Homeland

Nick Brody es un marine estadounidense destinado en Iraq. Allí es capturado y retenido como prisionero durante ocho años, pero finalmente es liberado, y puede volver a casa. Brody espera encontrárselo todo como lo había dejado, pero ocho años es mucho tiempo y cuando llega el panorama es muy diferente respecto al que había dejado. Su madre ha muerto, su mujer está saliendo con su mejor amigo y sus hijos han crecido mucho, especialmente Chris, quien era casi un bebé cuando su padre se marcha. Por no decir que una agente de la C.I.A., Carrie Mathison, está convencida de que se ha aliado con Abu Nazir, un líder terrorista que planea un ataque en suelo americano, y no va a parar hasta demostrarlo. Lo que se dice una vuelta a casa tranquila.

La serie ha tenido una muy buena acogida: en los premios Emmy de este año Claire Danes (por el papel de Carrie Mathison) y Damian Lewis (por el de Nick Brody) se llevaron los premios a mejor actriz y mejor actor respectivamente. La serie se llevó el premio a mejor serie dramática desbancando a Mad Men y a Breaking Bad, series que habían arrasado en ediciones anteriores. Además de los dos protagonistas, Mandy Patinkin en el papel de Saul Berenson hace una muy buena interpretación, que junto con la de Claire Danes dejan bastante atrás al resto del reparto.

El pasado 30 de septiembre se estrenó la segunda temporada, en la que las tramas de la primera siguen abiertas. En los primeros capítulos no se cierra ninguna de las historias anteriores, estas continúan y se crean otras nuevas, por ejemplo la de la carrera política que inicia Brody, muy al caso con las elecciones en Estados Unidos tan cerca.

Aunque en un primer momento el argumento pueda sonar a lo de siempre, en la nueva serie de Showtime han sabido cómo hacer las cosas. Algunas tramas pueden ser un poco predecibles, pero la principal está muy cuidada, y juega muy bien con las expectativas de los que están al otro lado de la pantalla. Si Nick Brody es de los buenos o de los malos es una pregunta presente a lo largo de toda la temporada, y a la que es difícil dar respuesta porque parece que ni el protagonista tiene claro de qué lado está. La serie es un tira y afloja de flashbacks, pistas falsas y cosas que no son lo que parecen que no dejan decidir qué pensar del protagonista.