UD Salamanca, otro histórico que se va

Fuente: vavel.com

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Era un domingo de finales de verano del año 1997. Mi padre había bajado al kiosco habitual del pueblo para comprar el Marca y si acaso, alguna revista. Pero cuando volvió, había un regalo para mí. Era el álbum de cromos de la liga 97/98 que estaba a punto de empezar. Ya había coleccionado junto a mi padre los cromos del año anterior, por lo que a mis seis años de edad ya tenía memorizados gran parte de los equipos de la Primera División española (por aquel entonces —por suerte— aún no era conocida como Liga BBVA). Compostela, Real Sociedad, Oviedo o Tenerife ya eran nombres habituales para mí, por lo que tras pasar casi todas las hojas mis ojos se fijaron en los tres nuevos equipos que acababan de ascender: Mérida, Mallorca y Salamanca.

Stelea, Giovanella o Pauleta son algunos de los jugadores más recordados de la última etapa en Primera. Una época en la que el Salamanca será recordado como el “matagigantes”

Recuerdo que del Salamanca pronto empezaron a tocarme jugadores. Stelea, Giovanella y Pauleta pronto estaban pegados en su lugar correspondiente. Esto ayudó a que generase una extraña simpatía hacia el equipo castellano, una sensación agrandada por mi padre (madridista él) tras la victorias de la Unión Deportiva ante el Barcelona de Rivaldo (4-3 en el Helmántico y 1-4 en el Camp Nou), el Atlético de Vieri (5-4 en Salamanca) o el Valencia del Piojo López por 6-0.

El Salamanca se salvaría ese año. Con un once tipo formado por Stelea/Lanna-Corino-Loren-Pavlicic/Edu Alonso-Taira-Giovanella-Vellisca/Walter Silvani-Pauleta (como bien aprendí coleccionando cromos), el conjunto salmantino acababa en la 16ª posición. No le iría tan bien la siguiente temporada, donde la marcha de Pauleta al Deportivo dejaba a la UD sin un referente goleador y acababa con el equipo último y con los pies en la segunda división.

Portada tras ganar por 1-4 al Barcelona / Fuente:

Portada tras ganar por 1-4 al Barcelona / Fuente: desdemigradavieja.blogspot.com

Ese fue el principio del fin. Varios años deambulando por la Segunda División (con un descenso a Segunda B entre medias) provocaban que el equipo acumulase deudas, aumentadas desde el año 2011 donde descendía ya definitivamente a la Segunda División B en la que permanecía hasta hoy, día en que se anunciaba su desaparición por no poder hacer frente a los 23 millones de euros de deuda.

Se va el Salamanca, uno más que se une a los clásicos desaparecidos o refundados en los últimos años. Badajoz, Mérida, Extremadura, Oviedo, Compostela, Granada o Logroñés pasaron por procesos similares. Fundado en 1923 bajo el nombre de Unión Deportiva Española, el Salamanca vivió sus años más gloriosos en la década de los 70, en la que el equipo estuvo a punto incluso de entrar en competiciones europeas. Pasó en total 12 años de su historia en Primera División, siendo, en cambio, un habitual de la división de plata, donde disputó un total de 34 temporadas de su historia.

23 millones de euros de deuda son el resultado de malas gestiones en un club que no consiguió salir del pozo de Segunda División, pasando incluso los últimos años en 2ªB

Con su desaparición, se va un histórico del fútbol español. Esperemos que pronto pueda volver a su lugar. Los aficionados salmantinos (5.000 socios en su última temporada en 2ªB), lo merecen. Mientras tanto, las fotos, los vídeos, la memoria colectiva y los cromos recordarán que hubo un tiempo que en el que Salamanca respiraba primera división.

Foto de portada: cronicasdeunmaestroexiliado.wordpress.com