Los refugiados, esos desconocidos

Los conflictos bélicos  y enfrentamientos ideológicos son algunas de las causas de la existencia de poblaciones refugiadas. Según la Convención de Refugiados de 1951 del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) un refugiado es “toda  persona que debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país”.

Población bajo tutela del ACNUR

Población bajo tutela del ACNUR

Los datos mostrados en el gráfico anterior reflejan la cuantiosa cifra de población que se encuentra bajo la tutela del ACNUR sin embargo,  hay que tener en cuenta que existe población refugiada sin registrar.

El sistema de protección internacional para refugiados basa su gestión en dos pilares fundamentales: la Convención sobre el Estatuto de Refugiados de 1951 y su respectivo Protocolo de 1967. Entran en el marco universal de los Derechos Humanos. Sin embargo, no todos los miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU) son signatarios de dicha Convención lo que debilita el sistema de protección y oscurece su carácter universal.

Es necesario hacer una distinción en cuanto a los casos que el ACNUR tiene bajo su custodia. Como se aprecia en el gráfico anterior no solo se hace referencia a los refugiados, anteriormente definidos, sino también a casos como:

–          Solicitantes de asilo: es la etapa previa a la condición de refugiada. Es aquí donde se estudia la situación de la persona que lleva a cabo dicha solicitud y se determina si la protección internacional es necesaria.

–          Desplazados internos: son personas que dentro de las fronteras de su país huyen de la violencia, persecución u otras situaciones que amenazan sus vidas convirtiéndose así en desplazados internos.

–          Apátridas: personas no reconocidas como ciudadanas en ningún país. Se encuentran en una especie de limbo legal.

Existen numerosos casos de poblaciones refugiadas y desplazadas, señalaremos algunos de ellos.  El caso más llamativo es el de la población refugiada palestina, en 1948 cuando se creó el Estado israelí 750.000 personas se convirtieron en refugiados (huyendo a países como Libia, Siria, Jordania, Gaza y Cisjordania) y más tarde en 1967 el conflicto árabe-israelí produjo 500.000 refugiados más y, lo que es más grave, el 50% de esta población se convertiría en refugiada por segunda vez. Dada la importancia de fenómeno Naciones Unidas creó la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en 1950.

Actualmente según datos de ACNUR, los refugiados palestinos están distribuidos en 58 campos de refugiados en Gaza (más de dos tercios de su población son refugiados), Siria (467.000), Jordania (cerca de 2 millones), Líbano (422.000) y Cisjordania (771.000).

Mapa de campos de refugiados palestinos

Mapa de campos de refugiados palestinos

Cabe destacar que la situación en los campos de refugiados es de necesaria y constante vigilancia puesto que en la mayoría de los casos dichos campos dejan de ser un lugar transitorio convirtiéndose en lugares de residencia, incluso han visto crecer a generaciones de familias en ellos (sobre todo en los casos de los palestinos).

En América también existe un caso resaltante, el colombiano. Estos desplazamientos son fruto del conflicto armado interno que ha torturado al país durante más de cuarenta años. La población refugiada y de desplazados internos colombianos supone un movimiento migratorio importante en América Latina.

Testimonio de un desplazado colombiano

Testimonio de un desplazado colombiano

Según la Consejería Colombiana para los Derechos Humanos y el Desplazamiento hay un total de 389.753 refugiados colombianos en otros países. Datos del ACNUR señalan que existen casi 400.000 refugiados y 4 millones de desplazados. El principal país receptor es Ecuador (56.000 refugiados) seguido de Estados Unidos (25.000), Costa Rica (12.000), Venezuela (3.000) y Panamá (1.200). Otros destinos son Noruega, Australia y recientemente Chile, Brasil y Uruguay. Colombia y Sudan (Sudán en 2011 contó con un total de 655.000 desplazados) son los protagonistas del fenómeno de poblaciones desplazadas por conflictos armados internos.

En este contexto también es necesario tener en cuenta las personas que abandonan sus hogares tras desastres naturales (huracanes, tsunamis, riadas o sequías severas).  Recursos estadísticos de la ONU muestran que para 2004 el número de “desplazados” por causa de desastres naturales superó a aquellos por conflictos bélicos y armados. Incluso se atreven a estimar que dentro de 50 años habrá 50 millones de refugiados en el mundo por consecuencias del cambio climático. Es por esto que han surgido nuevas demandas que reivindican la modificación de la definición de refugiado del ACNUR. Se maneja el termino de “refugiado ambiental” como aquella persona que ha dejado su hogar por el deterioro o degradación de su entorno por causas ambientales.

No solo Naciones Unidas toma parte de este asunto, existen organizaciones como la Cruz Roja, la Organización Internacional para las Migraciones, el Servicio Jesuita a  Refugiados, etc. que colaboran con estas poblaciones.

Resulta obvia la importancia y la necesaria toma de conciencia en cuanto a este tema, se trata de personas que cada día luchan por rehacer su vida. Han perdido todas sus pertenencias materiales y lo que es menos visible, se enfrentan a secuelas psicológicas importantes. Está en manos de los Estados receptores velar por la defensa de los Derechos Humanos de los refugiados y la correspondiente responsabilidad.