Elecciones a la Xunta de Galicia. Los protagonistas (I)

Posiblemente, estas elecciones gallegas llegan en uno de los peores momentos para la todavía joven, democracia española. En un momento en el que, ya no el juez Pedraz, sino dos de cada tres españoles califican la situación política como mala o muy mala, estos comicios se presentan como una dura prueba para el actual gobierno, autonómico y estatal, y una decisión clave que puede marcar el futuro de Galicia durante muchos años. De la misma manera, el escenario global (la degradación de la “marca” España, el desgaste de la clase política y en particular de los dos grandes partidos, el auge del nacionalismo, el debate sobre el federalismo…) hacen que estas elecciones puedan tener mucho peso dentro de futuro político del estado español.

Para el sufragio del próximo día 21 se presentan hasta 26 formaciones políticas que buscaran su lugar en el Parlamento santiagués. De todas ellas, 14 se presentan por las cuatro provincias, cuatro más que en las pasadas elecciones de 2009. Son el Partido Popular, PSdeG-PSOE, BNG, Alternativa Galega de Esquerda, UPyD, Compromiso por Galicia, Sociedad Civil y Democracia, Partido da Terra, Converxencia XXI, Unificación Comunista de España, Falange Española de las Jons, Centro Democrático Liberal, Escaños en Blanco y Partido Animalista contra o Maltrato Animal.

En un sistema como el español, de listas cerradas y con claras imposiciones partidistas, los lideres políticos son algo más que “la cara del partido”. Es justo que en estos momentos debamos conocerlos, un poco más de cerca.

Alberto Núñez Feijóo – Partido Popular

El hombre fuerte de Mariano Rajoy en Galicia es Alberto Núñez Feijóo, el actual presidente de la Xunta de Galicia. Orensano de origen, este abogado de 51 años comenzó su carrera política en 1991 de mano de José Manuel Romay Beccaría, como secretario general Técnico de la Consejería de Agricultura de la Xunta de Galicia. Cinco años más tarde formó parte del gobierno de José María Aznar encuadrado en el Ministerio de Sanidad y Consumo, también con Romay Beccaría. En el año 2003 vuelve al Gobierno de la Xunta para hacerse cargo de la política territorial, Obras Públicas y Vivienda hasta convertirse en vicepresidente primero al año siguiente. En 2009 encabezó las listas del Partido Popular de Galicia, consiguiendo mayoría absoluta y terminando con el bipartito encabezado por Emilio Pérez Touriño.

Su ajetreada vida pública no le ha impedido llevar una satisfactoria trayectoria profesional ya que ha ejercido múltiples cargos en empresas, tanto públicas como privadas. Un ejemplo son la Empresa Nacional de Autopistas, Paradores de Turismo de España S.A., Instituto Gallego de Medicina Técnica, International Post Corporation y hasta la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Su mandato no ha estado exento de crispación y diversas presiones, tanto externa por la situación de su partido -adelantar las elecciones es una prueba de ello-, como interna, al recibir constantes acusaciones de diversos ayuntamientos por su “asfixiante” política presupuestaria y los impagos del mantenimiento de las instalaciones de competencia autonómica -centros de salud, juzgados de paz…- que recaen finalmente en los concellos. Actualmente, tras lo ocurrido con los carteles electorales, alterna su estrategia política de intentar alejarse de la imagen de Mariano Rajoy y en general del Partido Popular con la “política del miedo” con declaraciones incendiarias del estilo de “¿Quereis que os gobiernen los comunistas?”, en el acto en que fue nombrado candidato del Partido Popular a la Xunta de Galicia.

Pachi Vázquez – PSdeG-PSOE

En la otra esquina y con guantes rojos, valga la metáfora pugilística, está Pachi Vázquez. También oriundo de Orense y con 58 años, llegó al Partido Socialista procedente del Centro Democrático y Social para ocupar el cargo de diputado en el Parlamento de Galicia en 1993. En las municipales de 1995 se hizo con el gobierno local de O Carballiño. Una alcaldía que no abandonaría hasta 2005, cuando asume de nuevo el cargo de Diputado por Ourense en el Parlamento de Galicia y el de Conselleiro de Medio Ambiente con el bipartito. Después de los anteriores comicios de 2009, tras el fracaso electoral de Emilio Pérez Touriño y entre un ambiente de pasividad total en el seno del partido, se convierte en Secretario General del PSdeG-PSOE.

El principal problema para el candidato socialista es la falta de credibilidad política. Acusado por los rivales de estar de rebote en el cargo, dentro de una formación que no ha sabido regenerarse después de su mayor fracaso y cuya imagen pública sigue cayendo en picado encuesta tras encuesta, sus esperanzas se basan en hacer olvidar su mala gestión haciendo hincapié en los errores ajenos, en pocas palabras “ser menos malos que el otro”. Una posible alianza con el creciente sector nacionalista alimenta sus esperanzas de retomar el poder amparándose en el tradicional, y lamentable, bipartidismo.

Continuará…