Led Zeppelin a través de 20 canciones

La influencia de Led Zeppelin en la música rock es una pincelada de realidad en cualquier conversación. Un hecho conocido, asumido e incontestable. Ascendidos al Olimpo a principios de los setenta, Robert Plant, Jimmy Page, John Paul Jones y John Bonham, dieron rienda suelta a sus instintos, creando riffs nunca antes imaginados y viéndose inmersos en un proceso de autodescubrimiento musical apabullante. Su legado, pervive en forma de una serie de composiciones consagradas y alabadas por músicos de todo tipo.

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Dado que de los ingleses se han escrito diversas biografías (unas más acertadas que otras) es poco interesante seguir tratando de escudriñar la vida del grupo a través de sus hechos y hoy, intentaremos esbozarla a través de una veintena de sus canciones. Una selección, que como toda selección, quedará limitada por su propia cifra. Es difícil dar una veintena de títulos y condensar la obra de Led Zeppelin, así que es más justo decir que la siguiente selección es un acercamiento más que una profundización. Una bienvenida para los profanos a su música y un repaso eficaz a los que viven el día a través de su música.

Communication Breakdown – Led Zeppelin

Es el comienzo. La clave de todo. Cuando Led Zeppelin editaron su primer trabajo de título homónimo al del grupo, en enero de 1969, este fue el séptimo corte que el público escucharía. Un auténtico mazazo. Fue novedoso, veloz, incompresible. Pese a que el cuarteto no creo el rock, sin duda lo supieron llevar a otro nivel de sonido y expresión.

Por aquel entonces, Page aún no era el legendario guitarrista con una Les Paul al hombro, imagen arquetípica que elaboró la masa sobre su persona. La Gibson llegaría en Led Zeppelin II, un tiempo después. Para grabar Communication Breakdown se usó la mejor amiga de Page durante los 60: Una Telecaster del año 58, de color originariamente blanco, posteriormente coloreada de una forma psicodélica y vistosa, convirtiéndose en la mítica Telecaster Dragon. Para desgracia de Jimmy, la guitarra en cuestión fue dañada tras una modificación que el no había autorizado y que pretendía ser una especie de regalo mientras estaba de gira. La cosa, por desgracia no salió bien; la nueva pintura dañó el circuito original y la pastilla del puente. Con todo, consiguió “salvar” el mástil original para colocárselo en un modelo similar.

Track original del disco Led Zeppelin I

Babe I’m gonna leave you – Led Zeppelin 

Segundo corte del primer trabajo del grupo. Aunque Led Zeppelin tras su nacimiento fuera englobado dentro del movimiento u oleada de los grupos de blues británico como los Cream de Eric Clapton y cía. o de Alvil Lee y Ten Years After, su capacidad de composición los llevaba un paso más allá y tomaban influencias variadas como del folk norteamericano o el blues más purista.

Babe I’m gonna leave you es un gran ejemplo de como en el grupo, más que componer, jugaban a ser alquimistas mezclando guitarras acústicas con el poderío de las eléctricas. Así, en la canción en cuestión, se muestra el virtuosismo de sus cuatro componentes: Un Plant orgásmico en la voz, un Page delicado a ratos, a otros visceral, un Jones perfecto y un Bonham atronador, capaz de convertir lo que parecía una balada en algo totalmente diferente.

Curiosamente es una versión. La autoría de la canción pertenece a la cantautora Anne Bredon. Joan Baez también hiciera una adaptación de la canción, aunque, por motivos evidentes, Led Zeppelin le otorgó a la misma un toque mucho más rudo y eléctrico. Las versiones han sido algo habitual en la obra discográfica de la banda y hasta la alarma del plagio saltó en varias ocasiones. Incluso con Stairway to heaven. En el caso concreto de Babe I’m gonna leave you, Anne Bredon no aparecía en los créditos originales (que indicaban que se trataba de una canción tradicional) y posteriormente, tras las reclamaciones de su hijo, forzó a la compañía a ponerla en las siguientes ediciones.

Track de estudio original.

Good times, bad times – Led Zeppelin

Imagínense poner un disco por primera vez, y de repente que salga por los altavoces algo tan arrollador como esta canción. Es un sinónimo del grupo y su música, que pese a variar con los años, continuó una línea base marcada por riffs sincopados, bruscos cambios de ritmo, solos de vértigo y baterías similares a terremotos que, en este caso en concreto, resultaban muy difíciles de ejecutar.

Track de estudio original.

Dazed and confused – Led Zeppelin

Último corte que sacaré del primer disco. Es una lástima, pues como ya apuntaba al principio del artículo, las limitaciones numéricas arrastran inconvenientes. En la práctica, todo el primer disco de los ingleses debería estar enmarcado y ser materia obligatoria en cualquier colegio que se precie, así que aunque queden en el tintero maravillas como: You Shook Me, la instrumental Black Mountain Side o How Many More Times… Todo el estreno discográfico merece la pena y es de escucha obligada para cualquier amante de la música rock.

Acreditada a Jimmy Page en el álbum original, la canción es una variación de otro tema con el mismo título, escrita por Jake Holmes, un músico británico. Page grabó una nueva versión durante su estancia en The Yardbirds y, posteriormente con Led Zeppelin cambió la letra y añadió nuevas partes y arreglos de guitarra. En el inconsciente colectivo, la canción pasó a formar parte de la historia de la música rock por el solo que que ejecuta el guitarrista con la ayuda de un arco de violín. Aunque esta técnica ya fuera usada anteriormente y no fuera original, fue Page sin lugar a dudas el que la popularizó y al que erróneamente se atribuye “su invención”. Efectos de reverberación, eco y wah-wah están presentes a lo largo de sus más de 6 minutos de duración (que en directo facilmente llegaban a los diez, o incluso más. Led Zeppelin como otros grupos de la época eran también famosos por sus largas improvisaciones sobre el escenario).

Como curiosidad, muchas voces criticaron la composición e intentaron censurarla debido a la supuesta teoría de que contenía mensajes subliminales satánicos y demás tonterías. Lo cierto es que por mucho que lo pongas del revés lo único interesante que se oye es… nada.

Directo en Dinamarca, en 1969.

Whole Lotta Love – Led Zeppelin II

El tópico de “segundas partes nunca fueron buenas” no puede hacer más aguas con el disco que Led Zeppelin publicó en octubre del sesenta y nueve, apenas unos meses después de su estreno discográfico. El camino continuó añadiendo un simple “II” en números romanos a esta nueva entrega de rock. Grabado en varios lugares de Inglaterra y a caballo entre las intensas giras marcadas por el grupo y sus descansos, las nuevas canciones consiguieron crear un disco absolutamente redondo, innovador y rompedor. Más vendido que el anterior, Led Zeppelin II resultó ser uno de los mayores éxitos de la banda, y abrió puertas sonoras hacia el rock duro, funcionando como un prototipo de sonido para el heavy metal. El ingeniero de sonido Eddie Kramer, junto a Jimmy Page, fueron responsables en gran medida, del novedoso sonido.

Whole Lotta Love es, tras Stairway to heaven, el sencillo más aclamado y reconocido de la banda inglesa. Su solo, es un mito hecho realidad. El riff principal de ritmo galopante fue obra de Page a través de una Gibson Les Paul de 1958. Juntando el sonido más potente de la Les Paul a un amplificador Marshall de la época el resultado fue una concepción más densa que la mostrada en anteriores canciones. Ecos, gritos y efectos de theremin (cliquen para saber más sobre el instrumento) sobresalen y otorgan a la pieza unos tintes caóticos haciendo que el oyente pierda cierta noción del ritmo y de lo que está escuchando. Los gemidos de Plant causaron sensación, sin duda. A día de hoy, se considera una pieza clave en la creación del rock duro, tanto por la linea de guitarra, pesada y distorsionada, como por la inclusión de un solo de percusión del endiablado Bonham.

En las actuaciones en directo, el grupo entraba en una dinámica casi de posesión al ejecutarla y era habitual que su interpretación durase una gran parte de la actuación. Tanto era así, que solían hacer un medley (o popurrí) de canciones de otras bandas como Hideaway de Freddie King, Voodoo Child de Hendrix o For What Is Worth de Buffalo Springfield, en el medio del cambio de ritmo que incluye la canción.

Wholte Lotta Love en directo en el Royal Albert Hall, en 1970.

The Lemon Song – Led Zeppelin II

Las influencias del blues, el funk y la psicodelia se hacen uno en esta insinuación sexual en forma de canción. The Lemon Song es uno de los trabajos al bajo más completos y sofisticados hecho por John Paul Jones. Él, impasible como casi siempre, ha declarado en varias ocasiones que simplemente estaba improvisando al momento de grabarse la canción.

Versión de estudio.

Heartbreaker – Led Zeppelin II

La cara B del disco se abría con el demoledor riff de Heartbreaker. Repetiéndose el susodicho punteo y cambiando de tono, la canción avanza hasta llegar a un solo donde el único protagonista es el propio Page, sin acompañamiento de ningún tipo. En directo, era habitual que además de lo escuchable en el disco, añadiera alguna melodía conocida como Greensleeves (canción tradicional irlandesa), o la Suite para laúd Nº 5 de Bach.

Es una de las canciones favoritas del público, tanto es así, que llegó a abrir en incontables ocasiones sus conciertos o era la segunda del repertorio por su efecto motivador entre el respetable. Al parecer, es junto con la antes mentada Communication Breakdown, el único tema que desde su creación nunca se ha caído del repertorio en ninguna gira.

Actuación en el Madison Square Garden de Nueva York, en 1979

Ramble On – Led Zeppelin II

Curioso cantar aderezado e influenciado con la temática de la obra del escritor J.R.R. Tolkien, El Señor de los Anillos. Es un ejemplo práctico de como lo acústico y lo eléctrico toma forma dentro de la obra de Led Zeppelin. Personalmente, siento una especial predilección por esta canción pues me parece una perfección en sí misma donde nada sobra.

Por cierto, la percusión que suena al principio no es más que Bonham dando golpes a un cubo de basura de plástico. Jones es responsable aquí de haber creado una de las líneas de bajo más melódicas y bellas de toda la discografía del cuarteto. Para el recuerdo.

Version de estudio

Moby Dick – Led Zeppelin II

Desparrame de canción ideada por Bonzo (alias de Bonham). Es “simplemente” un solo de batería donde muestra un absoluto control del animal que podía llegar a ser como baterista y su talento innato para crear y unir ritmos. Con baquetas, con las manos desnudas… Es un alarde que ocupa cuatro minutos y medio del disco. Impensable a día de hoy.

Ironicamente el dueño de un estudio de Inglaterra le prohibiera tocar la batería en sus locales. En su opinión, era un baterista demasiado ruidoso y nunca llegaría a nada tocando de esa forma. La leyenda cuenta que diez años después, aproximadamente, el dueño del estudio recibió una nota que ponía «Gracias por el consejo». En el sobre también iba un disco de oro logrado por la banda.

Moby Dick en directo, 15 minutos de infarto

Immigrant Song – Led Zeppelin III

De acuerdo, decir que el tercer disco de Led Zeppelin es un giro hacia un sonido más calmado y acústico, comenzando con un taladro como Immigrant Song puede resultar hasta irónico pero… así fue. El folk americano y el rock progresivo sería explotado ampliamente en un disco que vio la luz el 5 de octubre de 1970. Las críticas fueron notables: los que odiaban el rock duro tacharon las canciones saturadas de ruido y otros tacharon las canciones acústicas de imitaciones de otros artistas mucho más grandes en el género acústico como David Crosby o Neil Young. Las críticas no sentaron nada bien a la banda, que se vengaría en forma de anonimato en su siguiente disco, publicando una portada sin nombre de grupo ni nombre del disco.

Immigrant Song es un ejercicio de velocidad e imaginación. Un huracán en toda regla, mezcla de aullidos y distorsiones. El tiempo les daría la razón y situaría esta apertura como una de las cimas de su carrera compositiva. La versión en estudio carece de solo para disminuir su duración y aumentar el gancho de derechas que supone a los tímpanos; en directo, Page si solía recrearse de alguna forma. Destaca también que durante años fue el tema encargado de abrir los directos del grupo.

Immigrant Song en directo con un montaje de diferentes videos de la época

Since I’ve Been Loving You – Led Zeppelin III

El único corte potencialmente blues rockero del tercer disco. De las primeras composiciones ideadas para la tercera entrega del grupo y una perfecta descripción de lo que el cuarteto inglés había conseguido alcanzar a nivel musical y de entendimiento mutuo. Jones asume en este tema la labor de teclista y toma las riendas del Hammond.

Hay varias leyendas en torno a la grabación de la canción y su solo, considerado en ocasiones el mejor de Jimmy Page, dado su carácter caótico y a la vez melodioso. Se dice que lo grabó con un viejo amplificador que encontró tirado en el estudio ya que fue incapaz de obtener el tono que quería con el equipo que poseía y con el que estaba realizando el trabajo de estudio. Frustrado, probó con el mentado amplificador y grabó el solo en una sola toma.

En esta versión en directo se añade una impresionante intro de manos de Page y
un desgarrador grito de Plant que da inicio a la canción en sí.
Grabado en el Madison Square Garden, en 1973.

That’s the way – Led Zeppelin

Bella pieza acústica que contrasta con la parte más ruda de los ingleses. Es una de las canciones más melódicas y simples de toda la discografía, dejando incluso sin presencia a John Bonham, que no grabó nada, ni siquiera algún tipo de percusión.

Versión incluida en el disco original.

Black Dog – Led Zeppelin IV

En realidad, fue el público el que nombró al cuarto álbum de Led Zeppelin como Led Zeppelin IV. La portada no incluía por ningún lado la firma del grupo o el título del nuevo disco, es más, la única referencia a la banda era la frase “Produced by Jimmy Page”, pero dentro del propio libretoLa respuesta a la crítica no solo fue simbólica y es que Led Zeppelin IV se perfiló como el mejor disco de la historia del grupo, no en vano, ha vendido más de 20 millones de copias en todo el mundo, lo que lo convierte en uno de los diez discos más vendidos de la historia. Los cuatro símbolos. La funda original contenía cuatro extraños símbolos que se identificaban con cada miembro de la banda.

Símbolos de los componentes. De izquierda a derecha: Page, Jones, Bonham y Plant.

Símbolos personales. De izq. a a der.: Page, Jones, Bonham y Plant.

Black Dog da el pistoletazo de salida a un disco en caída libre que absorbe al oyente a las proyecciones musicales que crearon Plant, Page, Jones y Bonzo. Un riff de Jones acompañado por Page y la estruendosa batería de Bonzo lanzan parada tras parada frases de auténtico rock. Curiosamente, aunque la canción lleve por titulo Black Dog, en ningún momento de la letra se hace referencia a ese perro negro. La realidad es que la titularon así como homenaje a un perro negro que solía aparecer en un campo de Headley Grange.

Versión de estudio.

Rock and Roll – Led Zeppelin IV

La canción en sí no es más que un homenaje al propio género rock y a la sencilla estructura en la que se basa. Por supuesto, con cierto toque zeppeliano, creando una atmósfera más densa y pesada de lo habitual. La intro de batería y el ataque de la guitarra de Page la han hecho un clásico de la música moderna, cientos de veces versionada por otros grupos y adaptada a diferentes estilos.

Versión en directo de la canción, en 1973

Stairway to Heaven – Led Zeppelin IV

Poco o nada nuevo se puede decir de la canción más famosa de Led Zeppelin y que junto con otros clásicos del género como Bohemian Rhapsody, se ha disputado el título de mejor canción rock de la historia, al igual que el de mejor solo de guitarra.

Quizás por la explotación que ha sufrido la canción a lo largo de las últimas décadas haya perdido su carácter novedoso y de sorpresa, pero la inmediatez de paz y éxtasis que produce es intachable. Desde los arpegios en La menor de Jimmy, pasando por la incontestable linea vocal de Plant, Stairway to Haven es una canción perfecta. Da igual en que momento o en que lugar suene, uno debe rendirle pleitesía. El mito dentro de la historia, casi indistinguibles en este momento de fama del grupo, describe que la primera vez se tocó en directo el respetable enmudeció y ni siquiera aplaudió tras su final, simplemente se quedó observando, atónito. Posteriormente sí ovacionaron el tema. Pese a que este tipo de anécdotas son de difícil comprobación, miembros del grupo dicen que por aquel entonces la gente tenía ganas de escuchar lo que ya estaba en el mercado y que interpretar nuevas canciones en directo era arriesgado, por no decir aburrido para los asistentes.

Como muchas otras canciones famosas de los ingleses fue acusada de plagio por su tremendo parecido con el tema Taurus, de la banda Spirit. Merece la pena oírlo, la verdad. Lo cierto es que los posibles reclamos o denuncias nunca llegaron a buen puerto. La letra es atribuida a Plant y fue escrita en un campo de Headley Grange, frente a una hoguera, mientras Page le enseñaba la canción. En directo, el guitarrista solía lucir un modelo SG de Gibson de doble mástil. Uno de 12 cuerdas y otro de seis. Jones se ocupaba de los teclados. En la práctica no es una canción difícil de asimilar o escuchar, por lo que su propia sencillez propició la alabanza generalizada. El tema juega con la subida progresiva de ritmo e intensidad hasta estallar finalmente en un potente rock, veloz y directo.

Cabe señalar que pese a ser el éxito más grande de la banda, nunca fue editado un sencillo de la canción debido a su extensa duración, hecho que influyó directamente en la venta del disco.

Stairway to Heaven en directo. Diez minutos de historia.

The Song Remains the Same – Houses of the Holy

Rompiendo la tradición, los ingleses sacaron un álbum con título de nombre propio. Houses of the holy mantenía el nivel mostrado en anteriores trabajos aunque la evolución propia del grupo haga perder raíces blues en pro de ganar influencias variadas de estilos y sonidos. Es de ley decir que a partir de ahora Led Zeppelin perdería cierta capacidad de creación de himnos históricos. Quizás no de canciones, pero el cupo de cantares legendarios parecía haber llegando a su límite.

The Song Remains the Same fue pensada como una canción instrumental a la que, de casualidad, Plant consiguió añadirle una letra. Ritmo veloz e impresionante papel de todos los componentes. Las doce cuerdas de la guitarra de Page vuelan haciendo melodías mientras Bonham no desiste en hacer redobles de caja y timbales a cada compás que se sucede. El éxito del que gozó la canción animó al cuarteto a titular con su nombre su único disco en directo, grabado en el Madison Square Garden de New York, en 1973.

Directo en el Madison Square Garden, en 1973.

The Rain Song – The Houses of the Holy

Conocida como la única balada de Led Zeppelin y compuesta tras un comentario de George Harrison a John Bonham en el que Beatle le decía que el grupo no tenía ninguna balada compuesta como tal. El grupo, lo tomó como un reto y escribió la canción como la conocemos: un tema lento y melodioso con toques orquestales conteniendo la que Robert Plant asegura es su mejor interpretación vocal.

En directo, The Song Remains the Same solía enlazarse con The Rain Song para comodidad de Jimmy Page ya que era una canción que requería el uso de su famosa guitarra de doble mástil. Es, muy probablemente, una de las mejores composiciones que los ingleses llevaron a cabo, aunque su valor ha quedado a la sombra de otras canciones más famosas y, en cierto modo, más accesibles.

Versión de estudio.

Over the hills and far away – Houses of the Holy

Su letra hace referencias como en Ramble On a la temática de la Tierra Media creada por Tolkien. Es otra muestra de la unión entre lo acústico y lo eléctrico, lo calmado y lo huracanado, que el cuarteto supo cultivar tan bien a lo largo de su carrera. La melodía creada por Page para la guitarra acústica ha sido tocada por infinidad de guitarristas dado su carácter preciosista, convirtiendo a la canción en uno de los clásicos de la banda. Clásico segundón quizás, pero clásico.

El virtuoso Gary Moore realizó una versión de la canción años después, que gozaría de un merecido éxito en los directos donde la interpretaba.

Interpretación en directo de Over the hills and far away, en 1973.

Kashmir – Physical Graffiti

Robert Plant llegó a definirla como la mejor canción de Led Zeppelin, por encima de Stairway to Heaven, o al menos, la que más esencia del grupo tenía, el objetivo real por el que siempre habían compuesto canciones sería realizar algo como este tema. El corte número seis de Physical Graffiti es un verdadero ejercicio de instrumentación, un momento en el que el cuarteto inglés muestra todas sus cartas, quizás su última canción sinónimo de leyenda.

Con toques árabes y orientales la canción es un absoluto despliegue de Jones a los teclados, junto a Page en una afinación abierta en la guitarra. Solía interpretarla usando una Danelectro de color negro y blanco. El tema, pese a carecer de una elevada distorsión y sí pecar de una cierta repetición, es un puro torbellino sonoro que absorbe al oyente.

Era 1975 y la evolución de Led Zeppelin había llegado a un punto de absoluto control sobre su música. Kashmir es un ejemplo de unos Zeppelin en plena forma instrumental, y con capacidad suficiente para haber sobrevivido al paso del tiempo de no haber sido por la temprana muerte de Bonzo, pocos años después, provocando la disolución del grupo al decir sus miembros que sin él, no tendría sentido seguir como tal..

Kashmir en directo, aderezado con un pequeño trozo
de Black Side Mountain a modo de introducción.

Achilles Last Stand – Presence

Se cierra la lista. El nivel de Presence muy probablemente no esté igualado con sus anteriores trabajos pero quizás sea ese temor del público al no darle una oportunidad como Dios manda a uno de sus últimos discos lo que ha ocultado canciones como la que aquí se expone . Achilles Last Stand, infravalorado por la crítica en general, es considerado por los seguidores de la banda como una de sus mejores creaciones.

Unos diez minutos intensos donde Led Zeppelin sacan músculo y muestran una de sus composiciones más complejas y elaboradas a través de una banda en estado de gracia. Si la canción estuviera en cualquier otro disco de los ingleses, su título hubiera resaltado muchísimo más, no tengo ninguna duda. Una pena, al igual que tener que ceñir la lista a veinte nombres y no a veinticinco, por lo que una disculpa por no poder incluir temas de los dos últimos discos In trough the Out Door o CODA, no estaría de más, así que disculpen. Bien es cierto, que ambos distan considerablemente de los primeros álbumes de la banda. Sea como sea, disfruten de este último sorbo de rocanrol.