Frío eterno sin palabras

III (TOUNDRA)

[Aloud Records / Agosto 2012]

Una auténtica fuerza de la naturaleza, la espina dorsal del Mundo en estado puro. La calma y la tempestad, entremezcladas, unidas en un abrazo sin comienzo ni final, solapadas en una yuxtaposición existencial donde la cortina de lo inimaginable se abre tanto como puede abrirse la oscuridad de una noche sin luna en su cópula con las estrellas. Purificación de lo que no tienes, encuentro de lo que nunca has tenido. Es la marea, el viento y los elementos en su fuerza primigenia y destructiva. Un afásico cantar de ciudades lejanas, tierras inexploradas y conocimientos alejados de la mano de la civilización, que se embarca en viajes interestelares hacia lo profundo del universo.

Toundra nos ofrecen un vasto baldío congelado, eviterno, enterrado entre miles de años de escarcha y ceniza nívea, fosilizado, yerto y olvidado entre los eones del perpetuo fuego helado. Pero no del que hablaba Quevedo, si no uno que vuela ardiente y glacial a partes iguales, pancromático, por encima del Amor y el Odio y se libera, implosionando en la más pura autocomplacencia del Caos. Los hijos de la Madre perdida, Lilith, claman a sus antecesores. Sus gritos son violentan guitarras, rasgadas en la atmósfera del paraíso, que hienden la carne de quien los creó con doloroso placer, a un ritmo dominante y visceral.

Y después, un susurro casi espiritual, que no es palabra, sino entelequia, un silencio que oprime y redime como el océano a un iceberg solitario, movido por la gravedad celeste en un Requiem, que ejerce un crescendo de magnitud sobre nuestras mentes y sobrepasa la sensorialidad de los expulsados del Edén.

Deja de leer esto de una puta vez y escúchalo, porque no hay palabras válidas para describirlo.

[Puntuación: 90/100 ]