Tecnologías obsoletas: Disquete de 3 y 1/2

Hace un año escribí sobre una tecnología obsoleta que nos marcó a todos: el teletexto. Es momento ahora de hacer un homenaje a otro de los sistemas que coloreó las dos últimas décadas del siglo pasado. El disquete de 3 y 1/2 es una plataforma que sirvió para transportar datos de manera fácil y segura. Hubo decenas de modelos, pero en este artículo nos centraremos en el que llegó a ser el estándar: el de 3 y 1/2 pulgadas con una capacidad de 1’44 Megabytes.

¿Por qué murió esta tecnología? Porque 1’44 MB no sirven para nada hoy en día. Y por aquel entonces aún servían para menos que ahora. ¿Qué? ¿Cómo es posible que antes 1’44 MB fuesen menos que ahora? Por los sistemas de compresión. Vamos a hacer una parada y explicar qué es eso de la compresión. Aunque no sea el tema del artículo, es algo importante también, y si no… a ver cómo lleno un post hablando sólo de los disquetes.

kim

Hasta Kim Joon-un adora los disquetes

¿Por qué murió esta tecnología? Porque 1’44 MB no sirven para nada hoy en día. Y por aquel entonces aún servían para menos que ahora.

Compresión

Ahora en 1’44 MB podemos guardar bastantes cosas. Alguna foto con una calidad “bastante digna” (gracias al sistema de compresión JPEG), o varios archivos extensos de texto. Antes los sistemas de compresión no eran tan buenos. Reflexionemos: ¿Cómo es posible que, por la misma antena de televisión que tenían mis padres, ahora puedan llegar decenas de canales en calidad HD y antes sólo cinco canales en calidad PD (Pésima Definition)? ¿Cómo es posible que cada día lleguen a los móviles más datos más rápido y antes sólo pudiésemos enviar SMS’s o llamadas? Si bien es cierto que aumenta la cantidad de paquetes de datos que se transmiten, la compresión de estos paquetes son la clave para entender que la velocidad y capacidad de transmisión aumente.

Veamos esto con un ejemplo práctico: Tú tienes una habitación. Tu habitación. Ocupa 50 metros cúbicos. En ella hay una mesa, un armario, una cama, una estantería y varios posters. Ahora vamos a comprimirla. Le pasamos el Winrar. Es decir, la desmontamos. Los muebles los guardamos en una caja, y los posters y libros en otra caja. De repente, tu habitación pasa de ocupar 50 metros cúbicos a ocupar tres. Tu habitación ha sido comprimida. Cuando te vayas a una nueva casa, y la descomprimas allí, volverá a ocupar sus 50 metros cúbicos originales. Habitación descomprimida. Así funcionan los paquetes de datos comprimidos, aunque en el caso de desmontar un archivo el trabajo depende de complejos algoritmos matemáticos.

colores

¿Cómo es posible que, por la misma antena de televisión que tenían mis padres, ahora puedan llegar decenas de canales en calidad HD y antes sólo cinco canales en calidad PD (Pésima Definition)?

Descripción y ejemplos

¿Qué cabía entonces, hace 20 años, en los disquetes de 3 y 1/2? Medio juego. Recordemos el Doom, uno de los primeros “shooters” de éxito que existieron:

doom

Este juego ocupaba dos disquetes. Un documento de Word cabía en un disquete… siempre que no tuviese fotos. En realidad esto era suficiente para aquella época: no había vídeo digital, y los ordenadores se usaban como calculadoras procesando números y como máquinas de escribir digitales.

Pero no todo son desventajas, ni mucho menos. Cuando los Compact Disc empezaron a estandarizarse, los disquetes seguían siendo el formato más utilizado. Porque una de las mayores ventajas de los disquetes eran que se podían utilizar como las memorias USB que todos tenemos hoy en día. Podías copiar y modificar datos todas las veces que quisieses. Y eso en los CDs no lo podías hacer. Un CD grabado era un CD que nunca se podría modificar.

¿Quién es el culpable de que el disco duro de nuestro ordenador se llame Unidad C:? ¿Por qué C? ¿Por qué no A o B? El culpable: los disquetes. La unidad A y la unidad B eran letras reservadas para las disqueteras. Por eso, cuando los ordenadores empezaron a traer disco duro (antes no traían) se les otorgó a estos la letra C. Y al lector de Compact Disc la letra D. Y al lector de tarjetas la E. (Esto era lo más común, porque por poder… cualquiera podía otorgarle cualquier letra a cualquier unidad. Sólo en Windows).

disqe

Un disquete con su disquetera (Unidad A:)

Entrevista a un coleccionista

Entrevisté para este artículo a un coleccionista de disquetes, que prefiere permanecer en el anonimato:

¿Por qué ser coleccionista?

Ser coleccionista es el resultado de una necesidad biológica. Al igual que cuando creamos un puzzle, necesitamos acabarlo. Coleccionar lleva implícita la necesidad de, si hay suerte y duro trabajo, algún día lograr poseer todos los objetos de determinada colección.

¿Y por qué coleccionar disquetes?

Porque puedo. Mi padre y mi cuñada trabajaron siempre en una auditoría, tenían copias de todos los datos de los clientes en papel y en disquetes, y de cada disquete varias copias por si estos se estropeaban. Así que por aquel entonces, años 80, empecé a robarles de cuando en vez algún disquete que veía por encima de las mesas de su oficina.

¿Se estropean con facilidad?

Sí, en invierno es fácil que acumulen humedad, y el verano es un cáncer para ellos. Cualquier aparato que emita fuertes señales electromagnéticas también es un “killer”, como los móviles o los secadores.

¿Usas el secador cerca de los disquetes?

Sólo cuando tengo que secarles la humedad.

¿Sigues robando los disquetes?

No. Aunque aún guardo los de la auditoría, por lo que quizás tengo datos confidenciales de muy alto valor. Aunque me da igual, porque nunca miro qué contienen en su memoria. Colecciono disquetes, no datos.

Este es el vídeo más extraño que podréis encontrar en internet en relación a los disquetes. La marcha imperial de Darth Vader interpretada por dos disqueteras:

Porno

El porno, como no podía ser de otra forma, también se popularizó en los disquetes. No existe plataforma en la que el porno no se desarrolle, lo vimos en el artículo del teletexto y lo vemos ahora. Eran imágenes con poco movimiento (como los Gif de hoy en día) hechas en código ASCII:

 porno porno2 porno3

El mejor recuerdo que tengo de esta tecnología fue un día, a finales del milenio pasado, que uno de mis mejores amigos me pidió que le copiase internet en un disquete de 3 y 1/2. Le dije que era imposible, y él me demostró que sí que se podía, copiando el acceso directo de Internet Explorer.

Así que para terminar, nos preguntamos: ¿Qué cabría hoy en día en un disquete de 3 y 1/2? Pues la aplicación para Android de Compostimes, que ocupa 1,3 Mb.