Mujeres impresionistas (II): Mary Cassatt

La semana pasada hablamos de Berthe Morisot, una mujer que supo adaptar su pasión por la pintura con ser una gran dama. Hoy rescatamos a otra impresionista cuya actitud hacia la vida y el arte fue muy diferente. Mary Cassatt es una pintora norteamericana consciente de que se movía en un mundo de hombres. Siempre vio como un hándicap ser mujer en ese ambiente. Quiso hacer ver su obra, su talento y desprenderse de etiquetas de dama o gran señora. Una americana que buscó suerte en Europa, una hija rebelde, una artista decidida a romper moldes, una mujer que por ser mujer no quería ser menos. Si quieren conocer a una personalidad de tal calibre, sigan el recorrido por su vida y su obra en las siguientes líneas.

Una mujer que por ser mujer no quería ser menos

Lydia leaning forward in the balcony | foxpudding.worpress

Lydia leaning forward in the balcony | foxpudding.worpress

Mary Stevenson Cassatt nació el 22 de mayo de 1844 en Allegheny City, que hoy en día forma parte de Pittsburgh. Nació en el seno de una próspera familia que vivía holgadamente. Su padre era un hombre de negocios y su madre provenía de una familia de banqueros. Los negocios de su padre permitieron que la artista viajara desde muy niña. En el seno de su familia, viajar se veía como parte irrenunciable de su educación. Esto le permitió tener su primer contacto con la pintura francesa en 1855 en la Exposición Universal de París. Con quince años empezó a estudiar en la Academia de Bellas Artes de Pennsylvania. A pesar de que esto podría considerarse un paso adelante en su incipiente carrera, sólo supuso para ella una decepción tras otra. Sus padres no estaban de acuerdo en que se matriculara y era consciente del diferente trato de profesores y compañeros hacia ella. Sólo el 20% del alumnado eran mujeres y la mayoría veían su estancia en la academia como un complemento a su refinada educación pero no un primer paso para una carrera artística seria.

Sólo el 20% del alumnado eran mujeres y la mayoría veían su estancia en la academia como un complemento a su refinada educación pero no un primer paso para una carrera artística seria.

En 1866 huye a París junto con su madre y algunos amigos de la familia. Cassatt quiere buscar en Europa la suerte que en América no pudo encontrar. Una vez en París, sus pericias en el mundo del arte se parecen bastante a las de Morisot: al no poder matricularse en la Escuela de Bellas Artes, pues no admitía mujeres, se convirtió en copista del Louvre. Además de eso, fue aceptada para estudiar junto a Jean-Leon Gerome, un profesor bien valorado con una técnica hiperrealista. En 1868 una de sus obras fue aceptada por primera vez en el Salon de Paris.  Sus logros no acabaron ahí. También recibió un encargo del arzobispo de Pittsburgh para que realizara dos copias de cuadros italianos. Fue pupila de Pissarro, que le ayudó en el estudio de los más importantes maestros europeos y contribuyó a definir su estilo.

Auguste reading to her daughter | wikipaintings.org

Auguste reading to her daughter | wikipaintings.org

Pero como siempre que se cierra una puerta, a Mary Cassatt se le abrió una ventana, la del impresionismo.

En 1874 decidió mudarse definitivamente a París, donde compartió piso con su hermana Lydia. Cassatt siguió trabajando y también manifestando su situación de inferioridad respecto a los hombres. Fueron frecuentes sus críticas al Salon de París por ser reticente a aceptar obras firmadas por mujeres. Unos años después su carrera se estancó. En 1877 rechazaron varias de sus obras para el Salon. Pero como siempre que se cierra una puerta, a Mary Cassatt se le abrió una ventana, la del impresionismo. Degas la invitó a participar en una de las archiconocidas exposiciones impresionistas. Para Cassatt esto significó un triunfo sin precedentes, pues veía en Degas y en la revolución que estaban llevando a cabo los impresionistas un reflejo de la evolución de su estilo. Para ella supuso todo un descubrimiento ver por casualidad en 1875 una pintura de Degas. “Cambió mi vida. Pude ver el arte como siempre quise verlo”, esta afirmación de la artista sobre la obra del pintor francés confirma que el descubrimiento de su forma de ver la pintura fue un punto de inflexión para ella.

Little girl in a blue armchair | foxpudding.wordpress

Little girl in a blue armchair | foxpudding.wordpress

La temática principal de sus cuadros son las relaciones materno-filiales. Esto es muy destacable teniendo en cuenta la rebelión que llevó a cabo contra el rol establecido para las mujeres. Sus pinturas destacan por ser luminosas, de hecho en ocasiones fue criticada por utilizar tonos tan intensos. Suele recoger un momento cotidiano en la vida de los protagonistas de sus obras, como en Little girl in a blue airmchair. Pero, en ocasiones, esos momentos robados de la rutina se hacen muy significativos como se aprecia en A kiss for baby Anne. Este cuadro recoge ese segundo en el que una madre besa a su hija representando el amor que le profesa. Lo consigue de manera sutil, a través de las miradas de los protagonistas y de las rápidas pinceladas.

A kiss for baby Anne | wikipaintings.org

A kiss for baby Anne | wikipaintings.org

Murió soltera, como había decidido mantenerse para no perder su libertad

Nadie consiguió doblegar jamás a este espíritu libre. Tras descubrir a los impresionistas e integrarse con ilusión a su causa, siguió su camino en solitario. A partir de 1886 Mary Cassatt no volvió a identificarse con este estilo y decidió experimentar con nuevas técnicas. Cayó enferma en 1911. En 1914 las cataratas que padecía la obligaron a parar de pintar. Aun así, en 1915 contribuyó con 18 pinturas al movimiento sufragista. Nunca dejó de defender que era igual que cualquier hombre. Murió en 1926 y sus restos reposan en Francia desde entonces. El país galo le había concedido la Legión de Honor por sus contribuciones al movimiento impresionista en 1904. El reconocimiento en su país tardaría más en llegar. Recientemente algunos de sus trabajos fueron utilizados como motivos para una serie de sellos en Estados Unidos. Hoy en día gran parte de su obra se encuentra en el Metropolitan de Nueva York. Murió soltera, como había decidido mantenerse para no perder su libertad. Casi ciega pasó sus últimos años sin poder pintar pero con la satisfacción de haber tenido una carrera propia a base de lucha y trabajo sin habese convertido en deudora de ningún hombre.

Imagen destacada: fotopedia.com