Saltar del trampolín

 A Laura le detectaron enfermedad de Krohn con 21 años. Desde entonces, compaginaba su trabajo con su enfermedad, aunque algún que otro brote la obligara a permanecer ingresada durante un tiempo. En uno de estos brotes, sufrió una perforación en el intestino. Tuvo que pasar por tres operaciones para que, finalmente, se le concediese la incapacidad laboral. Después de casi tres años de recuperación, sabía que necesitaba volver a trabajar, pero también que su enfermedad la había limitado para encontrar un nuevo empleo.

En 2008 entró en contacto con Cogami, la Confederación Galega de Persoas con Discapacidade. Cogami reúne a más de 50 asociaciones de toda Galicia, siendo así la entidad gallega más representativa del colectivo de personas con discapacidad. Entre las múltiples acciones que llevan a cabo, también ayudan a reinsertar a las personas discapacitadas en el mercado laboral, mediante el Servicio de Intermediación Laboral (SIL). En la actualidad, Laura ha pasado de ser usuaria a trabajar dentro de Cogami, y dentro del SIL, siendo ahora la encargada de atender y ofrecer todo tipo de orientación a las personas que llegan a Cogami.

El Servicio de Intermediación Laboral se creó en 1996 y desde entonces ya ha atendido a más de 24000 personas en toda Galicia. El perfil de usuario mayoritario es de el de una persona de entre 40 y 50 años, incapacitada para su antigua profesión, y que busca renovarse laboralmente. En esta institución atienden a personas con todo tipo de discapacidades, cerca del 40% de ellas con una de tipo físico, pero también de tipo mental, mixta, sensorial o intelectual, entre otras.

Alberto Uzal

Trabajador de Trameve (Tratamiento Medioambiental de Vehiculos)

Cristina, ahora responsable de comunicación en Cogami, es un claro ejemplo de la renovación laboral a la que se enfrentan las personas con discapacidad. Licenciada en Periodismo, trabajaba en la Televisión de Galicia cuando se le detectó una leucemia. Después de los tratamientos, un trasplante de médula, y la posterior recuperación, la baja laboral se convirtió en una incapacidad laboral. Una vez recuperada, vio un anuncio de un curso de formación en una de las asociaciones pertenecientes a Cogami, gracias al cual conoció a uno de sus orientadores laborales.

Todas y cada una de las personas que acuden al Servicio de Intermediación Laboral, al igual que Laura y Cristina, pasan primero por una entrevista inicial de definición de su perfil profesional, con datos personales, formativos y de experiencia profesional. Con toda esta información, se traza un itinerario de inserción profesional, y se le da la oportunidad de asistir a cursos de formación para ampliar sus conocimientos y capacidades. No se trata sólo de orientación a los usuarios, sino también de mediación con las empresas. Se les asesora sobre las ayudas a la contratación de personas con discapacidad, y también se les envían sin compromiso perfiles de posibles candidatos, según los tipos de puesto que necesiten cubrir, ajustando las características del puesto a las discapacidades de las personas. Empresas del sector servicios como la jardinería, los transportes y la administración son las que muestran una mejor respuesta y donde es más fácil insertar a la persona con discapacidad.

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¿Cómo se enfrenta una persona con discapacidad al momento en el que decide volver a trabajar? No es un camino fácil. Para Cristina, volver a trabajar implicó “reciclarse”. La enfermedad supuso una pausa en su vida: “cuando te encuentras que no puedes volver a trabajar donde estabas, no deja de ser un golpe duro, porque es lo que sabes hacer”. La casualidad quiso que al mismo tiempo que pasó a ser usuaria del SIL, en Cogami buscaran a alguien especializado en comunicación. Ahora trabaja de una manera muy diferente a la que hubiera pensado en un principio, y sigue con ese reciclaje, formándose continuamente.

Laura afirma que Cogami le abrió muchas puertas, ya que llevaba casi 3 años sin trabajar. “En una empresa privada si ven esa laguna en tu vida laboral seguramente se echen para atrás, porque hay un vacío”, comenta. El principal obstáculo contra el que luchan desde Cogami es ese miedo a que, por tener una discapacidad, el número de bajas sea mayor.

En estas situaciones, ambas tienen claro que el carácter ayuda mucho. Mostrar positivismo, tener claro que es lo que quieres y lo que no quieres, y buscar el camino a lo que realmente te gustaría conseguir con pequeños retos diarios. Cogami simplemente es el trampolín, el salto definitivo lo debes dar tú.