Sitges y Filmin: Cine fantástico en la Red

El Festival de Cine de Sitges, que finalizó el domingo su 45ª edición, es uno de los eventos más importantes del cine fantástico, tanto a nivel nacional como internacional. En él se dan cita anualmente gigantes del género y nuevas promesas que cada año sorprenden con sus innovadoras propuestas.

Situada en la costa catalana, Sitges es el lugar idóneo para acoger durante 10 días esta celebración y exaltación de cine de género y de calidad. El pequeño tamaño de la localidad otorga al festival un aura familiar y proporciona a los asistentes la oportunidad de encontrarse por sus calles con Nacho Vigalondo, Richard Kelly o, incluso, con la ya no tan niña del Exorcista Linda Blair.

Este año, por desgracia, me fue imposible desplazarme hasta allí para vivir en persona el festival. Sin embargo, Filmin, el cada vez más famoso portal de cine independiente, nos permitió a los fanáticos del fantástico matar el mono de Sitges poniendo a nuestra disposición on line siete de los largometrajes seleccionados para esta 45ª edición, además de más de 100 títulos premiados en anteriores ediciones.

Solo dos de las siete películas seleccionadas a competición disponibles en Filmin fueron premiadas este año; algo, por otra parte, normal, dado el nivel de calidad del festival en general y el, por decirlo de alguna manera, no tan alto nivel de estas en particular. Prueba de ello es la inclusión de únicamente tres de estas películas en el top 21 del post  “Lo mejor del Fetival de Sitges 2012” publicado en el propio blog del portal de cine independiente.

“Me @ The Zoo” se alzó con el premio No-Ficción en la sección Nuevas Visiones, de cuyo jurado formaba parte, entre otros, uno de los socios fundadores y director de Filmin, Jaume Ripoll. El documental, dirigido por Chris Moukarbel y Valiera Veatch, hace un interesante análisis de la generación YouTube. Centrándose en la figura de Chris Crocker, el mayor fan de Britney Spears sobre la faz de la Tierra (quiero pensar que los extraterrestres, con su inteligencia superior, tienen el suficiente criterio para no escuchar a la famosa cantante, por llamarla de alguna manera). Durante los 90 minutos que dura el documental, aunque no se nos proporciona una explicación al hecho de que alguien decida torturar sus tímpanos escuchando a la señorita Spears, sí que se profundiza en la figura de una persona complemente absorbida por la Red, con la constante necesidad de mostrar su intimidad a los internautas. El análisis de la compleja personalidad del protagonista del film, la relación con su madre (exprostituta y drogadicta, madre a los 15 años), su homosexualidad y la relación con su abuela conforman  un curioso retrato de la primera persona, en palabras del propio Crockcer, en “ser famosa por no ser famosa”. El documental, que cuenta entre sus productores con Michael Stipe, el líder del famoso y extinto grupo de rock R.E.M., ganó también el premio Non Fiction en la Sección Oficial de documentales de Sundance.

Otra de las películas premiadas este año en Sitges fue la tailandesa “Headshot”, que ganó el premio a la mejor fotografía, a cargo Chankit Chamnivikaipong, en la Sección Oficial. Dirigida y escrita por Pen-Ek Ratanaruang, basándose en la novela de Win Lyovarin, la cinta cuenta la historia de Tul, un policía que, al negarse a ceder al chantaje de un político, da injustamente con sus huesos en la cárcel. Esto hace que se replantee el concepto de justicia y que su vida tome un rumbo nuevo, alejado del cuerpo de policía. Con aires de film noir y constantes saltos en el tiempo, “Headshot” se aproxima, tanto por temática como por realización, a ese tipo de thriller asiático característico de Chan-wood Park o del más reciente Na Hong-jin. Además de hacerse con cinco premios de la Asociación de Cine de Tailandia, ha sido seleccionada para representar su país en la próxima ceremonia de los Oscar.

Con “Keyhole” nos embarcamos en un viaje a lo más hondo del surrealismo del que, si no nos andamos con cuidado, difícilmente salgamos ilesos. Escrita y dirigida por el canadiense Guy Maddin, ganador en Sitges 2002 del premio a la mejor película con “Drácula: Pages From a Virgin´s Diary”, “Keyhole” es una ininteligible revisita de La Odisea. En este caso, Ulises, interpretado por Jason Patric, es una gángster que vuelve a su casa, habitada por extraños fantasmas, tras una temporada fuera del hogar. En su vuelta, acompañado por una mujer ahogada misteriosamente resucitada y por un rehén amordazado, Ulises tendrá que abrirse paso por los entresijos paranormales de la casa para llegar hasta su mujer, interpretada por Isabella Rossellini, que mantiene encadenado a su cama a su padre desnudo. Si se dice que en el cine español abundan los desnudos gratuitos, bien se podría decir que esta cinta está influenciada por el cine patrio. Tetas, culos y penes en una película con aire noir densa en la que parece que el director es mucho más listo que tú, para descubrir que realmente lo que sucede es que se ha quedado trastornado por un exceso de visionados de “Eraserhead”, el clásico de Lynch.

(Fotograma de uno de los geniales zombies de 13 Eerie)

“13 Eerie” supone el debut en el largometraje del también canadiense Lowell Dean además de un lamentable intento de aportar algo de originalidad al género de zombies (o infectados, no queda demasiado claro). El guión, por llamarlo de alguna manera, corre a cargo de Christian Piers Betley, y cuenta la historia de seis aspirantes a forenses que son llevados a una isla para realizar un trabajo de campo como parte de su preparación. Evidentemente, la isla no es un lugar normal. Estos entrenamientos para jóvenes aspirantes, ya sea a policía, forense, GEO u opositor a funcionario, jamás se realizarán es una isla como Perejil. Al contrario, el lugar escogido, supongo que por ser más económico (siempre es más barato hospedarse en el Motel Bates que en el NH), es una antigua base utilizada para experimentos biológicos, actualmente abandonada. Mientras los estudiantes de medicina forense realizan su trabajo de campo, por un extraño motivo, que tampoco queda especialmente claro, los cadáveres fruto de la experimentación biológica, abandonados allí en su momento, vuelven a la “vida” y atacan a todo lo que se les pone por delante. Con un maquillaje rozando lo cutre, las escenas de tensión provocan risa más que miedo y hasta la música, que siempre se puede emplear para asustar al espectador, está mal utilizada, situando las partes más intensas de la partitura sin ningún tipo de sincronización con los ataques de los zombies. Si bien lo interesante en este género, además de la acción, el gore, el suspense y la diversión por la diversión, es la relación entre los personajes en situaciones extremas (como en el genial cómic de Robert Kirkman, posteriormente llevado a televisión), los personajes de “13 Eerie” son absolutamente planos y carentes de interés. Naturalmente, esta película no se hizo con ningún premio en Sitges, al contrario que “Chained”, de Jennifer Lynch, en la que el director de este despropósito de zombies participó como ayudante de dirección. Lo curioso de “13 Eerie” es que en esta cinta, como suele ocurrir en todas las películas en las que se parte de una premisa trillada, no contiene escenas erótico festivas que desvíen la atención del infame guión. Supongo que el cupo de tetas y culos que Canadá permite mostrar en su producción cinematográfica anual lo cubrió su compañero Guy Maddin, artífice de “Keyhole”.


De “Los salvajes” poco tengo que decir. Escrita y dirigida por Alejandro Fadel, supone su primera incursión en la dirección, tras una larga trayectoria como guionista. Soporífera hasta decir basta, la argentina “Los Salvajes” cuenta la historia de un grupo de chavales que se escapan por la fuerza de una cárcel de menores. En su huida se internarán en la naturaleza y no dudarán en matar para comer. Aunque hay que reconocer la potencia visual del film, a la hora de película, cuando te das cuenta de que aun faltan otros sesenta minutos, maldices el momento en que te dispusiste a verla. El elenco, integrado por jóvenes no profesionales, no lo hace del todo mal; el problema es que se encuentran al servicio de un guión que, en mi opinión, carece de fuerza e interés y del que se podría haber sacado mucho más jugo teniendo en cuenta la premisa de la que parte.

Los artífices de “Doomsday Book” son Kim Ji-Woon (director de películas como “Encontré al diablo” o “El bueno, el malo y el raro”, por la que se hizo con el premio a mejor director y efectos especiales en Sitges 2008)  y Yim Pil-sung (autor de una peculiar visión del cuento de los hermanos Grimm en su película “Hansel y Gretel”). Esta cinta coreana está dividida en tres capítulos y la idea era que fueran tres los directores que las realizaran, pero al retirarse Han Jae-Lim del proyecto, fue el propio Pil-sung, ayudado por Ji-Woon, el que se hizo cargo de la tercera historia, “Happy Birthday”, una reinterpretación de “Un regalo de Navidad” de O. Henry, en la que una niña, por accidente, encarga un meteorito que puede acabar con la Tierra. Las otras dos historias son “A Brave New World”, en la que una extraña enfermedad en los alimentos da paso a un apocalipsis zombie; y “The Heavenly Creature”, una reflexión filosófica partiendo de la posibilidad de que Buda se haya reencarnado en un robot. Aunque la primera historia, la de los zombies, quizá sea la menos interesante, “The Heavenly Creature” sí que supone una interesante incursión en la ciencia ficción, haciendo que el espectador se plantee cómo habría que actuar en el supuesto de que un robot adquiriera una inteligencia para la que no estaba programado. Por último, “Happy Birthday” entretiene más que trasciende, pero está realizada de una manera muy cuidada y pensada sin más pretensiones que sacarte una sonrisa.

Por último, “Dead Sushi” es exactamente lo que pretende ser: una comedia absurda, disfrazada de terror, con efectos especiales cutres, combates con coreografías lamentables y sangre, mucha sangre. Dirigida por Noboru Iguchi, director de “RoboGeisha”, y co-escrita por él mismo y Jun Tsugita, la película parte de la situación, fácilmente deducible por el título, en el que el sushi cobra vida y ataca a los seres humanos, infectándolos y matándolos con sus mordeduras, conviertiéndose posteriormente en una suerte de zombies que vomitan arroz. Contra ellos se enfrentará la hija de un chef, empleando sus habilidades para hacer sushi. Los ingredientes de “DeadSushi” son los clásico de la serie B: mucho gore, un poco de artes marciales y una resolución tan absurda como su inicio. Cine sin pretensiones para entretener a los amantes de lo bizarro y delirante.

Esto es lo que los usuarios de Filmin han podido disfrutar de esta 45ª edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya, en la que la gran galardonada fue “Holy Motors”, de Leos Carax, que se hizo con cuatro premios, incluido el de mejor película en la Sección Oficial. Particularmente me quedo con las ganas de ver “Wrong”, la nueva película del francés Quentin Dupieux, ganador en la edición del 2010 del premio Carné Joven a la Mejor Película Fantástica con la irreverente y delirante “Rubber”; “The ABC´S of death”, una película coral en la que 26 directores, entre los que están Nacho Vigalondo y Sredjan Spasojevic (el director de “A Serbian film”), narran 26 maneras distintas de morir; o  “Spring Brakers”, la nueva de Harmony Korine, autor de la genial “Gummo”, proyección sorpresa después de la clausura del festival.

Finaliza pues, un año más del mejor festival de cine fantástico del mundo. Pero tranquilos, ya queda un día menos para la 46ª edición.