La calidad como esperanza

El pasado viernes tuvo lugar en la sede del Consello da Cultura Galega una interesante jornada llamada “Cultura impresa na rede: gratis total?”. Con la presencia de profesionales de diversos sectores de los medios de comunicación y también de la industria de la edición, la jornada fue una buena ocasión para constatar una vez más que atravesamos un periodo de cambios no solo derivado de la crisis económica, sino también tecnológicos y derivados de la propia industria cultural. Los asistentes -cerca de un centenar- pudieron comprobar como el sector está ávido por explorar nuevos caminos y modelos de negocio. La cultura está viva. La industria cultural sobrevive y aspira a vivir. Las siguientes ideas pretenden aproximar al lector a los puntos principales que fueron tratados en las distintas ponencias.

Atrapados en el hielo

©Consello da Cultura Galega

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Lo dijo bien temprano Rafael Cabarcos, del Institute for Media Development y ex directivo de Recursos Humanos en PRISA: “Los lectores nos han sustituido”. Dibujó Cabarcos un panorama de incertidumbre, en la que los medios están sumergidos. Utilizando el ejemplo del Endurance, un barco que se quedó atrapado en 1915 en la Antártida y cuyos 28 tripulantes lograron sobrevivir en un ejemplo de constancia y superación. La idea, al fin y al cabo, es que nada es eterno, ni tan siquiera la crisis, y que la adaptación es la llave para superponerse a cualquier adversidad. Los nuevos perfiles profesionales, preparados para desenvolverse en un mundo globalizado, son la salida para la supervivencia de las empresas. Hay que aprovechar los cambios, siempre bajo una estrategia y una planificación.

Es interesante el recurso que utilizó Rafael Cabarcos para mostrar la tendencia en la situación del periodismo. Se trata del Newspapel Death Watch, una web que se dedica a recopilar todos los periódicos que han cerrado en los Estados Unidos desde 2007 (año de creación de la web).

Soportes distintos, mismos contenidos

Fueron muchas las menciones al último gran invento de Apple. Con un nivel de crecimiento brutal, (un 63% de penetración en España), las tabletas ya son algo más que “otro soporte”. Reclaman a gritos su puesto en el trono de los contenidos. Esta es una de las claves que arrojó Ramón Alonso, de Kiosko y Más, al decir que están proliferando nuevas formas de consumo para consumir los mismos contenidos de siempre. El iPad inauguró a lo grande un nuevo ecosistema para los contenidos, una nueva oportunidad para la puesta en valor del trabajo de los medios de comunicación. Que el papel se quede atrás no quiere decir que sus estructuras mueran con él. De hecho, en esto radica el éxito de Kiosko y Más, el kiosko digital multiplataforma que aglutina una gran cantidad de publicaciones en castellano. Productos unitarios con una gran calidad y que explotan las posibilidades de las nuevas tecnologías; al fin y al cabo, como dijo Alonso: “La gente está dispuesta a pagar por algo que tiene un principio y un fin”.

Las mismas ideas, aunque con algunos matices, fueron defendidas por Julio Miravalls, de Orbyt, quien destacó que el iPad consiguió en la prensa una “ruptura de la distancia”. Leer los periódicos en el ordenador no era una forma de lectura ni tan siquiera parecida a la de los periódicos físicos. Sin embargo, las tabletas consiguen hacer que el usuario se olvide del ratón. La distancia vuelve a desaparecer. Además, Miravalls destacó también que la aplicación Orbyt va un poco más allá en lo que respecta al consumo, e incluye ofertas a mayores como cine y ópera. Es ésta una apuesta que también fue debatida durante la jornada, sobre todo hacia el final, cuando se comentó la posibilidad de creación de “tarifas planas de consumo de medios”, que acaben concentrando todo tipo de servicios relacionados con la información por un precio total.

Todos juntos sí se puede

“Creo que el mercado editorial sobrevivirá en la medida en la que los editores sepan forjar alianzas”, las palabras de Ramón Alonso resumen a la perfección la filosofía de su empresa. Para formar parte de Kiosko y Más, un editor solo debe cumplir una condición: aceptar el modelo de “solidaridad entre editores”. En Kiosko y Más todos son iguales, todos aceptan el modelo de suscripción de la empresa. No hay contratos especiales ni suculentas cláusulas escondidas. Y las cosas funcionan para todos.

Dejemos atrás a los piratas

Lo hizo muy bien Juan Triviño, Director y fundador de Ediciones Noufront, reivindicando la cordura sobre la paranoia de la piratería. Si el producto es de calidad, siempre habrá alguien dispuesto a pagarlo. Al igual que siempre habrá alguien que preferirá invertir el doble de tiempo para conseguirlo gratis. Pero dedicar todos los esfuerzos de una industria a una caza de brujas totalmente desmesurada es contraproducente para la propia industria.

Es hora de que la industria editorial afronte sus retos

La mayoría de los ponentes coincidieron en lo que podemos entender como los “retos” de la industria. Es hora de mirar hacia delante y probar con distintos modelos de negocio, para poder así llegar a consolidar uno. En el caso de las editoriales, es preciso que éstas terminen de llevar a cabo su transformación, y que comiencen a pensar en el contenido de forma independiente al soporte. Además, deben aprovechar el feedback que proporciona la red, de lo contrario le estarán dando la espalda a sus consumidores. Por último, las editoriales tienen que tener en cuenta el crecimiento de los fenómenos como la autopublicación y la autoedición, que están posibilitando que en la red desaparezcan los intermediarios.

Al final, la calidad lo es todo

Sí, lo bien hecho sobrevive, independientemente del soporte. No importan las tormentas del paso analógico al digital, o los saltos entre soportes cada vez más modernos y más alejados del papel. Los productos trabajados, frescos, con ideas innovadoras siempre se abrirán paso. Un mensaje optimista al fin y al cabo, ya que siempre habrá esperanza para un trabajo bien hecho.

Imagen de portada: Consello da Cultura Galega