundido en la clasificación.

Rayo Vallecano y Betis son los dos equipos que más tendrán que sudar si quieren mantenerse en Primera división. | Fuente: rtve

Rayo Vallecano y Betis son los dos equipos que más tendrán que sudar si quieren mantenerse en Primera división. | Fuente: rtve

En decimonovena y penúltima plaza está el Rayo Vallecano de Paco Jémez. El conjunto madrileño, con el presupuesto más bajo de la categoría, está realizando una campaña de un nivel bastante bajo, pero sin embargo tanto el entrenador como los jugadores confían plenamente en su estilo de juego. Así, el Rayo es el segundo equipo español con más posesión, y uno de los que más ocasiones de gol crean… pero su poca definición de cara a la portería, junto a su extremada fragilidad defensiva, le ha costado una gran suma de puntos que ahora mismo dejan situado al cuadro vallecano a cinco de la salvación. La marcha de hombres importantes como Jordi Amat, Piti o Leo Baptistao ha sido un lastre demasiado grande, y las nuevas incorporaciones no están rindiendo del mismo modo, lo que explica en parte la diferencia de puntos con respecto a la anterior temporada.

Y en el farolillo rojo está el Betis, en el caso más sorprendente de toda la Primera División, teniendo en cuenta que el año pasado se clasificó para la Europa League (competición que, de hecho, sigue disputando). Los verdiblancos afrontaban la 2013/14 con el objetivo de continuar en la misma línea creciente de los últimos años, sin embargo desde el primer momento fue evidente que algo fallaba. Una serie de circunstancias ha provoca que uno de los equipos punteros haya pasado, en apenas unos meses, a ser el colista de la clasificación. Es un cambio demasiado brusco como para establecer una relación directa con la marcha de su jugador más en forma, Beñat. Todo son desgracias para los béticos: errores demasiado frecuentes por parte de los porteros, fragilidad e inestabilidad en defensa, poca creación de fútbol en el centro del campo, y desatino en la delantera. Nada está saliendo bien para el conjunto verdiblanco, por cuyo banquillo han pasado ya tres técnicos (Pepe Mel, Juan Carlos Garrido y, ahora, Gabriel Calderón) y ninguno ha sabido dar con la tecla exacta que les condujese a la recuperación. Tiene jugadores con sobrada calidad para salir de los puestos de peligro, pero los diez puntos que le separan de la salvación y la sensación de que el Betis es, actualmente, un equipo sin ideas ni alma, hacen pensar que se necesitan cambiar muchas cosas para poder evitar un descenso que sería trágico.