“Boas noites, Santiago” y Andrés Suárez cantó

La gente se agolpa en la puerta de la Sala Capitol para esperar la noche del fin de gira Cuando vuelva la marea del cantautor Andrés Suárez.
Media hora más tarde, ahí seguimos, cada vez somos más. Y por fin llega el momento de entrar. ¡Allá vamos, Andrés!

En una noche llena de emoción y talento, los presentes pudieron deleitarse con una voz impresionante y unas letras brillantes. Cualquiera podrá decir que fue el mejor concierto de Suárez. Al menos para nosotros, al menos hasta el próximo concierto.

Andrés Suárez en uno de los momentos de la noche. // ALBA HERRE

Para los que no lo conozcan, Andrés Suárez es un cantautor consolidado en el circuito nacional de cantautores, natural de Ferrol y que se ha abierto paso definitivamente con su último álbum Cuando vuelva la marea.

Para los que conozcáis a Andrés, lo que nos hizo sentir la noche del jueves en la Sala Capitol, no tiene nombre. Ya no es el joven del álbum “De ida” de 2002. Ahora es un hombre, de melena larga y letras que bien podrían ser cartas a la vida.

Comienza el concierto con Canción a mi público y casi seguida Vuelve, ese tema incluido en su serie Canciones que nunca debí componer.

Andrés Suárez. // ALBA HERRE

Parco en palabras, aún tímido sobre el escenario la voz le sale desde muy dentro y afina su guitarra con un talento estremecedor. Ahora sí, da la bienvenida a todos los allí presentes. Más de 300 personas le atienden a cada movimiento. ”Boas noites Santiago” y trago a su copa y un “salud y feliz año”. Fuimos testigos de una velada más que mágica, con velas y aderezada por el toque rojizo que brinda la Capitol.

Se excusa, aún tímido y titubeando tras el micro: “Hablo muy mal; así que seré breve. Además, en esta sala se canta, no se habla”. Nos cuenta lo importante que es tocar en Santiago y que realmente se siente como en casa. Está muy nervioso y se delata; con su larga melena y su cabeza ladeada se muestra vulnerable mirando a los ojos de la gente. “Yo canto mirando a los ojos de la gente porque así sé si os gusta lo que hago. Así que si os miro fijamente no os asustéis”. No va a dejar de hacer esto: cantar en locales donde pueda ver los ojos de las personas. Admirable.

Le dedica el concierto a gente que no ha dejado de creer en él, cosa que cotiza alto en los tiempos que corren y que es difícil de encontrar. Cuando vuelve la marea es, afirma, es el trabajo más profesional que ha hecho nunca. ”Tocar en Capitol es la guinda del disco y ya canto y me callo”.

Y por último, antes de su siguiente tema, a modo introductorio de porqué esta sencillez con que se presenta antes su público, nos confiesa que para el final de gira prefería estar con la misma humildad con que empezó: su atril, su guitarra y su voz.

Habla de la suerte de su banda que le acompañado durante toda la gira, pero aquí, terminar con la sencillez de la guitarra y una persona que lleva el rock muy dentro, Marino Sáiz. De nuevo, para los poco puestos pero interesados, violinista y músico en todo su esplendo, Marino pone acordes con su arpa en las canciones de los cantautores que le precisan. Le acompañó en todo su esplendor en el escenario y sin hacerle sombra, puesto que dos de los grandes estaban ahí fuertes como pocos, grandes como menos aún.

Marino Sáiz compartiendo escenario en la Capitol con Andrés. // BLANCA FERRÁ

Y otra canción. Su público corea sus estribillos y Andrés recuerda porqué le gustaba tanto tocar en su tierra. ”Sigas sin saber lo que es amor”, es un nuevo tema que a penas presentó hace una semana en la calle Libertad. Para los más verdes en el tema, Libertad 8 es, además de una dirección de la capital madrileña, el local que ha visto nacer a los más grandes autores y cantantes de vida de este país.

“Os voy a contar una historia muy real”. Así fue es la canción con que deleitó. Con su voz nos traslada al final de un concierto en alguna parte, probablemente en Libertad8 donde la “niña de los caros andares quería conocer al cantante, nada más”. Eriza la piel de todos los presentes, porque este hombre tiene un don y consigue que entiendas sus palabras y sus furias internas y cambies los nombres pertinentes para que sus canciones hablen de ti.

Andrés Suárez habla de amor // BLANCA FERRÁ

“Gracias” enérgico a su público y otro sorbo a su copa. Cada vez la noche se hace más distendida y se torna más y más interesante. Sigue entonando nuevos versos, ”yo sé que tengo que dejarlo” se escapa de alguna canción, declaración de intenciones, sonríe y su público se le entrega sin peros.

Y aquí entra de lleno con su último trabajo, Cuando vuelva la marea, con la canción Hay algo más, que abre el disco. Habla de todo lo que ha significado para él y nos confiesa que “nosotros morimos, pero la música es eterna”.  Hace referencia a su banda que le acompañó en los peores momentos. Y mientras el violín vibra y las lágrimas se suceden, suena Rosa y Manuel, que Andrés dedica a sus abuelos. “El alzheimer no es una enfermedad, va más allá de la muerte”, nos cuenta Andrés.

Sabe estar a la altura. Habla del móvil, del WhatsApp, habla del “Escribiendo…”. Y cómo le hizo una canción a alguien mientras dormía y que luego no creyó ni una sola palabra.  ”Voy a volver a quererte”. ¿Cuántas y cuántos no soñaron la noche del jueves con que Andrés Suárez les hiciera una canción?

“Si quieres”, es la canción que Andrés nos dice  ”no tocaba porque no podía, no porque sea un antipático. Me ponía triste, pero como ahora ya estoy bien pues la canto”. Y ahora la canta y nos emociona. Nos ayuda incluso a entendernos a nosotros mismos. Andrés te mueve por dentro y arranca un trozo de piel o coraza (a gusto de espectadores) al rasgar tan intensamente las cuerdas de su guitarra.

Canción al mejor afterhours de Santiago “No diré nombres…porque a mí me siguen dejando ir allí”. Presume de pelo, aunque no sea guapo.
“No os preocupéis por mí, que estoy bien”, por aquello de ser cantautor y hablar de amargura o rabia.
“Buenas noches Santiago, os echaba de menos”, porque mira al público y se pierde en sonrisas viendo cómo todos los presentes le leen la mente y le cantan las canciones.
“Esto es una fiesta, vamos a quitar eso de que somos fríos”, porque se enorgullece de estar donde está y poder disfrutar de su música con los suyos.
“Vamos a cantar sin condón, Santiago”, porque quiere que los presentes griten y canten y bailen si es que así lo desean, fuera decoro.

En un momento del concierto// BLANCA FERRÁ

Y al fin, el momento culmen de la noche. Andrés Suárez habla de Pablo Milanés y lo pone en un altar. Habla de lo mucho que Pablo le ha ayudado y cómo él lo escuchaba estando en el vientre de su madre. “Yo voy y alguien que viene de vuelta te echa una mano”. Como Suárez mismo cuenta si no cantara Perdón por los bailes sería un desagradecido. Emociona y Marino toca. Andrés a capela y todo el bello de punta de todos los presentes.

Y de repente fuera micros, y una luz ilumina a Marino Sáiz que está en el palco de la Capitol, muy arriba con su violín en mano, nos toca a capela. Momento de silencio absoluto para escuchar el violín de Marino.Y Andrés salta por detrás de la barra y canta poniendo el grito en el cielo.

Momentos contenidos en acordes y letras que Andrés Suárez nos hizo sentir el pasado jueves 18 de octubre en la Sala Capitol.

Bravo.