El negocio de las camisetas de fútbol

Nueva camiseta de la selección presentada hace una semana. Pilla de sorpresa a todos los aficionados. Será usada para la Copa Confederaciones de 2013. ¡Pero si hace menos de un año presentaban la que vistieron en la pasada Eurocopa!¡Y en febrero sacaron la nueva camiseta suplente!, de un color poco habitual en la Selección Española, celeste. Pero pienso, si lo hacen es porque venden, pero aún así, creo que está degenerando el negocio de las prendas futbolísticas.

Todos los amantes del deporte rey tienen alguna  de un equipo de fútbol. Verdadera o menos verdadera. Exhibida casi diariamente, guardada en un armario cualquiera, o mismo enmarcada para conmemorar algún hecho concreto. Actualmente hay un gran problema, la renovación constante de este vestuario, que hace que en cuestión de meses quede anticuada tu ansiada (en el momento que la compras) casaca.  Entonces te vienen las dudas, “¿compro la nueva?” Tu subconsciente te dice que no, que para qué quieres otra si tienes una de la temporada anterior. Pero piensas, “ya, pero esta es más bonita”. Ahí, uno tiene que ser capaz de decidir, pero es cierto que las grandes marcas están poniendo en aprietos a los aficionados.

El marketing en la era actual del deporte está creciendo de forma agigantada. La facilidad que hay a la hora de distribuir los productos por todo el mundo está poniendo en bandeja esa posibilidad. De hecho, cuándo llega a un equipo poco conocido un jugador de los llamados “exóticos” (coreano, japonés, chino, americano incluso) no se cuestionan sus competencias futbolísticas, sino que lo primero que se dice es: “nos vamos a forrar con las camisetas que vamos a vender”. Desconozco si es cierto, pero algo de reconocimiento en esos países va a tener el club. No sólo ocurre con ese tipo de fichajes, también se comenta con los más caros. Más de una persona afirmó que el desenvolso de casi 100 millones de € que realizó el Real Madrid por Ronaldo está justificado teniendo en cuenta que por la imagen, ya los amortizará el club. ¿Los méritos deportivos ya han pasado a un segundo plano? Espero que no.

Sea o no sea un motivo primario a la hora de realizar un fichaje, la venta de camisetas es esencial para la economía de los clubes. Muchos encuentran ahí una fuente de ingresos que hace unos años no se esperaba. Para ello innovan e innovan hasta que llegue el momento en que será imposible. Pero para que se entienda mejor empiezo con unos ejemplos:

  1. El FC Barcelona y el cambio de segunda equipación. Ya ha sido de todos los colores posibles (amarillo, naranja, azul, verde, negra, degradada de naranja a amarillo, color chaleco reflectante, gris, rosa, etc.). Es una manera muy fácil de innovar. Con la excusa de ser la segunda camiseta prueban una y otra vez haciendo que los aficionados piquen el anzuelo de ir a la novedad.
  2. Camisetas dedicadas a la afición. Eso ha hecho el Valencia en 2011. Concretamente su marca comercial que creó esta camiseta para impactar en su presentación y para ganar en ventas gracias al uso de la Senyera. (Imagen superior)
  3. Usar camisetas diferentes dependiendo de la competición. ¿Quién no se acuerda de ese Sevilla que deslumbró por toda Europa? Pues tampoco es fácil olvidarse de esos modelitos que usaban tanto en el Sánchez Pizjuán como fuera, aplicando la bandera de España de cualquier forma posible. (Imagen inferior)
  4. Hacer camisetas conmemorativas al ganar un título. Suelen tener tirón. Son las que los oportunistas suelen comprar. Que si van tropecientas ligas, un Mundial u otra Eurocopa… Aquí también sacan tajada las grandes marcas. (Primera imagen)

Y es que ya no hay nada que se le escape a los gigantes de las prendas futboleras. Están al acecho para saber en qué momento conviene sacar una nueva y qué novedad va a aportar. De momento, seguro que esta nueva de la Selección Española será uno de los regalos más solicitados en las Navidades que están a la vuelta de la esquina. Eso sí, muchas (y ésto es lo que todavía no tienen controlado las marcas comerciales) serán imitaciones.