World Trophy, la sincronizada como arte

Para mucha gente la natación sincronizada se inclina más hacia el lado artístico que hacia el deportivo. Coreografías, bañadores, puestas en escena… los jueces de natación sincronizada no puntúan estrictamente el desempeño técnico de los ejercicios. Lejos quedó ya el Mundial de Barcelona en el que Ona Carbonell salió como vencedora absoluta con siete medallas. Esta vez fue el turno de la octava edición del World Trophy, celebrada de nuevo en México DF. Este campeonato se caracteriza por la presencia de una parte del jurado que debe ceñirse exclusivamente al componente artístico y visual de las rutinas. También están los tradicionales jueces de la Federación Internacional de Natación para completar las calificaciones.

La primera edición tuvo lugar en Moscú en el año 2006 con Rusia, España y Japón ocupando el primer podio de esta modalidad. Las siguientes pasaron por Río de Janeiro, Madrid, Montreal, Moscú de nuevo, Pekín y México DF en el año 2012. España obtuvo un buen balance en todas las ediciones en las que participó, ya que en 2012 no acudió a esta artística prueba. Era una época algo convulsa para el equipo nacional, de muchos cambios y con el Mundial cerca.

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Cartel promocional | Federación Internacional de Natación (FINA)

El World Trophy no cuenta con pruebas individuales, si bien pudimos ver una exhibición de solos en esta ocasión. Los dúos y los equipos son los que compiten de manera oficial. La rutina libre de dúo es la única prueba en la que se pueden inscribir las parejas, mientras que los conjuntos tienen la oportunidad de competir en la rutina libre, en el combo y en la rutina highlight. Esta última no es habitual en todos los torneos de natación sincronizada, se reserva para World Trophy y Copa del Mundo. Lo que caracteriza a la rutina highlight es la posibilidad de añadir los elementos que quieran las nadadoras, contando con la opción de modificar el orden de las figuras obligatorias. Es decir, pueden alternar los cuatro movimientos acrobáticos, la acción entrelazada y el elemento de flotación.

La rutina highlight no es habitual en todas las competiciones de natación sincronizada, se reserva para el World Trophy y la Copa del Mundo

Del 29 de noviembre al 1 de diciembre, lo mejor de la natación sincronizada desplegó una dosis de imaginación en vestuario, música y movimientos para lograr las máximas puntuaciones. El primer día de competición quedó reservado para los dúos temáticos. Mariachis en el dúo de México, flamenco para las españolas, las chinas transformadas en mariposas o las diosas griegas convirtieron la piscina en una especie de escenario. Las notas más altas fueron para China, Rusia y Ucrania, empatada con México. Ni las rusas sacaron el dúo de gala formado por las Svetlanas, ni España el suyo debido a la baja de Marga Crespí. Paula Klamburg se encargó de sustituir a la mallorquina para acompañar a Ona Carbonell en el quinto puesto.

Los equipos debutaron el segundo día de la mano de la prueba highlight. Rusia, más elegante que espectacular, nadó alejada del clasicismo musical que la suele acompañar. Como siempre, buena sincronización y mucha altura en los elementos. España se disfrazó de fuego para realizar una danza con el agua. Una entrada muy preparada, un original aro con cintas en el centro de la piscina y la expresividad marcaron la diferencia en las españolas. Por su parte, Ucrania animó al público con un ejercicio muy rápido en el que las chicas imitaban los movimientos de los cuervos. Triple empate en las primeras posiciones para estos tres países, seguidos por China y México. Se completó así la pieza más representativa del torneo. Cerró la jornada la sesión libre, a la cual sólo acudieron cinco equipos: China, Ucrania, España, México y Egipto, por orden de clasificación.

Último día, últimas oportunidades. El combinado libre le dio el primer puesto a la ejecución técnica de China, pese a su escasa innovación. Tras las asiáticas, las ucranianas y las españolas completaron la tabla. Resultado premonitorio del cómputo global. En el World Trophy se suman en conjunto todas las valoraciones, sin distinción por dúos o equipos. De esta forma, China fue primera, Ucrania segunda y España tercera. El galardón ya tenía dueño.