Xavi López: “La gente ve el patinaje como actividad extraescolar, cuesta entender que abarca mucho más”

Llego al recinto deportivo en el que Xavi López está impartiendo unas clases de tecnificación para la modalidad de “show”. Los patinadores que no pueden disfrutar de la sabiduría de Xavi abarrotan las gradas intentando captar algo. Con sencillez y gracia, el patinador internacional muestra algunos de los trucos que utiliza con el club en el que es coreógrafo y entrenador, el Reus Deportiu. Gracias al grupo de show grande, ha conseguido un primer puesto mundial al ritmo de la coreografía “Carta Blanca”. Los éxitos del catalán no han llegado sólo de la mano de los grupos, uno de sus mayores logros individuales es el Subcampeonato de Europa Junior Libre. En sus ojos se percibe una mezcla de ilusión y admiración por el deporte que protagoniza su vida. Tras un día largo, cambia patines por zapatillas para hablar de lo que más le gusta.

Vivimos en la sociedad del “no al machismo”, de la igualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, ver a un chico en la pista todavía es extraño para alguna gente.

Sigue habiendo prejuicios. Mayoritariamente, el patinaje está considerado un deporte para mujeres y está costando salir de este tópico. Es un deporte tanto para mujeres como para hombres, cada uno tiene sus virtudes. Un hombre patinando puede mostrar mucha más fuerza y agresividad, una mujer puede ser más dulce o transmitir otro tipo de sensaciones. Poco a poco intentaremos conseguir que se vea como algo normal.

¿Esas diferencias en las cualidades también se pueden dar en otros deportes?

Yo considero que sí. En patinaje, pese a que la dificultad en la ejecución de los saltos o de las piruetas es la misma, el matiz que le puede dar un hombre o una mujer es muy diferente. Esto no quita que nos podamos encontrar al chico más afeminado o a la chica más agresiva o más fuerte. Esto puede suceder en cualquier deporte.

Si el patinaje vendiese más, como el fútbol o el patinaje sobre hielo en algunos países, habría más participación del género masculino

Estos días estás trabajando con patinadores del club Campus Stellae, que ha obtenido buenos resultados a nivel gallego y a nivel nacional. Sólo hay dos chicos de este club compitiendo. ¿Qué hay que hacer para que los niños quieran patinar?

Además de la presión de la sociedad, aquí influye la poca difusión que se hace. Si el patinaje vendiese más, como el fútbol o el patinaje sobre hielo en algunos países, habría más participación del género masculino.

©Martín Galante

©Martín Galante

¿Esa falta de difusión viene más de dentro del mundo del patinaje o es exterior?

No voy a posicionarme en unos o en otros porque todos tienen algo de culpa. Podríamos hacer cosas para que fuera un deporte más llamativo, más vistoso, que agrade más al público. Se podrían hacer competiciones en pabellones de mejor calidad, intentar contactar con las televisiones o añadir el streaming para que los campeonatos se pudiesen ver en todo el mundo. Desde fuera, tienen su parte de culpa por no interesarse. En la televisión salen el fútbol o el baloncesto y no el patinaje. No estaría de más que saliese en las televisiones de vez en cuando. Hace un mes hubo Mundiales y en la televisión no salió que tenemos a un grupo campeón del mundo.

Pese a todo, decidiste dedicarte al patinaje. ¿En qué momento diste ese paso?

Empecé a patinar por decisión propia. Mi madre no quería, no porque fuese de chicas o de chicos sino porque mi hermana mayor patinaba y sabía lo sacrificado que era. Hay que invertir tiempo y dinero. Ella era consciente de ello y quería que tuviese una vida más tranquila. Yo iba a ver a mi hermana y hacía los saltos con los zapatos, hasta que el entrenador dijo que yo también tenía que patinar. Insistí y acabé patinando. Poco a poco llegué a la élite en individual, me di cuenta de que era algo serio y me quise dedicar más. Con diecinueve años me propusieron ponerme al frente del grupo de show grande del Reus Deportiu. Estaba en el segundo curso de la carrera, por lo que tuve que pensar mucho las cosas. Tenía que compaginar la universidad con mi patinaje individual y con llevar un grupo que había obtenido una medalla mundial. No era coger un grupo de niñas de cinco años, era uno del cual todos esperaban que fuese bien. Ahí decidí darlo todo en esto.

¿Quedan personas para las que el patinaje nunca será una profesión?

Sí. Es muy difícil que alguien entienda que te puedas dedicar profesionalmente a un deporte que no mueve masas. Ser entrenador de patinaje no se ve como algo tan grande. La gente ve el patinaje como actividad extraescolar, cuesta entender que abarca mucho más.

Y eso que a ti te avala tu palmarés.

Por suerte, después de los resultados obtenidos, en mi ciudad se nos reconoce el trabajo que hemos hecho. No me puedo quejar de la difusión y el protagonismo que nos han dado. Nos han apoyado diversas entidades y el Ayuntamiento. Eso sí, siempre después de los éxitos, del salto de calidad. Si no, queda siempre en un segundo plano, sin reconocimiento.

¿Qué ocurre en Cataluña para que el patinaje tenga tanto éxito?

Creo que es porque hay mucha gente que lo practica. Esto motiva a seguir trabajando, es un incentivo ver que hay rivalidad para llegar arriba.

El patinaje ayuda a ganar, a perder, a compartirlo con la gente que está en la pista, a superarte a ti mismo… Esto es lo que te llevas de este deporte, económicamente es difícil vivir de él

Económicamente, ¿es fácil dedicarse en exclusiva al patinaje?

La verdad es que no. El material es muy caro, se invierte mucho dinero y cuando se gana no hay recompensa económica. Es un pozo sin fondo en el que echas mucho. Te llena emotivamente, como satisfacción y crecimiento personal. El patinaje ayuda a ganar, a perder, a compartirlo con la gente que está en la pista, a superarte a ti mismo… Esto es lo que te llevas de este deporte, económicamente es difícil vivir de él.

Xavi López con algunas patinadoras durante las jornadas de tecnificación | ©Andrea Oc

Xavi López con algunas patinadoras durante las jornadas de tecnificación | ©Andrea Oca

¿Y las ayudas a las federaciones y de las federaciones?

Siempre hay alguna federación que intenta impulsar económicamente e impartir cursos para que el nivel suba. Eso es muy positivo. Las federaciones tienen que ser conscientes de que hay que organizar eventos y levantar el nivel de sus patinadores.

Para potenciar se necesita afición. La televisión no apoya: podemos ver algo de patinaje muy esporádicamente.

No sé si eso debería salir de las federaciones, no sé cuál debería ser el protocolo a seguir. Realmente, va a costar mucho que el patinaje pueda llegar a tener un gran número de aficionados algún día.

¿Por qué no es deporte olímpico?

Es muy difícil que sea olímpico ya que todavía nos faltan muchas cosas. Habría que ser más profesionales a la hora de juzgar y de intentar vender un campeonato. Internacionalmente, los jueces no son imparciales. El juez de Italia intenta puntuar mejor a los italianos, el de Argentina a los argentinos y el español nos ayuda a nosotros. Esto juega en contra para decidir si un deporte es olímpico. En individual, cada salto tiene una puntuación determinada. La modalidad show es más subjetiva. Debería ser más estándar y que la gente supiese las bases del juego.

Se manejan elementos como la música, el vestuario o la expresividad. ¿Esto aleja al patinaje de un deporte y lo acerca a una danza?

Tiene que haber un equilibrio perfecto. Hay que dar la misma importancia a la parte más propia del patinaje y a la más artística. Se tiene que transmitir, bailar al son de la canción, enlazar los elementos siguiendo la melodía… Esta es la virtud del patinaje: unir dos vertientes tan diferentes como son la artística y la deportiva. Se puede disfrutar de un deporte y de un espectáculo, lo cual es muy enriquecedor para el que lo vive y para el que lo ve.

Cuando se habla de patinaje artístico sobre ruedas, puede venir a la cabeza el patinaje sobre hielo, por analogía. Este sí que es deporte olímpico.

En el patinaje sobre hielo cada juez valora una parte: transiciones, saltos, series de pasos… Tienen sistemas informáticos que dan más profesionalidad, la cámara que permite ver a cámara lenta, pabellones enormes y un sistema de megafonía impresionante. Tenemos que saber venderlo como ellos.

 ©Andrea Oca

©Andrea Oca

¿Falta también cambiar la mentalidad de esos patinadores principiantes que buscan pasar el tiempo?

Puede ser, pero tampoco está mal empezar así. En todo deporte, el deportista tiene que vivir el momento de decidir si quiere divertirse o competir. Cuando la persona se da cuenta de que se quiere dedicar a eso, tendría que haber más tradición del esfuerzo. En natación sí que la hay y madrugan para entrenar antes de ir al colegio. En el patinaje no ocurre, aunque eso tampoco asegura que vayas a ser el mejor.

¿Es esencial un entrenador estricto?

Sí y no. Tiene que haber mucha simbiosis entre entrenador y patinador. Tienen que tener mucha confianza, decirse claramente las cosas y compartir las sensaciones. En mi caso, sé que mi entrenadora es mi “yo” fuera de la pista. Hay que comentar siempre todo, ser estricto pero permisivo y receptivo con el patinador.

Luchar es la clave. Saber lo que quieres conseguir, marcar un objetivo y hacer lo necesario para llegar

¿Quiénes son tus referentes?

Nunca he patinado queriendo ser como alguien. Siempre he intentado ser yo mismo, verme y superarme.

¿Qué te viene a la cabeza si te hablo de Javier Fernández?

Justo ayer hablé con él por Facebook. Estuvimos comentando las diferencias entre patinaje sobre ruedas y sobre hielo. Ellos nos tienen un poco abandonados. Siempre seguimos a los de hielo, ellos no lo hacen tanto con nosotros. Le pasé un vídeo de la coreografía con la que ganamos el Mundial y me felicitó. Me gusta este chico porque, a pesar de que en España no tenía todos los recursos, ha luchado para conseguir lo máximo.

Para el futuro de tu deporte, ¿luchar es la palabra?

Luchar es la clave. Saber lo que quieres conseguir, marcar un objetivo y hacer lo necesario para llegar. No hay que querer correr mucho para llegar a él, es mejor valorar lo que hay que hacer. La alimentación, el descanso y la organización son condicionantes. Estudiar es muy importante y el patinaje ayuda a organizarse mejor en el estudio. También el estudio ayuda a tener todo bien planificado en el entrenamiento.